Ángel Alberto Bellorín Conducta torcida

“TENGAMOS UNA CONDUCTA RECTA…y dejemos al tiempo hacer prodigios…”(Simón Bolívar en carta al Cnel. Tomás de Heres, 20 de abril 1825)`

En 2014 en un comentario de Facebook, y en forma especial o, teniendo en mente el mismo personaje, utilicé este pensamiento del Libertador con la siguiente dedicatoria:
“Para los que no son consecuentes con ideas y posturas académicas en su profundidad, para aquellos que solo repiten como loros consignas y falacias, para aquellos que la naturaleza no les otorgó el maravilloso don de pensar en forma acertada y en forma especial, para aquellos que subordinaron su talento a la inmoralidad.”
Por tal razón y tratando una vez mas de mantener en sintonía lo que pienso, lo que digo y lo que escribo con lo que hago, es que desde mi pase a la situación de retiro como militar activo en el 2007 he manifestado abiertamente donde he podido, y cuanto ha sido posible, mis puntos de vista sobre el acontecer político jurídico de la convulsionada Venezuela.
En vista que cada día se hacía mas difícil publicar mis ideas por medios clásicos de comunicación cada vez mas controlados por la mediocridad oportunista, inicié un blog especialmente para ese fin que hoy, tiene publicado mas de cincuenta ensayos.
En todas esas intervenciones, ensayos, comentarios, etcétera, he dejado en claro que el peor enemigo a vencer son tanto la adulación y el servilismo del inmoral oportunista, como la vanidad del poderoso inculto e inmoral que propicia las dos primeras en una simbiosis interminable, dañina y mortal para una nación cada vez mas embarrada por el fango de la mediocridad
En el 2011, pude sintetizar mi preocupación en este párrafo extraído de un ensayo titulado “El mito de las mayorías”:
“Es de honda preocupación, ver como las mayorías comunes han logrado a través de muchos años de “trabajo” reducir a la mínima expresión las exigencias intelectuales, morales, físicas y diferenciadoras de aptitudes para optar a los cargos del poder, grados y hasta a los títulos universitarios, creyendo erróneamente que mediante nombramientos y ascensos por decretos, resoluciones, diplomas, etcétera, conferidos por sus pares en funciones de poder institucional, logran el respeto moral que por sus méritos obtienen los originales y los virtuosos.
Se olvidan de que “lo que natura non da, Salamanca non presta” y que aptitud y criterio no se compran en bodega. Sentencia Ingenieros: “Áspero es todo sendero que se asciende sin cómplices; los que no pueden seguirlo conspiran contra el que avanza, como si el mérito ofendiera por el simple hecho de existir, el mérito vive rodeado de adversarios; la falta de éstos es inapelable testimonio de insignificancia”.
En Venezuela, se ha flexibilizado hasta la nada los requisitos de exigencia, para crear una falsa excelencia, auspiciada por los medios y las propias instituciones en una alarmante y cada vez más creciente simbiosis social entre la vanidad del poderoso y la adulación del servil, que en el fondo, aspira a sustituirlo”.
Si embargo, el siguiente párrafo, de un autor que no recuerdo, y que alguna vez utilicé para un comentario en Facebook, argumentando mi desacuerdo con el discurso falaz sobre una nueva Constitución, surgida inicialmente por voceros de la oposición, y luego tomada por el gobierno para instalar la írrita constituyente que acabó con el estado de derecho, resume el drama :
“Una asamblea constituyente tiene como fin cambiar el texto constitucional. Se confunde el cambiar ese texto con cambiar a los hombres que dominan las instituciones. Ello puede venderle al ciudadano la falsa idea de que con la constituyente se produciría un cambio de personas o fuerzas. La Constitución de 1999 es un buen freno legal para el autoritarismo. Cuidado con que a raíz de un proceso constituyente se legalice todo lo que hoy es ilegal y resulte peor el remedio que la enfermedad. Para sustituir a los hombres que ejercen el poder no creo que deba apelarse a un cambio de Constitución.”
Ahora bien, para aterrizar la intención de este escrito, leí hace pocos días un comentario atribuido a ese personaje llamado Hermman Escarrá,  que sin pudor y sin que la gomina se le derritiera, expresó algo que de esta manera publicó la prensa:
“El abogado chavista Hermann Escarrá asegura que el presidente Nicolás Maduro es un “genio”, a juicio del constituyentista, Maduro posee una “gran inteligencia”, una “gran capacidad” y una “gran habilidad” para desarrollar sus políticas de gobierno ” http://www.venezuelaaldia.com/2018/11/10/hermann-genio-nicolas-maduro/
He escrito en demasía sobre las consideraciones que, a lo largo de los años, manipulando la racionalidad con sus interpretaciones acomodaticias, y generalmente sin interlocutor de valía intelectual, emite de manera concurrente este siniestro personaje, sin embargo luego de leer un comentario de mi amigo el abogado Joaquin Chaffardet, decidí nuevamente dedicarle algo de mi tiempo.
En el año 2007,en un artículo titulado,”Dos vidas dos Venezuelas”, los autores del escrito tambíen le dedicaron varias lineas a los hermanos Escarrá, que para ese entonces en evidente concurso de oportunismo,aparentaban estar “Enfrentados politicamente”. Lean la siguiente perla de unas declaraciones previas del entonces furibundo Chavista y financista del clan(Con dinero público por supuesto) el hoy fallecido Carlos Escarrá :
” Carlos es uno de los más obsequiosos aduladores de Hugo Chávez: «El presidente viene a ser en nuestra Constitución como el sol que, firme en su centro, da vida al universo. Esta suprema autoridad debe ser perpetua y permanente».
Mientras Hermann es, quizá, el más radical de sus opositores, que promueve enfrentarse al «comandante» desde la agitación urbana, y no mediante los votos. Son dos fanatismos hermanados y separados por Chávez. Un obvio trasunto de la sociedad venezolana en pleno, pura carne de psiquiatra”.
La muerte del financista llevó al hermano a cambiar de estrategia, y hoy lideriza el pretendido cambió de la constitución que buscará reafirmar que ese “Hombre nuevo” a su imagen y semejanza, o a semejanzas del oscurecido”Sol”, o del actual “Genio”, sigan dirigiendo los destino de Venezuela.
Para concluir, nada mas pertinente que repetir algo con lo que finalicé un ensayo escrito y publicado en mi blog el 29 de Julio del 2011,titulé “Ni luces ni moral”.
“Ante tanta desvergüenza de hombres y mujeres que irrespetan la razón y la moral, solo me queda recordar una frase lapidaria expresada por el Libertador, cuando en 1828 escribió “Los hombres de luces y honrados son los que deberían fijar la opinión pública. El talento, sin probidad es un azote”.
No he averiguado si el General Francisco Carabaño le respondió esta carta a Bolívar, pero hoy en día yo le preguntaría al Libertador lo siguiente:
“¡Libertador!, en 1819, en Angostura, afirmaste que la rectitud de espíritu es la que ensancha el progreso de las luces, y que la moral y las luces son los polos de la República y nuestras primeras necesidades ¿Porqué funcionarios republicanos de tan alta investidura, principales formadores de una globalizada opinión pública de la patria que liberaste, se olvidaron de la moral y de las luces, y no muestran a su pueblo ni talento ni probidad? ¿Porqué lo hacen nombrándote y con un cuadro tuyo detrás de su escritorio?”
¡Libertador! ¿Estás de acuerdo con eso?
Caracas, 11 de Noviembre del 2018
ÁNGEL ALBERTO BELLORÍN
DOCTOR EN DERECHO CONSTITUCIONAL

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