Editorial de El Nuevo Herald “EN NUESTRA OPINIÓN: Intolerancia y acusaciones en Venezuela”

La escasa tolerancia con la expresión libre en Venezuela se hizo más visible esta semana.

Primero, el régimen de Nicolás Maduro decretó el inicio de un proceso jurídico para despojar de la ciudadanía venezolana a la actriz María Conchita Alonso, que nació en Cuba pero emigró a Venezuela cuando tenía cinco años de edad, y actualmente es también ciudadana estadounidense. La razón para quitarle la ciudadanía a la célebre actriz es que, según un boletín del Ministerio de Comunicación de Venezuela, el pasado mayo Alonso dijo en una entrevista con La Voz de América que el gobierno norteamericano debería invadir militarmente a Venezuela.

Pero ese comentario fue tan disparatado como inocuo.

No hay dudas de que Alonso no es chavista. En numerosas ocasiones criticó al difunto presidente venezolano Hugo Chávez. Cuando Nicolás Maduro ocupó el cargo, la actriz dijo que era un desastre para Venezuela. Alonso tiene un largo historial de oposición al régimen bolivariano. Pero nada de eso indica que sea un peligro o una amenaza para el régimen. Su comentario sobre una hipotética invasión norteamericana a Venezuela fue simplemente una opinión. No estaba preparando una operación bélica; estaba sencillamente dando un punto de vista.

No fue nada tan grave como para que un gobierno prestara atención a sus palabras y tomara una medida exagerada al respecto. Pero la caída en popularidad del régimen de Maduro es inversamente proporcional a la paranoia de su gobierno.

Luego se produjo el despido, este miércoles, de una caricaturista del diario El Universal por una viñeta sobre la crisis en el sector de la salud.

El dibujo de Rayma Suprani muestra un electrocardiograma con la firma del difunto líder Hugo Chávez, que se prolonga en una línea plana para sugerir que el sistema de salud de Venezuela está extinto. Según Suprani, el presidente del periódico, Jesús Abreu Anselmi, se molestó mucho con la caricatura y ordenó su despido.

La expulsión de la conocida dibujante ha causado una intensa polémica en el país sudamericano y las protestas de opositores y periodistas.

El secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, Marco Ruiz, dijo que el despido de Suprani demuestra que en Venezuela ya no hay un ejercicio pleno de la libertad de prensa y que la censura ha aumentado.

El régimen venezolano presiona a los periódicos que mantienen una línea editorial no afín al chavismo retrasando la venta de divisas para importar papel. La escasez del producto ha causado el cierre o la reducción de personal y de tirada en muchos medios, como el diario El Nacional, muy crítico del gobierno, que ha tenido que reducir sus páginas en más del 30 por ciento, y que además se ha visto obligado a despedir empleados.

El jueves, Maduro llegó al extremo de acusar a la cadena televisiva CNN y a el Nuevo Herald de participar en una presunta conspiración contra su gobierno. La irrealidad de la denuncia es un alarde de imaginación.

Lo evidente es que la economía venezolana se desploma, hay una crisis financiera, y los productos básicos escasean. Estos males, que afectan a toda la población, han causado un aumento de la impopularidad de Maduro. La respuesta del régimen ha sido un incremento de la intolerancia hacia las ideas discordantes. Quieren mantener amordazada la libre expresión en Venezuela.

Read more here: http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/en-nuestra-opinion/article2156642.html#storylink=cpy

Comentarios:

Más ariculos
Cerrar

Carlos O. Albornoz. EL CAMINO A SEGUIR

Por orden del Presidente de Francia la Torre se viste con los colores de la bandera Croata... Gran gesto magnánimo del...