+Angel Alberto Bellorín: LAS POSTULACIONES PARA MAGISTRADOS DIRIGIDAS POR LA ACTUAL ASAMBLEA.

TSJVarias personas, como en ocaciones anteriores, me han sugerido postularme para optar al cargo de Magistrado del TSJ, actividad que nueva y torpemente efectua la actual Asamblea. Esta mañana, en esta red social, antes de contestarle a un amigo, le recomendé la lectura de de un ensayo del miércoles, 26 de noviembre de 2014 que titulé:

-Evaluaciones sin Baremo: magistrados al TSJ 2014.
Si leíste el ensayo recomendado, permíteme explicar que, en lineas generales, nunca me han quitado el sueño los altos cargos en este, mi país, donde los requisitos para ser Presidente dan vergüenza, y por eso tenemos los gobiernos que tenemos.
Aunque lo he escrito mucho, vuelvo a repetirlo; la inteligencia subordinada a la mediocridad no es inteligencia, es oportunismo mediocre y vulgar, como el que aquí criticamos del gordito que vendió su talento jurídico al contado (“Talento sin probidad es un azote”).
Si se cumpliera la carta magna, y tuviéramos un Comité de postulaciones conformado,  según el mandato constitucional y por personas idóneas para seleccionar a los mejores, no dudaría en seguir tu sugerencia y la de muchos amigos, alumnos y colegas, de postularme al TSJ y aceptar con orgullo competir en buena lid.
La transparencia, idoneidad y legitimidad del proceso está en duda, cuando los evaluadores son políticos y, para colmo,  diputados.
Me gustaría que esos evaluadores mostraran públicamente y sin pudor, por lo MÍNIMO estás credenciales (Allí mostré fotografías de 5 títulos académicos en materia de derecho, hasta el grado de Doctor en Ciencias Jurídicas, mención Derecho Constitucional)
Dije por lo menos en materia de derecho, porque cuando existe un verdadero Baremo que debe hacerse público (no ha existido uno desde la vigencia del texto Constitucional de 1999), no es para seleccionar al que tiene requisitos mínimos, es para evaluar obligatoriamente y designar a los que, partiendo de ese mínimo, tienen LOS MÁXIMOS requisitos debidamente evaluados en dicho baremo, es decir LOS MEJORES.
Para tal fin, generalmente los evaluadores deberán ser mejores que los evaluados. Si no es así, mejor le damos Play a la Constituyente, que de continuar como va, sin ninguna exigencia más que la lista de un determinado número de panas del botiquín y licorería que lo recomienden, será suficiente para que el borracho ese buena gente, pero bruto y sin diente, sea nuestro CONSTITUYENTE, que por ser poder originario es de mayor categoría que un magistrado, que apenas es poder constituido de segundo orden.
Además amigo,las personas deben ser coherentes en sus posturas académicas

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