Alfredo Infante sj Realismo humano vs puritanismo

“Nuestro país, por ejemplo, está herido por una ideología polarizante que nos clasifica entre puros e impuros; patriotas y vende patria; es sin duda alguna, un modo de dividirnos y controlar los imaginarios”.

 (Lucas 18, 9-14.). Por  Jesús murió crucificado como un impuro, desechado, señalado como un irreverente y blasfemo. Fue molesto para los puros, quienes se creían jueces y condenaban a la exclusión, por impuros, a sus hermanos.

El esquema de la pureza ha hecho mucho daño en la historia de la humanidad y está allí, siempre, latiendo como una tentación humana. Es la raíz de los fanatismos religiosos, de los nacionalismos, los separatismos, los sectarismos, los racismos etcétera.

Somos partícipes de la ideología de la pureza, cuando absolutizamos la raza, la nación, la religión, la ideología, el capital etcétera por encima de la dignidad humana, y, en consecuencia viene la exclusión, las heridas y los resentimientos.

En el Evangelio de hoy, Jesús le echa en cara a los fariseos (quienes tenían autoconciencia de puridad y perfección, y por ello, se asumían separados del resto de los mortales) que a Dios no le agrada la ideología o doctrina de la pureza, porque atenta contra la dignidad humana y la fraternidad de sus hijos e hijas.

El sabio Jesús cuenta una parábola donde contrasta de manera emblemática la oración del fariseo y la del publicano. Mientras el fariseo se enaltece a sí mismo de manera ególatra y da gracias a Dios por no ser como «ese publicano» impuro y pecador; el publicano con el corazón contrito reconoce a conciencia ante Dios que no es puro, que es pecador, inconsistente, pero desea cambiar, pide auxilio, pone su corazón en Dios.

Concluye Jesús diciendo, parafraseo:

“-Les aseguro que este publicano regresó a casa liberado, perdonado, sanado, reconciliado consigo mismo, con Dios y la humanidad, sin embargo, el fariseo no salió de sí, se sazonó con su propia salsa, se aferró a lo suyo y despreció al otro, no creció humanamente”.

Hoy, vivimos en un mundo global donde paradójicamente hay un resurgir de los sectarismos puritanos. Nuestro país, por ejemplo, está herido por una ideología polarizante que nos clasifica entre puros e impuros; patriotas y vende patria; es sin duda alguna, un modo de dividirnos y controlar los imaginarios.

Lo peor es que este esquema puritano pareciera haber sido eficiente en su propósito de quebrar los puentes de confianza. Lo preocupante es que ante la pérdida de la confianza y ante el deseo de reestablecerla surge el deseo de encontrar lo puro para asirse a él.

Es el mismo esquema de contraste puro e impuro pero desde las víctimas. El victimario configura a la víctima. Por eso es tan difícil la unidad nacional, porque ante la erosión de la confianza se pierde el realismo humano y se sueña con alternativas puras e intachables.

Todos sabemos que lo 100% puro no existe, cualquier empresa humana llevará el sello de nuestras luces y sombras, por mero realismo humano. Jesús siempre afrontó las ideologías desde el realismo humano, por eso a aquellos implacables que iban a apedrear a la mujer les dijo:

-«Quien esté libre de pecado que lance la primera piedra», sabiendo que todo acto genuino de conciencia nos sitúa en el realismo humano y no somos puros, somos claro oscuros.

Reconciliemonos con nuestras sombras, construyamos desde nuestras luces, ese es el clamor del salmista «misericordia quiero».

Oremos: Señor, danos sabiduría para liberarnos de los esquemas puritanos que nos encierran en nosotros mismos y nos llevan a excluir a los demás; danos realismo humano y esperanzador para restablecer la confianza y consolidar la unidad y revertir tanta desgracia humanitaria y arbitrariedad del poder. Que nos reconciliemos con nuestras sombras y actuemos desde nuestras luces. Sagrado corazón de Jesús, en vos confio Parroquia San Alberto Hurtado. Parte Alta de La Vega. Caracas, Venezuela.

Comentarios:

Más ariculos
Cerrar

Laureano Marquez P @laureanomar ¿Qué pretenden?

El sometimiento total, la sumisión absoluta, que sientas que fuera de ellos no tienes ninguna posibilidad de supervivencia, que son los amos. Es un plan,...