Fernando Mires – LA TRAMPA ANTIELECTORAL DE NICOL√ĀS MADURO agosto 04, 2017

Nunca dos personas relatan un mismo hecho de un modo exactamente igual. Uno acent√ļa lo uno, el otro lo otro. De ah√≠ que me atreva a formular la siguiente frase: el relato de un hecho dice m√°s sobre la persona que relata el hecho que sobre el hecho relatado. Con mayor raz√≥n ocurre as√≠ en los procesos colectivos en donde priman visiones ideol√≥gicas, experiencias contrapuestas, distintas biograf√≠as. As√≠ se explica por qu√© las deducciones que surgen del relato del hecho no solamente son diferentes, sino, adem√°s, antag√≥nicas entre s√≠. Esa es la raz√≥n por la cual el colosal fraude perpetrado por la CNE el 30 de Julio (30/J) ha sido interpretado de modo muy diferente por los diversos sectores que conforman la oposici√≥n, dentro y fuera de la MUD.
Resumo: hay tres grupos de opinión.
Seg√ļn el primer grupo, el megafraude cometido por la dictadura el 30/J ha enterrado la v√≠a electoral asumida por la mayor√≠a de la oposici√≥n desde el 2006 (candidatura de Rosales) y el 2007 (plebiscito de Ch√°vez), v√≠a que interrumpi√≥ las alternativas voluntaristas (carmonismo, paro petrolero, abstencionismo) asumiendo la defensa de la Constituci√≥n liberal y chavista de 1999.
Seg√ļn el segundo grupo, el grotesco fraude, evidenciado y probado por las revelaciones de Smartmatic, ha puesto de manifiesto que las elecciones son imposibles de ser realizadas bajo la tutela de la CNE dirigida por Tibisay Lucena (despu√©s de Diosdado y Maduro, la persona m√°s detestada de Venezuela). El tenor predominante de ese grupo es: yo votar√≠a, pero no con ese CNE.
Un tercer grupo considera necesario participar en las elecciones regionales que eventualmente tendrían lugar en diciembre, pues no hacerlo significaría regalar a Maduro 23 gobernaciones y, además, facilitar el cumplimiento de la utopía de todas las dictaduras, a saber: elecciones sí, pero sin participación de la oposición (al estilo cubano)
En el primer grupo hay muy débil comunicación con el segundo y casi ninguna con el tercero. Se trata de sectores más culturales que políticos, muy emocionales, reacios al debate, seguidores de líderes mesiánicos cuya retórica basada en códigos de honor los encandila. La presencia medial de este grupo es muy superior a su inserción real en la sociedad, razón por la cual logran en determinadas ocasiones ejercer una fuerte presión dentro de la MUD. Son los de La Salida, los del Maduro vete ya, los de la marcha sin retorno, los de la Hora Cero, los de con mis muertos no te metas, los de votar es traición, y los del gobierno de transición con embajadas en el exilio (¡!).
La discusión principal tiene lugar entonces entre el grupo dos y el tres. Aunque los del grupo dos coinciden con los del uno en que después del fraude del 30/J es imposible asistir a los comicios sin legitimar al régimen, muchos estarían de acuerdo con votar, siempre y cuando tenga lugar una reestructuración de la CNE (algo difícil que ocurra durante Maduro) Las revelaciones de Smartmatic confirmarían, aparentemente, esa posición. Los del grupo tres, sin embargo, han realizado una distinta lectura con respecto a los mismos hechos.
De acuerdo al grupo tres, esa CNE es exactamente la misma del 6D del 2015. Seg√ļn los del dos es la misma pero bajo condiciones diferentes a las del 2015 pues hoy la dictadura es abierta y confesa. Los del grupo tres afirman que justamente por eso es necesario participar en las elecciones pues lo contrario significar√≠a legitimar a la dictadura. Los del dos afirman que participar electoralmente significar√≠a legitimar a la dictadura. Los del tres que participar significar√≠a relegitimar la v√≠a electoral en contra de una dictadura que intenta dinamitarla. La discusi√≥n parece no tener fin. No obstante, podr√≠a ser resuelta con una sola pregunta: ¬Ņa qui√©n interesa que la oposici√≥n no participe en las elecciones? La respuesta solo puede ser una: A Maduro y su mafia.
