Rita Salerno Sánchez Nos defendemos de…

perdiendo el paísNos defendemos de:

1)La invasión cubana.

2)La violencia oficial.

3)La usurpación de nuestra presidencia por parte de un colombiano.

4)La toma exprés de nuestro TSJ por pate de delincuentes.

5)Del hambre a la que hemos sido sometido por quienes usurparon el Poder y se apropiaron de nuestros recursos.

6)Del desfalco y la destrucción de nuestra otrora exitosa empresa petrolera.

7)De la exclusión de la que somos objeto en los programas alimentarios del Estado.

8) Del cahantaje en el reparto de los alimentos.

9)De las mentiras que dicen quienes usurparon las autoridades diplomáticas en los organismos internacionales.

10) De los abusos de los cárteles que operan desde nuestras FFAA.

11) De la agresión cometida por grupos paramilitares armados contra nuestra pobalción cívica y civil. 12) De la delincuencia que opera desde las cárceles con el aval de los secuestradores de la Patria contra nosotros, los pobladores.

13) De la toma de la que fue objeto nuestro páis por los cárteles de la droga y por terroristas internacionales.

14) De la entrega de nuestra soberanía a la dictadura cubana por parte de quienes eran nuestros militares.

15) De la agresión de la que somos objeto porque asumimos nuestra obligación patriótica de protestar contra la invasión.

16) De nuestros niños asesinados por los militares para defender su cártel.

17) Del asalto a nuestros hogares.

18) Del juzgamiento en Tribunales Militares Cubanos a nuestros compañeros.

19) Del saqueo de nuestros valiosísimos recursos.

20) De la agresión que sufre nuestro Parlamento y de su neutralización por parte de los fascinerosos que tomaron el Poder.

21) De la muerte cobarde, abusiva, injusta de nuestros 80 y tantos soldados.

22) De la persecución.

23) Del robo de nuestros recursos que hace que nuestros enfermos mueran en los hospitales por falta de insumos, y, por último, de que nomás antier nos fusilaron un compañero, un enfermero desarmado de 22 añitos que no pudo asistir a su fiesta de graduación. Es decir, nos defendemos de esta sensación de pendejadas porque no tenemos otra cosa qué hacer.

Rita Salerno SánchezRita Salerno Sánchez

Periodista Abogado especialización en DDHH

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