Fraude

Para evitar el supuesto legal que impedía su ascenso a la directiva y presidencia del CNE, la señora Tibisay Lucena renunció a su condición de militante del partido de gobierno, en una maniobra fraudulenta que sólo tendría un efecto cosmético `pues violaba el espíritu de la Ley. Como era previsible, la rectora continuó comportándose como furiosa militante del proceso revolucionario, muy lejos de haber asumido una conducta neutral en sus funciones. Así por ejemplo, la vimos asistir a las exequias del fallecido caudillo ostentando un brazalete idéntico al vestido por los militares que protagonizaron el intento de golpe de estado el 4 de febrero de 1992, y que fue usado por los jerarcas del PSUV como distintivo en el funeral mencionado.
Con una actitud cómplice que es a todas luces más que ventajismo fraude, la rectora oficialista permitió toda clase de excesos al oficialismo en la pasada campaña presidencial. Ahora, en los comienzos de una nueva campaña por la presidencia, repite la misma conducta en lo que constituye una gavilla criminal con el gobierno contra el candidato opositor. De esta manera, ha permitido el abusivo y asfixiante uso de cadenas de radio y televisión nacional, así como la utilización ilimitada de la red de medios del Estado en propaganda claramente proselitista por parte del régimen. Cuando los periodistas la interrogan sobre la materia, soslaya o ignora el tema.

Unas de las maniobras fraudulentas que permitió la presidenta del CNE, fue el uso delictual de los recursos tanto pecuniarios como materiales del Estado por parte del gobierno, tanto en la campaña de 2012 como en el día de las elecciones. Ese día se ejecutó el Plan Remolque, por medio del cual la propia FAN fue utilizada para movilizar electores del oficialismo. La semana pasada el diputado opositor Alfonso Marquina presentó una denuncia originalmente llevada a él por oficiales activos institucionalistas de la FAN, ante el CNE. En la denuncia se informa la existencia de otro plan maestro para utilizar la estructura militar en favor de la candidatura del régimen el día de las nuevas elecciones. Esto fue también denunciado por el propio candidato de la MUD, Henrique Capriles. Además, el Ministro de la Defensa, Diego Molero, ha expresado a voz en cuello su militancia revolucionaria y su apoyo a la candidatura de Maduro, violando la Constitución Nacional y las normas electorales. Sin embargo, la señora Lucena ha ignorado tanto la mencionada denuncia como los desafueros del Almirante Molero. Nuevamente, al ser interrogada sobre la materia, la rectora ha evitado dar una respuesta.

Independientemente de que la señora Lucena y su CNE cometan o no fraude electoral en el escrutinio de votos, ya es claro que toda su conducta es fraudulenta, desde la violación de la norma que le negaba aptitud para asumir su función como rectora del árbitro electoral, hasta su desempeño como colaboradora impúdica del oficialismo en los procesos electorales. La señora Lucena y el organismo que representa, están al servicio del Poder Ejecutivo y el partido de gobierno. En consecuencia, la señora Lucena es en sí misma un fraude.

Leonardo Silva Beauregard
Twitter: @LeoSilvaBe