El ocaso de las Patrias


Cuando el mundo era pequeño, cuando las comunicaciones se hacían con señales de humo, el concepto de Patria tenía algún sentido. Hoy, cuando se multiplican las familias y los matrimonios multiétnicos, las migraciones forzosas y las no forzosas; cuando los hijos de esas familias son nacidos en países distintos y los medios de comunicación de la Cochinchina pueden ser leídos desde el extranjero, antes que lo hagan los nacionales de ese lugar, hablar de Patria es, por lo menos, un atavismo emocional “demodé”, sinónimo de atraso intelectual y, o, de interesada manipulación de los sentimientos ancestrales de pertenecía.

¿Quién se cree Hugo Rafael Chávez Frías para dictaminar sobre mi nacionalidad, mi Patria o la tuya?. ¿Con cuál autoridad moral puede hablar de Patria?, Quien la ha destruido a conciencia y, sistemáticamente, durante los últimos trece años.

Podría pensarse que su última aseveración forma parte de los innumerables trapos rojos con los que Chávez pretende mantener y estimular el odio grupal que le permita seguir manipulando el resentimiento de unos y la ignorancia de otros. Pero no, más allá de esa pretensión, que tambien está presente, se encuentra la degeneración mental, posible consecuencia de la enfermedad que trata de explotar electoralmente.

Quienes nacimos en este país no necesitamos refrendar ante semejante analfabeta ni nuestras condiciones morales ni tampoco nuestros sentimientos patrios.

Cuestionada está, eso sí, la lealtad de HRChF a su país y a su Alma Mater, la Institución Armada a la cual se debió y de la cual hoy denosta y reniega, pretendiendo que ella esta a sus pies cual damisela encantada.

Este estentóreo y ridículo aserto sobre la supuesta vinculación entre la venezolanidad y la lealtad a Chávez es mas un anuncio de insania mental y de profundas inseguridades personales sobre su futuro inmediato, antes que realidad creíble y manejable. Si a ver vamos, la cosa es al revez, ser chavecista implica estar de acuerdo con el regalo de nuestras riquezas a los chulos cubanos, bolivianos, ecuatorianos y hasta ingleses y gringos de Nueva Inglaterra, para no hablar de sus hermanos chinos e iraníes.

De cualquier forma, el prestigio de Hugo Chávez anda por el suelo y no se recuperará, eso es lo que dicen las encuestas y el clamor de la calle, lo demás son simples preparativos para el arrebatón que planifican, pero que no podrán consumar a pesar de su desespero.

Jóvito Alcides Villalba Vera
alvilla8@hotmail.com

Comentarios: