BERENICE GÓMEZ “LA BICHA”, ahora “multimedia”, con 170 mil seguidores-Twitter y sitio Internet

ESPERANZA MÁRQUEZ – Tal Cual:- Su vida ha sido siempre el periodismo de denuncia, maneja con experticia la fuente militar y ella misma se bautizó “La Bicha”.

Berenice, ¿qué has hecho después que cerraron a Radio Caracas Televisión?

Estoy trabajando en Radio Caracas Radio que es la única radio que queda, en donde los periodistas hacemos nuestro trabajo, no hay línea periodística y mi trabajo es pescar la contradicción, si no hay contradicción no hay noticia y si no hay noticia yo no tengo trabajo.

Es un sitio donde el propietario tiene la decencia de no meterse en la labor de los periodistas. Eso me hace sentir muy feliz.

¿Qué pasa con los anunciantes?

Estoy viviendo con la pensión de vejez porque a la gente le da miedo darle publicidad a Berenice Gómez y a esta radio, porque la persiguen con el Seniat, porque la joden, y los que me consigo de la oposición no me pagan a tiempo, es una cadena para ahogar a todos a los que nos oponemos, a los que no nos gusta el gobierno.

Ese es el castigo, pero si creen que con eso van a hacer que uno se arrodille se pelaron de banda a banda.

En mi hambre mando yo y no le bajo la cabeza a nadie ni siquiera por hambre. Veré qué hago. Cocinaré, yo soy muy buena cocinera. He cocinando en el exterior,… una vez me gané 400$ en Panamá cocinando y lo hice con el mayor amor y el mayor gusto.

Te convertiste en una periodista multimedia. Cuéntame.

Me di cuenta de que en Twitter tengo 170.000 seguidores, pero en oportunidades estoy impactando en tres millones de personas porque la gente me retwittea.

Me leen desde Vancouver, Australia… entonces monté un sitio web (www.tururutururu.com ) donde tengo radio, televisión y la columna y ya no le trabajo sino a esta radio, que me regaló mi programa “La Bicha y la Cuaima”, lo montaron en el sitio y el que lo quiere oír lo tiene en diferido o en vivo.

Hemos llegado a tener 4000 visitas diarias. Me siento de lo mejor porque ahora soy multimedia.

¿Cómo ves el país?

Una situación muy delicada, veo a Chávez muriéndose, en un escenario muy comprometido, con una dolencia bastante grave, muy dolorosa.

Veo a la oposición como loro matado a escobazos, mirando para los lados y a la gente del gobierno muy angustiada por lo que puede pasar.

Por ejemplo, se muere Chávez ¡Dios libre!, o pierde las elecciones, habrá una cantidad de gente que va a comenzar a perseguir a los chavistas y ellos temen por su vida, temen por una reacción como la del Caracazo en contra de ellos.

La situación económica es muy delicada, Venezuela enfrenta una cosa que no se sabe: hay un arbitraje de la Conoco Phillips que está pidiendo 5.000 millones de dólares porque los sacaron de la faja del Orinoco, pero hay 25 empresas extranjeras que las han expropiado. No les han pagado un céntimo, porque Chávez paga con papeles, si es que paga, y ya metieron los casos en arbitraje internacional,

Esos son por los menos 20.000 millones de dólares que los vamos a pagar tú y yo. Nos vendió a Cuba, le pagó para que nos invadiera.

Dependemos de los Estados Unidos de la manera más brutal no solamente porque se le vende el petróleo, sino porque aquí destruyeron el aparato industrial, el agro y todo hay que importarlo.

Veo a los chavistas en desbandada reuniéndose con la oposición, haciendo puentes de plata porque ellos piensan que van a gozarse los reales que se robaron y nadie se va a meter con ellos.

Al mismo tiempo están los grupos armados de los barrios, del 23 de Enero, La Piedrita, los de Lina Ron, armados hasta los dientes.

¿Qué piensas que va a pasar?

Una conflagración que se sabe cuándo empieza, pero no se sabe cuándo va a terminar. Yo creo que nosotros vivimos en El Rodeo, el país está abandonado, marginalizado, la ciudad horrenda, sucia, castigada porque Caracas nunca votó por Chávez y ahora están sacando a los presos para más inseguridad en la calle, por orden de Chávez.

El gobierno trancó a la gente utilizando al hampa como un aparato de represión a la población.

Asaltan en los condominios, en los centros comerciales, en los cines, en las universidades, ya no queda espacio sagrado para el hampa.

Berenice, ¿te irías de Venezuela?

Yo me he conseguido viviendo con 1200 bolívares mensuales y tengo mi responsabilidad con mi mamá, mi hermana es viuda y vive también con la pensión y la de sobrevivencia, con eso vivimos y comemos.

Yo conozco mucha gente en Panamá y en los Estados Unidos y me fui a buscar trabajo para hacerlo desde aquí.

Me hicieron varias ofertas, pero no salió nada. Yo no me he ido, ahora si hay un real peligro de que me maten… y si me consigo un trabajo y ya la pensión no me sirve para nada, me iría, pero yo no me quisiera ir.

Con todo lo que te he planteado y con Chávez en Venezuela este es el mejor país del mundo. Por este país estoy dando la pelea y yo le dije ¡No! a este señor desde el juramento del Samán de Güere para acá, y desde entonces vengo denunciándolo a él y a sus secuaces y no me arrepiento de nada.

Cocinas muy bien. ¿Cómo haces ahora con tu baypass gástrico?

A mí me encanta cocinar. Yo soy experta en rissottos, en arroces, paellas.

Logré mi sueño de ser una persona frugal, me como la cuarta parte de un plato porque ahora a mi estómago le caben 3 onzas nada más. Me hice un baypass gástrico porque era la única forma de salvar mi vida.

Yo pesaba 110 kilos y mido 1.55, ya comenzaba a tener problemas con las articulaciones, aunque a pesar de eso hice el Camino de Santiago. Ya tenía hipertensión arterial y diabetes.

Al día siguiente de la operación ya no tenía nada de eso. El médico pensaba que la piel me iba a colgar, pero no me pasó.

Yo no me operé para verme más bonita, porque el hombre que vivió conmigo tantos años estaba feliz y contento de que yo era una gorda y vivía haciéndome el amor y en lo que me adelgacé, me dejó.

DESDE VALLENATOS A MÚSICA SACRA

Yo sólo oigo buena música. Hay vallenatos que son excelentes, hay bachatas de botiquín que son exquisitas, hay óperas exquisitas.

Oigo mucho Joan Sutherland, María Callas, Domingo, La Lupe, Fedora Alemán, Lilia Vera, Soledad Bravo, te oigo a ti.

Escucho música Sacra, fados, tengo casi toda la música que se escuchaba en Sudáfrica cuando estuvo Mandela preso. Yo estoy enamorada de un músico maravilloso que se llama Luis Julio Toro. De Serrat, me encanta “Mediterráneo” y la “Balada de otoño”: “Llueve, detrás de los cristales llueve y llueve…” ■ Tal Cual 30/31.7.2011