Antonio Arias  ¡Te envío mi realidad, aunque escrita por otro!

Más exacto imposible ” Ojalá que este mensaje pueda darle la vuelta al mundo:
Vivo en Venezuela, soy Venezolano, amo a mi País, pero de verdad, ya estoy harto de zanquear, de ahorrar y más que de ahorrar, de pichirrear. Si me hago un sandwich le pongo poco jamón, poco queso, poca mantequilla (si es que hay para ese momento).

Me niego a hacer arepas de yuca, de plátano, de auyama y de cuanta cosa publiquen por allí, no quiero ver en Facebook más recetas inalcanzables, de hecho, ¡ya me da arrechera! Quiero tortas, chocolates, galletas…. Café con leche! Quiero Freír chuletas, milanesas, plátanos, papas…

¡Pero no, ahora todo hay que pichirrearlo, hasta las ganas de comer y de vivir!

¡Ir al supermercado es una proeza, dan susto las colas!… Sueño con comerme lo que me dé la gana! no ver más precios y si alimenta o no, que si me provoca algo lo agarro y punto, pal¨ carrito!

O sea, soy una persona, tengo una profesión, un empleo, como todo mortal, y ya no vivo, ahora sobrevivo, mientras afuera en el mundo, viven, comen, trabajan y ganan lo suficiente para satisfacer sus vidas! y nosotros aquí sólo buscamos pan y harina de maíz, ya ni soñamos mucho, ni planeamos, porque ¿cómo que para qué? si no tenemos nada, lo único que soñamos es con azúcar, aceite, desodorante decente o un jabón de baño.

Vivimos con miedo a que nos asalten, que nos maten, con miedo incluso a enfermarnos, porque no hay medicinas, No se a ustedes… pero a mi me dan dolor estas palabras, lo que estamos viviendo cada vez más fuera de lo normal, porque lo normal es lo vemos solo por TV o cine, las casas bonitas, las autopistas, las luces, los carros nuevos, los cafés, si, todo eso que un grupo de pendejos dicen que es malo y que nos ha hecho caer en esta miseria por ideologías absurdas que de paso, aun todavía muchos apoyan…

No sé si Dios me permita ver un futuro mejor para Venezuela, pero sí espero que algún día despierten y se den cuenta que tenemos tantos años perdidos, tantos años desperdiciados, que se permitan seguir adelante y construir entre todos una nueva nación, que tengan un poquito de sentido común y reflexionen una frase de aquella vieja canción de Franco de Vita junto al gran Simón Díaz, titulada Al Norte del Sur: “Porque ¿qué le entregarás a tus hijos cuando crezcan?, jamás te lo perdonarán. ”
Antonio Arias

Comentarios:

Más ariculos
Cerrar

Aporrea/Pascual Torres/ En 18 claves: poder, derroche y lujo del “empresario” Jhonnathan Marín en la Faja del Orinoco

Aporrea/Pascual Torres | Viernes, 22/09/2017  Yate V&V presuntamente propiedad de Jonathan Marin Credito: Pascual Torres Vehiculo Lamborghini en Miami presuntamente propiedad del Alcalde Marin Credito: Pascual...