Adriana Vigilanza Sucede en Suecia repercute en Am茅rica

Tess Asplund se ha convertido en una hero铆na nacional en Suecia. La activista de 42 a帽os, se plant贸 el domingo al frente de una manifestaci贸n del partido neonazi Movimiento de Resistencia N贸rdica (NRM) por el Primero de Mayo en Borl盲nge, en el centro del pa铆s. Asplund levant贸 el pu帽o como s铆mbolo de protesta.

Ulf: Elecciones en Suecia hoy. El ex ministro de defensa alerta que el partido neonazi est谩 siendo apoyado por Putin y que representa un peligro contra la seguridad nacional votar por ellos.
[9/9, 11:19 AM] Ulf: Putin es el capo de la mafia internacional de la droga y otras cosas, que pone en peligro la democracia en todo el mundo. Evo es una pieza clave en esa mafia ya que la coca铆na es un recurso estrat茅gico para ellos. Hay que cortar las cabezas de los serpientes para matarles.
[9/9, 11:20 AM] Adriana Vigilanza USA: Putin, el neonazzi que apoya a los comunistas latinoamericanos…As铆 va el planeta. Menos mal que vamos despertando. Es el bien vs el mal. Punto.聽聽

Suecia.-聽Esta menuda mujer de 50 kilos se enfrent贸 ella sola a un grupo de unos 300 neonazis durante una manifestaci贸n el domingo pasado en Borl盲nge, un pueblo del centro de Suecia de 50.000 habitantes.

Ese d铆a, unos tres centenares de militantes del partido de extrema derecha Movimiento de Resistencia N贸rdico marchaban desafiantes por las calles del pueblo, cuando Asplund les plant贸 cara.

La imagen del instante en que ella, con el pu帽o en alto, se enfrenta a los l铆deres neonazis de la manifestaci贸n, se ha hecho viral.

Y ahora ella, asombrada por la repercusi贸n que ha tenido el gesto, dice estar al mismo tiempo orgullosa y asustada por la reacci贸n que puedan tener los extremistas.

“Estoy un poco asustada y preocupada”, le dijo Asplund a BBC Mundo.

La activista tiene 42 a帽os, dos hijas, y naci贸 en Cali (Colombia), donde fue adoptada cuando ten铆a siete meses por una familia sueca.

Un impulso

“De pronto apareci贸 y se puso frente de los l铆deres de la marcha”, le explica a BBC Mundo David Lagerl枚f, uno de los fot贸grafos que captur贸 el gesto de Asplund.

“Fue muy emotivo. Lo hizo sola, en situaci贸n de vulnerabilidad. No pod铆a hacer nada contra ellos, que tienen un historial de violencia y crimen”, afirma.

Asplund, que lleva 26 a帽os siendo activista contra el racismo, dice que en el momento no pens贸 en lo que estaba haciendo.

“Estaba enfadada. 驴C贸mo pod铆an haber obtenido permiso para manifestarse, como si la calle fuera suya?”, se pregunta.

“Fue un impulso, no lo pens茅”.

Los neonazis ped铆an la expulsi贸n de inmigrantes y profer铆an insultos contra distintos pol铆ticos por “traicionar” al pueblo.

“Uno de ellos me mir贸 y yo le devolv铆 la mirada. No dijo nada, y yo tampoco. La polic铆a me sac贸”, explica.

La decisi贸n de permitir la marcha neonazi, el 1 de mayo, hab铆a generado pol茅mica en d铆as anteriores en Borl盲nge, pero las autoridades la defendieron.

“Hay una ley constitucional en Suecia para expresar libremente opiniones y reunirse”, dijo a Radio Suecia Stefan Dangardt, portavoz de la polic铆a de Borl盲nge, unos d铆as antes.

El d铆a que Asplund desafi贸 a los neonazis tambi茅n se manifestaron el Partido Sociadem贸crata, el Partido de Izquierda y la organizaci贸n sin 谩nimo de lucro Dalarna contra el racismo y, seg煤n reportes, lograron reunir a m谩s gente.

“Conmocionada”

Los movimientos neonazis han aumentado en Suecia y en otros pa铆ses europeos como resultado de la crisis migratoria.

Borl盲nge, donde tuvo lugar el gesto de Asplund, ha sido tradicionalmente un feudo de la izquierda, pero seg煤n la prensa sueca, ha crecido el apoyo a la extrema derecha.

En el conjunto del pa铆s, el partido antiinmigrantes Partido de los Dem贸cratas Suecos, es la tercera fuerza pol铆tica.

Suecia es uno de los principales destinos para los refugiados y migrantes que intentan llegar a Europa.

La reacci贸n que ha tenido el gesto, con miles de alabanzas y comentarios favorables en redes sociales, sorprendi贸 a Asplund, quien dijo que estaba “conmocionada”.

Tambi茅n dijo sentirse orgullosa porque cree que quiz谩s la foto sirva para que la gente ponga m谩s atenci贸n a la lucha contra el racismo y la xenofobia.

Pero tambi茅n cree que a partir de ahora tendr谩 que andar con m谩s cuidado.

“Soy una activista muy conocida. A los neonazis ya no les gustaba. Ahora me odian”, dice.

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