EL PITAZO Insumos para diálisis que llegaron al país alcanzan para un mes

El Min-Salud anunció la compra de 15.096 filtros. Según la memoria y cuenta del mismo ministerio, con esa cantidad solo se atiende una vez por semana en un mes a cada uno de los 15.000 enfermos renales del país. Ellos necesitan tres diálisis cada siete días

La dotación anunciada por el ministro de Salud (15.096 filtros) solo alcanza para una sesión de cada paciente renal del país. | Foto: Rayner Peña

Caracas.- Jimmy Heredia, de 39 años, cumple tres veces por semana un proceso terapéutico complejo que no puede interrumpir. Desde hace 15 años padece de insuficiencia renal crónica, pero hace seis comenzó a purificar de su sangre las toxinas que sus riñones no pueden eliminar, al someterse a un tratamiento de hemodiálisis. La técnica terapéutica, a diferencia de la diálisis peritoneal (ambulatoria), se realiza gracias a una máquina que ejecuta el proceso a través de un filtro o dializador —riñón artificial— que tiene en su interior una membrana semipermeable que separa, con la ayuda de concentrados o líquidos de diálisis, las impurezas de la sangre. Para cumplir el procedimiento, el centro de hemodiálisis requiere estar dotado de insumos básicos e indispensables. Su ausencia le resta posibilidad a los pacientes de estar estables, incluso aumenta el riesgo de muerte.

Lee también: INFOGRAFÍA El drama de purificar la sangre 

La primera semana de febrero, la escasez de filtros para este tratamiento ocasionó la muerte de al menos siete enfermos renales en los estados Lara, Zulia y Portuguesa. La alarma motivó a Jimmy salir este martes, 6 de febrero, con un grupo de pacientes, a la sede del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales en Altagracia, en el centro de Caracas, donde reclamó por la dotación regular y oportuna de insumos y materiales para diálisis. Los pacientes fueron atendidos por la directora de Nefrología, Doriana Di Rupo, quien les aseguró que los filtros y demás insumos llegarían al país en los próximos días. Luego del fallecimiento de dos pacientes en el estado Lara, el ministro de Salud y actual presidente del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, Luis López, informó que habían arribado al país 15.096 filtros. Después, aseguró que seguirían llegando materiales al país en los próximos días, sin ofrecer más detalles. Los anuncios los hizo a través de su cuenta oficial en Twitter @LuisLopezPSUV.

La dotación es insuficiente. Entre enero y noviembre de 2015, el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales —encargado de comprar y distribuir los insumos para hemodiálisis— registró 1.831.708 atenciones a pacientes con insuficiencia renal crónica (entre diálisis peritoneal y hemodiálisis), correspondientes a un promedio mensual de 15.056 pacientes, según su informe de gestión, contenido en la Memoria y Cuenta de 2015 del Ministerio del Trabajo (última publicada). Ese mismo año, la Memoria y Cuenta del Ministerio de Salud indicó que su red hospitalaria realizó, solo en Distrito Capital, 2.555 procedimientos para hemodiálisis.

Los filtros utilizados para hemodiálisis en Caracas (uno por sesión), representan en 2015 el 17 % de la dotación anunciada por López la semana pasada (15.096 filtros), con la que se pretende solventar la escasez de todo el territorio nacional. Considerando que, según los protocolos para la terapia dialítica, cada paciente necesita tres filtros para cumplir su tratamiento semanal, el cargamento anunciado por el ministro de salud alcanzaría sólo para una sesión de cada paciente del país. Especialistas en nefrología consultados coincidieron en que si un enfermo renal se le realiza una sola terapia de diálisis a la semana podría tener complicaciones por no cumplir un proceso adecuado.

En 2015, el IVSS atendió un promedio mensual de 15.056 pacientes en todo el país. Es la última cifra que ha publicado el organismo. | Foto: Rayner Peña

La escasez de insumos, que son otorgados a los 129 centros de hemodiálisis del país por el Instituto Venezolano de los Seguros Social, ha afectado a Jimmy hasta el punto en que se vio obligado a comprar guantes, adhesivos especiales, solución fisiológica, inyectadoras y microgoteros que no están disponibles en la unidad de diálisis y que, en ocasiones, son difíciles de conseguir fuera del centro para atención de pacientes nefríticos. También en los centros se ha reportado ausencia de otros requerimientos de los pacientes, como suplementos nutricionales, hierro, complejo B o eritropoyetina (suministradas para evitar anemias). Esos insumos, al menos, son los básicos, pero las fallas también se presentan en materiales indispensables para el proceso de hemodiálisis como líneas para diálisis, heparina (anticongelantes), catéteres y dializadores. Médicos nefrólogos consultados aseguran que ningún insumo es reemplazable y todos se requieren para cumplir los parámetros de tratamiento. Si faltan, por ejemplo, las líneas para diálisis o filtro de alto flujo, que hoy reclaman con insistencia los pacientes, no se puede depurar su sangre.

