CHAVISMO SIN CHÁVEZ

Así era el Valle del Turbio…

El l 5 de mayo de 2006, el dictador, cuando llegaba por avión a
Barquisimeto para su “Aló Presidente”, al observar la belleza del
verdor del Valle del Turbio desde lo alto, pidió al piloto que
sobrevolara la zona y sin pensarlo dos veces, decidió por capricho que
“¡El Valle del Turbio es del pueblo y no puede tener amo!” Justificó
la intervención porque el cultivo de caña de azúcar contaminaba la
tierra y el agua por la utilización de los agroquímicos, así como el
aire por la quema de los desechos. Los dos gobernadores afectados (uno
de ellos Henri Falcón) sin chistar obedecieron ciegamente a su amo y
firmaron los respectivos decretos.
Se robaron 8 mil hectáreas, y sin estudio de ninguna clase, se
dictaminó que en lugar de caña de azúcar se debía cultivar verduras y
hortalizas. Todas las 29 fincas eran pequeñas (menos de 100 hectáreas)
tenían títulos de propiedad algunas con tradición de 100 años, y
estaban en plena productividad. Con rastras destruyeron los sembradíos
de caña y los trabajadores y dueños fueron botados sin pagarles nada.
Los escasos que quedaron y los que fueron incorporados, hoy son
empleados del Estado, porque a ninguno le han entregado cartas
agrarias, ni siquiera están asentados como campesinos con opción a ser
dueños de las tierras.
Sembraron parchita que fue un fracaso, luego maíz que tuvieron que
cortar porque las plantas no crecieron. Unas caraotas cultivadas con
un alto costo, la parchita y lechosas no dieron rendimiento, y la
cosecha de tomate y pimentón se perdió totalmente y fue botada al río.
Las lindas flores de girasol fueron sembradas a destiempo, y tanto la
flor como la semilla resultaron pequeñas y no sirvieron ni para
coronas de entierros. Instalaron bellos galpones con telas de viveros
pero que estaban vacios.
Hoy en día los resultados son negativos. Se acabó con la producción de
caña y el Central Azucarero Río Turbio, que antes molía 850.000
toneladas, ahora apenas muele 411.000, de las cuales la mayoría son de
estados vecinos.
Este es un pequeño ejemplo de un solo rubro. El chavismo sin Chávez
debería comenzar a  reconocer estas verdades y cambiar de actitud. Que
oiga quien tiene oídos…


Verdades Dolorosas

Ernesto García Mac Gregor