Por todos lados hay protestas de todos los empleados públicos, los hospitales en cierre técnico, los bancos en crisis, los servicios públicos colapsados, la escasez de alimentos es bárbara, la hiperinflación destruyó la economía y estafaron a la gente con una cosa llamada Petro, que no la quieren ni los propios chavistas. Se les fue…

 Cuando sonaron las alarmas del Gobierno Nacional para decretar el magnicidio nadie les creyó, nadie los escuchó y el país siguió la senda del caos comunicacional. Los ciudadanos siguieron aguantando la pela de la crisis económica, social y política, pero nadie se detuvo a mirar los real maravilloso de un gobierno atolondrado y buscando oxígeno…