El 8 de febrero, en la edición 194 de Con el mazo dando, Diosdado Cabello responsabilizó a la oposición de la escasez de insumos para pacientes renales. “Yo veía el cinismo de esta gente de la derecha, preocupados por las personas que no tienen cómo hacerse su tratamiento de diálisis, pero es que es por culpa de ellos, que han pedido sobre Venezuela sanciones, bloqueos”, afirmó, en referencia a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos al Gobierno venezolano en agosto de 2017.

Sin embargo, desde el año 2016, en los centros de hemodiálisis del país ya se advertía sobre las fallas en la dotación de insumos. En junio de 2017, la escasez había golpeado aún más los inventarios de las unidades del país. “Desde primer semestre recibimos reportes de los centros en los que el Seguro Social no había firmado órdenes de compra para materiales ni insumos. Solicitamos en ese momento reunirnos con las autoridades del Ministerio de Salud y con Carlos Rotondaro —expresidente del Instituto Venezolanos de los Seguro Sociales—, pero no nos dieron respuestas y a nosotros no nos interesa la política, sino que los pacientes sobrevivan”, sostuvo el presidente de la Sociedad Venezolana de Nefrología, Carlos Márquez. Para el 29 de mayo de 2017, la Sociedad Venezolana de Nefrología denunció la “profunda carencia’ de recursos para atender a las unidades de hemodiálisis del país, incluso la “inexistencia absoluta” de materiales para los pacientes renales que cumplen diálisis peritoneal. Alertaron que las deficiencias en los inventarios causaban aumentos de hospitalizaciones de pacientes con procesos infecciosos y endocarditis bacteriana.

Responsabilidad oficial

Ningún insumo para hemodiálisis es reemplazable y todos se requieren para cumplir los parámetros de tratamiento. Foto: Rayner Peña

La compra y suministro de insumos para el tratamiento de hemodiálisis está bajo la tutela del IVSS, adscrito al Ministerio del Trabajo. Aunque el origen del material es diverso, y en Venezuela existe incluso una fábrica de concentrados con este fin, Laboratorios Miranda, nacionalizado por Hugo Chávez en abril de 2012, fuentes médicas aseguran que el mayor proveedor de filtros es la empresa alemana Fresenius Medical Care.

Medical Care fue registrada en septiembre de 1994, bajo el nombre de NMC Medical Care de Venezuela C.A., como filial de Medical Care Inc. A partir de 1995 establece un convenio con el IVSS para la importación de insumos para diálisis, según indica su expediente. En 1998, finalmente, es asumida como filial en el país de la empresa alemana, y pasa a llamarse Fresenius Medical Care.

No obstante, según registros de importaciones a los que tuvo acceso El Pitazo, no son esta empresa ni el Instituto Venezolano de Seguros Sociales quienes han asumido las compras de insumos para hemodiálisis en los últimos años.

El Pitazo acudió el jueves, en dos oportunidades, a la sede principal del IVSS para corroborar esta información, pero el equipo médico del área de nefrología se encontraba ausente debido a inspecciones, aseguró personal de la institución. El viernes, en una segunda visita, personal administrativo, según indicaciones de la Dra. Doraina Di Rupo, informó que los únicos voceros autorizados por el IVSS son el director general, Exavier Campos, y su adjunto, Mario Bastidas. Ante la ausencia de ambos funcionarios en las instalaciones del organismo, El Pitazo intentó en reiteradas oportunidades contactarlos por vía telefónica, sin obtener respuesta.