Si la oposici√≥n no participa en elecciones, Maduro no se ver√≠a impulsado a suprimirlas. Entonces, preguntar√°n lo del grupo dos ¬Ņpara qu√© participar en elecciones si Maduro las va a suprimir y si no es as√≠ las va a desconocer? Supongamos que sea as√≠. En ese caso Maduro chocar√≠a una vez m√°s con la legalidad y con ello agregar√≠a varios puntos m√°s a su deslegitimaci√≥n interna y externa. Sin embargo, en ese punto, el profesor Juan Carlos Soza Azpur√ļa apunta con buenas razones que a la dictadura de Maduro no le interesa tener legitimidad pues le basta con el uso de la fuerza.
El se√Īor Soza Azpur√ļa tiene raz√≥n. Pero solo en parte. A ninguna dictadura, ni siquiera a la de Maduro, le conviene aumentar su grado de deslegitimaci√≥n, mucho m√°s si esa deslegitimaci√≥n amenaza trizar sus filas. Gracias a esa desligitimaci√≥n progresiva el chavismo se encuentra internamente deteriorado. Si ese proceso sigue aumentando ‚Äďy un nuevo robo de elecciones lo aumentar√≠a de modo considerable‚Äď puede consumarse el golpe de gracia que necesita la dictadura para irse de este mundo. Es una hip√≥tesis. T√≥mese como tal. Lo importante es que Maduro no quiere que la oposici√≥n participe en las elecciones. Y bien, en este punto hay que recordar una de las premisas b√°sicas de la pol√≠tica. Ella dice: Nunca hagas lo que tu enemigo quiere que hagas. Pero los del grupo uno y en parte los del dos, se empecinan en hacer lo que Maduro quiere que hagas. Est√°n pisando la trampa. Esa es la trampa.
¬ŅD√≥nde est√° la trampa?
Precisamente en el fraude del 30/J, reconfirmado por Smartmatic/Reuter.
¬ŅQui√©n no sab√≠a que despu√©s de los 7 millones y medio de votos obtenidos por la oposici√≥n, Maduro iba a ordenar a Lucena que inventara por lo menos ocho millones? La vara se la pusieron muy alta, pero igual la salt√≥ haciendo un horroroso fraude. Al respecto hay dos lecturas. Una alegre y otra no tanto.
La lectura alegre dice: el fraude fue tan incre√≠blemente obsceno que la dictadura se desligitim√≥ definitivamente frente a la opini√≥n mundial. En ese punto, y aunque parezca ins√≥lito, comparto mi opini√≥n con la del profesor Soza Azpur√ļa. A la dictadura le interesa un carajo la opini√≥n mundial. Lo importante para ella era sobrepasar la votaci√≥n de la oposici√≥n fuera como fuera. Desde un punto de vista dictatorial no pod√≠a hacer otra cosa. Si yo hubiera sido dictador habr√≠a hecho lo mismo.
Pero hay otra lectura que no es tan alegre. Esa lectura dice: a la dictadura le interesaba mostrar abiertamente que es fraudulenta. Solo as√≠ la oposici√≥n no se atrever√° a medirse. Pues bien; ah√≠ yace precisamente la trampa. Mediante la amenaza del fraude, Maduro intenta desmoralizar a la oposici√≥n y con ello alejarla de todos los procesos electorales, justamente los √ļnicos en los cuales esa oposici√≥n puede ganar. O en otras palabras: mientras m√°s visible sea el fraude, mayor ser√° el escepticismo de la ciudadan√≠a para participar en procesos electorales. As√≠ el dictador gana por partida doble. Por una parte, hace elecciones y se queda con todos los votos. Por otra, desprestigia al m√°ximo la v√≠a electoral sin que la oposici√≥n tenga otra alternativa de lucha. Negocio redondo.
