FIN DE OTRA TRAGEDIA POLITICA

El Quijote, al Sancho: “Cosas veredes Sancho que harán fablar las piedras”

El país nacional acaba de presenciar el final de otro de los tantos espectáculos políticos más destrozos de los últimos 54 años que van desde la caída de Marcos Pérez Jiménez en 1958 hasta hoy, como concluyo la actuación de lo que yo he venido denominando “LA MUD, C.A”, un parapeto político montado con el apoyo del régimen de Chávez para la vieja clase política cuarto republicana, con el fin de elegir el 2012 el candidato de las primarias de la llamada oposición, y en donde resultó electo Henrique Capriles en una forma no muy trasparente,  pero que era el adecuado para Chávez enfrentarlo, y muy a sabiendas de que en esos momentos resultaba imposible derrotar a un hombre que durante 12 años se dedicó a crear un lazo sentimental afectivo indisoluble con el pueblo adeco de Venezuela, era su nuevo caudillo. De ese mismo pueblo que la llamada IV Republica le entrego en las elecciones de 1998 en condiciones miserable, para el momento a Chávez era la única salida que nos quedaba a los venezolanos para salir del bipartidismo adeco-copeyeco-masista que durante los 40 años anteriores retuvo el poder, dejando al final un país de tercera, sin educación, mal vivido y mal comido, con una infraestructura física y de los servicios africanizada y dependiente para la solución de sus problemas fundamentales del dinero petrolero. Un pueblo que no genera plusvalía, parasitario del petróleo porque ellos así lo quisieron, y estos igual o peor, no lo se

Y lo más lamentable de la actual tragedia histórica que vivimos los venezolanos, es que tanto en el sector oficialista, llamémoslo adecos de tercera vestidos de rojo como a sus colaboradores, tanto en lo político, moral, social y económico, es que la llamada MUD,C,A pretendió por casi cuatro años subrogarse el derecho de representar a quienes disentimos del actual régimen, y luego pretender convertirse en un partido político sobre una falsa unidad, mientras lo que allí se ventilaba eran bajas pasiones, rencillas internas y personalistas y otras cosillas, de un conjunto de sujetos que lograron mantenerse vivos políticamente para seguir en la jerga . Mientras, el país disidente sigue sin un liderazgo con la autoritas necesaria y suficiente para oponerse a quienes pretenden, antes con el difunto de la Habana, y ahora con el procónsul de los Castro, Nicolás Maduro, establecer un régimen comunista, soportado en el terror, la represión y el hambre, empleando el uso violento de las armas  depositadas en las manos de quienes tienen la responsabilidad de garantizar la liberta, los derechos ciudadanos y la propiedad de los venezolanos, y lo están logrando ante la impavidez y la anomia de una sociedad de cómplices y de conchupantes, he allí la verdadera tragedia.

Esa nueva nefasta y perversa actuación de la llamada MUD, C.A. paso a la historia de este país, pero a la historia negra y dolorosa que es y será de ingrata recordación para los venezolanos de hoy y del futuro, de quienes macabramente se sentaron a dialogar con quienes empapados de la sangre caliente derramada de los mártires estudiantiles, ofendieron sus cadáveres aun también calientes ofrendados con valentía y sacrificio, que a ellos les importo un bledo. Solo tratando de sobrevivir para pretender volver al poder a sabiendas que ese mismo Tribunal de la Historia, los sentencio a su desaparición de la vida política nacional, y no volverán más nunca. Solo es cuestión de tiempo. Alea jacta est

EduardoGuzmanPerezEduardo Guzmán Pérez.

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