Gustavo Coronel  Rafael Ramírez le cae a dentelladas a Alí Rodríguez Araque

(Gustavo Coronel/12 julio, 201) El pasado domingo en Aporrea Rafael Ramírez le cayó a dentelladas a quien fuera su protector: Alí Rodríguez Araque, quien es “presidente honorario” de la cloaca petrolera que es hoy Pdvsa. La pelea a cuchillo que existe hoy entre Ramírez Carreño y Maduro y la ambición de Ramírez de ser presidente de Venezuela después de haber arruinado a Pdvsa lo ha llevado a deslindarse de quien fuera su mentor por mucho tiempo.

Ramírez comienza su ataque diciendo: “el autoritarismo cabalga sobre las debilidades de los miles de “Faustos”, que le son necesarios para lograr su control político y social, su poder”. Se refiere Ramírez (a) “Fausto”, nombre de guerrillero de Rodríguez Araque, relacionándolo con el Diablo.

Haciendo uso de un estilo melodramático y cursilón, posiblemente de un plumario a sueldo, Ramírez agrega: “Cada uno tendrá que rendirle cuenta, allá donde esté, al Comandante Chávez: en el Cuartel de la Montaña, en los ojos inocentes de un niño, en el grito desesperado de una madre, en la impotencia y rabia de un padre, en la frustración y decepción de un joven, o en las ruinas de lo que pudo ser”.

Sus preguntas están dirigidas a Fausto:

-¿Por qué callaste cuando el madurismo comenzó a perseguir y entregar a los revolucionarios, a los de Chávez, a su obra, sus instituciones, sus logros, su pueblo?; ¿Por qué permitiste que destruyeran y entregaran a Pdvsa, la Faja Petrolífera del Orinoco? ¿Por qué entregaron el petróleo, el Arco Minero? ¿No te dolía ver sufrir al pueblo, cómo lo asesinaban en las calles, cómo padeció de hambre, enfermedades, solo, indefenso, chantajeado, desconcertado, cómo volvió a sus guetos de miseria y desesperanza, cómo abandonaban el sueño de Chávez, entre las ruinas de su proyecto, cómo dejaban su país por cientos de miles para ir hacia la nada? Si tú sabías todo esto, si fuiste de Chávez, ¿Por qué no hiciste nada?

Y termina: “Será sólo una parte del infierno de “Fausto”, haberle fallado a su Pueblo, al Comandante Chávez, ver sufrir al pueblo en un país en ruinas”.

La larga agonía de la Pdvsa chavista-madurista está terminando con el enfrentamiento entre quienes la llevaron a la muerte.

Alí Rodríguez inició la prostitución del organismo al acceder a convertirlo en una empresa “social”, olvidando su misión fundamental de producir y vender petróleo de manera eficiente y transparente.

Esta traición de Rodríguez Araque fue seguida y reforzada por Ramírez Carreño, quien puso a Pdvsa a trabajar exclusivamente para apoyar los planes políticos personales de Hugo Chávez. Esta fue la etapa de la “Pdvsa doja, dojita”, en la cual se vieron los contratos más corruptos dados por la Directiva de Ramírez (también ministro) a gente que compartía los sobreprecios con ellos.

Los contratos con los bolichicos, con PetroSaudí y sus gabarras inservibles, el contrato de la gabarra Aban Pearl, los tanqueros que nunca se construyeron, los equipos de perforación fantasmas, las participaciones poco ortodoxas en los negocios de Pdvsa por parte del primo Diego Salazar Carreño y de tíos y hermanos de Ramírez se han ido descubriendo progresivamente.

Sin embargo, Ramírez está en una intensa campaña, ayudado por asesores de “imagen”, para convertirse en un mártir de Maduro y Rodríguez Araque.

La tarea se le ha facilitado porque la nueva Pdvsa de Manuel Quevedo es tan corrupta como la de Ramírez pero aún más ineficiente. Basta mencionar que la manera como Quevedo pretende aumentar la producción petrolera es con la labor de los obreros al mando de Wils Rangel, un esfuerzo que es acompañado por misas a las cuales asiste con su esposa (también enchufada en Pdvsa) para pedirle a Dios ayuda para producir más, un insulto a los verdaderos creyentes.

Mientras este indigno sainete se lleva a cabo Pdvsa se viene abajo. Ya está llegando al millón de barriles diarios de producción, nivel en el cual su capacidad de exportación prácticamente desaparecerá, ya que los compromisos con China por deuda y con el suministro al Mercado Interno requerirían toda o casi toda la producción.

Venezuela es una frágil mujer molida a golpes por una pandilla de borrachos civiles y militares. La paliza es observada por los familiares de la mujer y por los vecinos, asombrados del espectáculo, pero sin que haya acción directa alguna de ellos para impedirlo.

A lo sumo, algunos vecinos han dicho que los miembros de la pandilla agresora no serán ya bienvenidos en sus casas. Otros, como el nuevo vecino Mexicano acaba de decir que “eso no es problema de él”.

Mientras tanto, quien fuera una bella y lozana mujer se encuentra al borde de la muerte.

Gustavo Coronel

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