La dictadura de Maduro y su mafia es, como toda dictadura, antielectoral. Pero entre suprimir las elecciones y hacer elecciones tipo Cuba, es decir, sin oposición, prefiere, obviamente, la segunda posibilidad. El problema es que realmente lo puede lograr gracias a la ayuda que le presta una parte de la propia oposición (primer y segundo grupo).
La tarea pol√≠tica de la oposici√≥n -si no quiere pisar la trampa tendida por la dictadura- es ir directamente a las elecciones regionales, ocupar sus espacios y dar ah√≠ otra batalla. Pero ir a ganarlas como fueron ganadas las del 6-D. Los del grupo dos dir√°n: el tiempo es otro que el del 6D. No es vc. Es la misma dictadura, es el mismo Maduro, es la misma CNE y es la misma oposici√≥n (a√ļn m√°s amplia todav√≠a que durante el 2015).
La posici√≥n del grupo tres se encuentra avalada por tres razones. Una pr√°ctica, otra hist√≥rica y otra pol√≠tica. La l√≥gica de la raz√≥n pr√°ctica ense√Īa que cada vez que la oposici√≥n va a elecciones, haci√©ndose presente en las mesas, cotejando voto tras voto desde la primera hasta la √ļltima hora, logra resultados favorables. La l√≥gica de la raz√≥n hist√≥rica ense√Īa que los m√°s grandes √©xitos de la oposici√≥n han sido obtenidos en el √°rea electoral y en ninguna otra. La l√≥gica de la raz√≥n pol√≠tica ense√Īa que nunca las movilizaciones populares han sido m√°s intensas que cuando aparecen articuladas en torno a un objetivo electoral. S√≠, electoral.
¬ŅNo fue la lucha por el revocatorio una lucha electoral? ¬ŅNo fue la lucha por las regionales, antes de que Maduro las robara, una lucha electoral? ¬ŅNadie se acuerda de los grandes peregrinajes de recolecci√≥n de firmas a los que someti√≥ la s√°dica Lucena a la ciudadan√≠a ansiosa de votar? ¬ŅNo fue el estallido popular que comenz√≥ en abril de 2017 una demostraci√≥n de que la ciudadan√≠a estaba dispuesta a darlo todo para defender a la AN, elegida con sus votos? ¬ŅNo surgieron las grandes protestas callejeras en defensa del sufragio universal avasallado por una constituyente que inventaron los secuaces de Maduro con el √ļnico objetivo de evitar las elecciones regionales? ¬ŅNo dise√Ī√≥ la oposici√≥n su l√≠nea pol√≠tica como democr√°tica, pac√≠fica, constitucional y ELECTORAL? Y despu√©s de todo eso, ahora, cuando se abren las perspectivas para inundar a Venezuela con votos antidictatoriales, los de siempre, los del grupo uno y dos, intentan echar pie atr√°s, pisando la trampa tendida por la dictadura.
No. Desde una perspectiva hist√≥rica no se trata de cambiar de ruta como arguyen los del grupo uno y dos. Todo lo contrario, se trata de reafirmarla. La oposici√≥n ‚Äďo su gran mayor√≠a- es constitucional porque es electoral y es electoral porque es constitucional. Quienes intentan cambiar de ruta son los que quieren cerrar la v√≠a electoral sin ofrecer ninguna otra, pisando as√≠ la trampa que Maduro les tendi√≥.
Seamos francos de una vez por todas. La oposici√≥n tiene solo tres alternativas: 1) La lucha armada, para lo cual no est√° preparada 2) So√Īar con un general divino, o con una invasi√≥n de marines comandados por Trump 3) La l√≠nea electoral, la que mejor conoce, la que m√°s preocupa a Maduro.
Hay quizás una cuarta alternativa: ir a twitter y desde ahí insultar a los parlamentarios y candidatos de la MUD y a todos los que los apoyamos. No la recomiendo.

Fernando Mires

Comentarios:

M√°s ariculos
Cerrar

José Hernández 22 de noviembre 2017, miércoles #PeriscopioVenezuela

http://americanuestra.com/la-ley-contra-el-odio-busca-acabar-con-los-vestigios-de-democracia-en-venezuela/  The New York Times y Marianela Balbi: La ley contra el odio busca acabar con los vestigios de democracia en Venezuela.  La “Ley Constitucional...