El presidente de la Sociedad Venezolana de Nefrología explicó que la crisis de insumos ha producido el cierre técnico de algunas de las 36 unidades de diálisis públicas y resaltó que, además de la falta de insumos, los centros tienen máquinas y plantas de ósmosis para el tratamiento de las aguas paralizadas porque el Ministerio de Salud, encargado de garantizar el mantenimiento de equipos e infraestructura, no cuenta con presupuesto para ejecutar reparaciones. “Las fallas han llevado a que a los pacientes se les reduzcan las horas de diálisis a dos, o incluso hasta se vean obligados a hacerse la terapia una vez a la semana, y hay que considerar que 80 % de los pacientes que acuden a hemodiálisis hoy sufren de hipertensión, son diabéticos o presentan desnutrición, “, resaltó Márquez.

Esa reducción de horas en su terapia le ha pasado a Jimmy, quien está consciente de que esa decisión es contraproducente con el protocolo de tratamiento. Él, quien es paciente del centro de hemodiálisis Jayor, ubicado en San Martín, señaló además que la ausencia de filtros de alto flujo ha sido constante desde octubre del año pasado. En el centro solo quedan dializadores de bajo flujo, que son los que usa para el proceso. “Se nos brinda la atención con lo que hay”, enfatizó.

Se espera la ayuda humanitaria

La ausencia de insumos ha sido denunciada desde hace tres años por la Federación Farmacéutica de Venezuela. Foto: Rayner Peña

Recurrir alternativas ajenas a los protocolos internacionales y nacionales para atención de pacientes en hemodiálisis ha sido la solución temporal para evitar que más de 15.000 enfermos renales se compliquen. Los vaivenes que padecen los enfermos renales para vivir son el reflejo de los estragos que ha dejado la crisis de salud que, a juicio de los integrantes de la Coalición de Organizaciones para la Defensa del Derecho a la Salud y la Vida (Codevida), ha provocado una emergencia humanitaria compleja porque las acciones u omisiones del Gobierno han conducido a la violación de derechos fundamentales como la salud y la vida.

La magnitud de la crisis sanitaria ha obligado a organización a solicitar ayuda internacional para proteger la vida de los pacientes que esperan por medicinas e insumos, especialmente aquellos con enfermedades crónicas. Pero el Gobierno se niega a aceptar la cooperación por considerar que es una “intervención extranjera”. “Es una excusa que el Gobierno diga que solicitar ayuda humanitaria implique que los Estados intervienen en los asuntos internos del país. Está establecido en los pactos internacionales que un país, cuando pierde la capacidad para resolver y dar respuesta a una situación compleja como la que vivimos en Venezuela, puede recurrir a pedir cooperación. Estamos emergencia porque la crisis de salud comenzó a provocar pérdida de vidas que son responsabilidad directa del Gobierno”, señaló Feliciano Reyna, de la ONG Acción Solidaria, aliada a Codevida.

El discurso oficial se apega al principio de no intervención en asuntos internos de la política exterior, y el Gobierno, en medio de intensos reclamos, señala que la escasez de medicamentos es producto del bloqueo económico al que, afirman, está sometido el país. Sin embargo, la ausencia de insumos ha sido denunciada desde hace tres años por la Federación Farmacéutica de Venezuela (Fefarven), y la decisión de Estados Unidos, que soportó en violaciones de derechos humanos en el país, resalta que la medida no afectará el ingreso de medicinas y alimentos al país.

En medio de la negativa del Gobierno, Olga Rivas sigue preocupada porque no ha conseguido un centro de hemodiálisis para continuar la terapia de su hijo de 27 años, Víctor Hugo Faría, quien está hospitalizado el Hospital Universitario de Caracas por una insuficiencia renal. Allí Víctor se ha dializado en cuatro oportunidades, pero los médicos le darán de alta en los próximos días. Olga acudió a tres de los centros satélites que dota el Seguro Social, ubicados en Montalbán, Los Cedros y la avenida Nueva Granada de Caracas, pero no le dieron buenas noticias. “En el centro Juan Pablo II de la Nueva Granada me dijeron que podían darme el cupo pero no hay insumos, pero en el de Los Cedros me indicaron que había material pero solo para los pacientes de allí. No me puedo ir del hospital sin que tenga garantía de que mi hijo seguirá dializándose”.

Comentarios:

Más ariculos
Cerrar

“Tú periódico impreso en la red” NOTICIAS JR PRESENTA ​​ Titulares más resaltantes Jueves 08 02 2018

 FRACASARON NEGOCIACIONES EN DOMINICANA Y LAS PRESIDENCIALES SERÁN EL 22 DE ABRIL. Luego del fracaso del diÁlogo en República Dominicana entre el régimen y la Mesa de la Unidad...