Ing. Vladimir Salgado Producción o Esclavitud: He ahí el dilema o Cómo Desechar a Nicolás y Sus Siete Enanos

Los ciudadanos venezolanos trocados en “pueblo” por los esclavistas del castrismo… ¿Esperando para el saqueo de un supermercado?

¿Está usted dispuesto a tener? ¿Está usted dispuesto a producir? ¿Está usted dispuesto a Crear? ¿O está dispuesto a ser esclavo?

¿Puede un producto ser barato? ¿Debería ser barato? La desesperación por “no poder tener” lleva a muchas personas a pensar que sólo si fuera muy barato lo podría tener. Pensé no escribir “muchas personas”; sino “a algunas personas”, pero la verdad es que muchas personas piensa así.

Eso ha sido la base para grandes movimientos políticos que sólo han creado más miseria y más pobreza en el planeta, o sea más “no poder tener”.

La oferta básica del socialismo ha sido el reparto de la riqueza, no la producción de más riqueza. Esta gente propone dividir los panes, no multiplicar los panes. Su consecuencia ha sido menos panes.

Y algunos privilegiados quedándose con la gran riqueza más el poder de ser el gran distribuidor, convirtiendo a la población en simples receptores que pueden tener algo, gracias a que este político lo pone en la lista adecuada. Se ha creado la esclavitud moderna.

Mucho se vive de la fantasía de San Nicolás y su reparto de juguetes gratis a todos los niños. La única forma de poder hacer eso es con esclavos que fabriquen esos juguetes y la materia prima para ellos, y que reparen las máquinas; es decir enanos, gnomos, o como les llamen a los que trabajan para ese señor Nicolás.

El Nicolás de aquí, vive de ese cuento y sabe muy bien que sólo con esclavos se puede hacer eso, y sabe que él y su familia se quedaran con la gran riqueza también.

Para sacar un producto se necesita el conocimiento, la habilidad, las máquinas, materia prima, insumos, energía, personal, administración, logística, locales, vehículos etcétera. Todo eso tiene valor; pero lo más valioso es la Disposición a Trabajar de la gente, la cual viene con la dignidad, el orgullo de crear, y el derecho a recibir un intercambio abundante por el aporte hecho.

El trabajador se ha ganado el derecho a vivir bien, ha puesto algo a cambio de la buena vida que debe disfrutar, lo sabe y lo debe exigir. El empresario al haber ingeniado la actividad, al haberla organizado e impulsado, al mantenerla en acción y producción, también tiene derecho a una excelente vida.

El deber de la sociedad es proteger e impulsar a los empresarios y a los trabajadores, ya que de ellos depende la supervivencia y el bienestar de todos.

¿Cuánto derecho a vivir tiene alguien improductivo? Lo que determine su disposición a trabajar, su productividad.

¿Tiene la sociedad el deber de mantener al improductivo? No más allá de la caridad y lo que se pueda destinar a la mendicidad, o lo hará a costa de su propia vida. Podemos prepararlo para la producción y exigirle producción haciendolo digno y merecedor de su vida. Es más digno para él mismo ser productivo, que ser mendigo.

Los socialistas y la población embrutecida exigen “precios justos”, “precios bajos” que ellos puedan alcanzar. No exigen elevar a la población a la altura de que puedan tener los productos, sino que el productor baje al nivel de la pobreza.

Eso sólo lo puede hacer alguien que tenga materia prima barata, insumos baratos, y máquinas baratas, también ideas baratas, o sea ideas mediocres como las ideas socialistas, y además su componente principal serían empleados baratos, esclavos, que cobren muy poco, de manera que sólo puedan comprar a “precios justos” que les pondrá el gobierno socialista.

De nuevo, sólo lo puede hacer el señor Nicolás con su fábrica de enanos esclavos.

¿Está usted dispuesto a ser esclavo? La única manera de tener una sociedad barata es con una sociedad de esclavos, la cual a su vez no funciona y muere rápidamente.

Al ver la raíz de la palabra “pobre” nos encontramos que significa “que produce poco, que no es fértil” (http://etimologias.dechile.net/?pobre) . Entonces la solución a la pobreza no es a través de la esclavitud socialista; sino a través de hacer a la gente productiva, de exigirles una producción. Es lo simple y… productivo.

¿Debería haber “precios justos”? Sólo para los esclavos; pero el hombre libre sabe que puede producir y sabe que se ha ganado el derecho a tener, sabe que puede tener, incluso que puede tener algo caro, y que para tener no necesita que otro deje de tener.

Si algo le gusta al hombre libre, él produce algo equivalente que le permita intercambiar por eso que desea. El hombre libre no propone la esclavitud de otros hombres para él poder tener.

La situación de hambre y escasez se crea a propósito por los esclavistas, para que en la desesperación espiritual la población acepte la sociedad esclavista, donde él mismo pierde todas sus libertades.

Al hombre se le reduce intencionalmente a sus más elementales necesidades, para poder manipularlo. Al no tener agua, comida, casa, electricidad, el hombre se deja manipular por el esclavista.

En realidad, la capacidad productiva está en cada uno de nosotros y la debemos desbordar para producir en abundancia.

¿Se debería pagar en abundancia al trabajador? Por supuesto; pero eso en otro escrito.

Vladimir Salgado,

Ingeniero egresado en Rusia,

Asesor Empresarial WISE

Comentarios:

Más ariculos
Cerrar
Acabo de recibir las comunicaciones que oficialmente remitió Gonzalo Oliveros a su colega, magistrado,  Presidente del TSJ Miguel Angel Martin T. que habían sido enviadas y...