Escarrá el bueno es ahora malo

Todos los saltos de talanquera que estamos viendo tienen que ver con un documento denominado “Primeras ideas de acciones económicas” que nadie -que no sean los propios triatloneros- lo ha visto, lo cual resulta altamente sospechoso, especialmente porque a quienes se le atribuye su autoría, la Mesa de la Unidad Democrática, ha negado en forma sistemática y contundente su existencia.

La lista de exopositores que cuestionan el documento fantasma se inició con William Ojeda, luego David De Lima, y ahora robustecida por Hermann Escarrá, el cual fue un poco más allá y dijo en VTV -canal que dejó de ser del Estado para convertirse en vocero del más rancio chavismo- sobre el documento huérfano: “es infausto y se caotiza para los próximos meses la situación económica y social de Venezuela”. Vaya grave advertencia en un momento en que el país se apresta a elegir un nuevo Presidente capaz de sacarnos justamente del terrible caos y anarquía que hemos vivido durante los gobiernos de Chávez, lo cual ahora no denuncia Escarrá. 

Valiéndose de su abolengo constitucionalista Escarrá afirma severamente el carácter “disolvente de la República y agresor a la Constitución Nacional” que tiene el susodicho documento, que 28 millones de venezolanos nunca hemos leído pero ha sido hurgado por pupilas con presbicia de antiguos antagonistas, que miran inmerecidamente en el futuro gobierno de Capriles cosas que hemos padecido precisamente en el régimen de Chávez, el cual ha usado la Constitución a conveniencia y convertido la República en monarquía.

Para darle tono trágico y espantar los votos que disienten del actual gobierno, Escarrá ha anunciado la intención de Capriles de “liberar los precios, paralizar el sistema de jubilaciones, privatizar la salud y la educación”, regresando según él “al capitalismo más salvaje, a la época de los fisiócratas, al neoliberalismo grave”, no diciendo adrede palabra alguna sobre la destrucción de la economía venezolana; de la pérdida de miles industrias, manufacturas y puestos de trabajo; sobre la malversación de un billón 250 mil millones de dólares que ha recibido Venezuela por concepto de renta petrolera y que hubiesen servido para reconstruir más de cien países; y la desgracia que importamos el 80% de los alimentos que consumimos, aunado a la inflación, escasez y desabastecimiento.

Ha dicho Escarrá que ese documento “enerva la doctrina social de la Iglesia”, pero este beato fue incapaz de decir en VTV que el gobierno de Chávez no respeta ni protege la vida de los ciudadanos, con lo cual el Gobierno abolió el principio de la civilidad y la convivencia cristiana entre los venezolanos. Tampoco dice que la conmoción que profesó “al ver llorando al presidente en Apure”, la sintió por el asesinato de 160 mil ciudadanos indefensos durante 14 años.

En su amena intervención en VTV Escarrá, el mismo que llamó en el 2007 a una marcha sin retorno a Miraflores, remató: “me pondría un cuchillo en la boca para impedir un retroceso de este tipo”. Esto constituyó un acto de indignación del constituyente, que estuvo ausente frente a Chávez y su mal gobierno, lo cual transforma la fábula de los hermanos Escarrá, el bueno y el malo, en una nueva: Escarrá el bueno, es ahora malo.
JORGE CAJÍAS
Médico y Abogado UCV
@jcajias

 

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