4 notas sobre el control de cambio y la declaración de Aristóbulo Istúriz; por Ángel Alayón

Aristóbulo Isturiz Angel Alayon 640

0. La declaración. Este lunes 14 de julio, el Gobernador Aristóbulo Istúriz y dirigente del PSUV afirmó en un evento transmitido por Venezolana de Televisión:

“El control de cambio en Venezuela no es una medida económica: el control de cambio en Venezuela, mis queridos compatriotas escua,  es una medida política. Porque si nosotros quitamos el control de cambio, ustedes sacan los dólares y nos tumban. Mientras gobernemos tendremos que tener control de cambio. […] Y tendremos que amoldarnos, con control de cambio, a  manejar la economía”

1. La confesión: “El control de cambio en Venezuela no es una medida económica, es una medida política”. La declaración de Istúriz contradice lo que desde el alto gobierno se nos había dicho desde que se instaló el control de cambio en 2003: que era una medida económica clave para el desarrollo del país. O lo dicho a partir del 2005: que el control era parte de la estrategia de desarrollo socialista.

Ahora nos dicen la verdad: que se trata de control político. La declaración de Aristóbulo Istúriz valida los supuestos más duros propuestos por la teoría de la elección pública para el análisis de la conducta política: lo que importa es el poder.

2. La confianza: “Si nosotros quitamos el control de cambio, ustedes sacan los dólares y nos tumban”. El Gobernador pronostica que, ante una eventual liberación cambiaria, una gran fuga de capitales haría inviable al gobierno. Habría que recordar que los controles de cambio no detienen la fuga de capitales. Sólo entre 2003 y 2010 salieron de Venezuela 116.240 millones de dólares.

Nelson Merentes, Presidente del Banco Central de Venezuela, decía hace más de un año que todavía la revolución no había tenido éxito económico. La inflación y la escasez nos los recuerdan a diario. La declaración de Istúriz confirma una gran desconfianza en la capacidad que tiene el gobierno de articular una modelo económico que sea compatible con un tipo de cambio libre. Además de una confesión, es un diagnóstico: los venezolanos están prestos a sacar su dinero de aquí y lo que los detiene parcialmente es el control.

No deja de ser paradójico que aliados de Venezuela como Brasil, Nicaragua o Ecuador no requieran del control de cambios para mantenerse en el poder. No le temen a que sus ciudadanos compren o vendan libremente dólares.

El desmantelamiento del aparato productivo nacional ha sido otro mecanismo para que el funcionamiento de la economía dependa, cada vez más, de las divisas. Además, la corrupción es otra forma de dilapidar los dólares de las reservas, como fue denunciado por los ex ministros Edmeé Betancourt y Jorge Giordani. La corrupción tumba gobiernos y el control de cambios la alimenta. Es darle de comer al tigre que morderá tu mano. El control de cambio ya es un síntoma, no sólo la causa. La procesión cambiaria va por dentro.

3. De la crisis económica a la crisis política. Bruce Bueno de Mesquita y Alstair Smith proponen una hipótesis sobre cómo las crisis económicas se transforman en crisis políticas:

“Aunque casi todos consideramos la quiebra de un Estado como una crisis financiera, si la contemplamos desde la perspectiva de la supervivencia política se hace evidente que en realidad equivale a una crisis política. Cuando la deuda supera la capacidad de pago, para un dirigente el problema no es tanto que haya que recortar buenas obras públicas, sino que el titular no disponga de los recursos necesarios para comprar la lealtad política de sus seguidores claves. Los malos tiempos económicos en una democracia significan poco dinero para financiar costosos proyectos pork barrel, concebidos para comprar la popularidad política. Para los cleptócratas, esto significa perderse grandes cantidades de dinero, y tal vez incluso ver que sus cuentas bancarias secretas menguan con la lealtad de sus mal pagados secuaces”

4. La verdad. La película Bulworth [1998] se anunciaba con un eslogan que era un breve tratado de política: “¡Cuidado! Un político está punto de decir la verdad”. En el film de Warren Betty, el senador Bulworth se cansa de una vida de mentiras públicas y decide hacer política diciendo lo que piensa. Las consecuencias de su honestidad política son inesperadas y están cargadas de un optimismo cínico. La película es, precisamente, una denuncia sobre las mentiras que necesita el poder y los intereses para autopreservarse.

Una política económica que permita el desarrollo de Venezuela requiere que se desmonte la retórica que ha permitido que muchos entiendan, como positivas, algunas medidas que están perjudicando con fuerza el bienestar de los venezolanos. Hay que agradecer que Aristóbulo Istúriz haya dicho lo que dijo sobre el control de cambio: la verdad.

 Angel Alayón | 15 de Julio, 2014

Comentarios:

One thought on “4 notas sobre el control de cambio y la declaración de Aristóbulo Istúriz; por Ángel Alayón

  1. Pingback: felix

Comments are closed.