Irma Gómez Párraga   Reflexiones   ¿Estaremos locos y no nos hemos dado cuenta?

Lees la prensa y consigues que:

Las autoridades migratorias de Colombia deportaron 37 venezolanos que estaban ilegalmente en el país luego de hallarlos en controles realizados en zona fronteriza, informaron a EFE fuentes oficiales. Y que un vocero de Migración Colombia dijo que los 37 venezolanos estaban de forma irregular en Cúcuta y Bucaramanga, capitales de los departamentos de Norte de Santander y Santander, con lo ya suman 108 los ciudadanos venezolanos que han sido deportados en los dos últimos meses.

Explicó que, como los venezolanos no tenían la documentación respectiva para estar en Colombia, fueron entregados al Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) en el puente Simón Bolívar, que une Cúcuta con las localidades venezolanas Ureña y San Antonio.

Asimismo, el director general de Migración Colombia, Christian Krüger Sarmiento, afirmó en un comunicado de su despacho que “estas medidas hacen parte del trabajo que viene adelantando la entidad para construir una frontera segura, en la que se garanticen y respeten los derechos de nacionales y extranjeros”.

Cómo ha cambiado esta historia, montones de años recibiendo colombianos de cualquier condición en Venezuela, atrincherados aquí, mezclándose, sembrándose, creciendo y nadie bajo ningún concepto se le había ocurrido deportarlos en muchos años.

Yo, como cualquiera aquí en Venezuela, tengo compadres, ahijados, amigos y vecinos colombianos. Y para ser honesta, en muchísimos casos hubiese sido procedente e incluso deseable hacerlo, porque para nadie es, ni ha sido un secreto, que algunos de ellos, por no decir que una gran mayoría, vinieron a nuestro país, por la puerta de atrás y con vicios de toda índole.

Pudiésemos decir, incluso, que en Venezuela existen sectores que parecieran “países” dentro del país donde no permiten ni el acceso de la policía. Se identifican con sus banderas nacionales y solo se escucha el Vallenato.

Así vemos que entre la información que se puede manejar, hagamos historia, desde enero de 2013 y abril de 2014, por hablar de reciente data, 26 mil 560 colombianos que vinieron al país, lo hicieron por razones económicas, para poder optar a una mejor calidad de vida.

La cifra emana del VI Estudio de Movilidad de Colombianos a Venezuela, y fue realizado por la institución sobre una muestra de 34.682 personas cabezas de hogar, y eso lo explicó Tanus en el foro Derechos Humanos en la Frontera, Implicaciones del Éxodo Humanitario de Colombia a Venezuela, realizado en el Teatro Teresa Carreño, en Caracas.

“La mayoría de la población que viene a Venezuela es migración económica, ya que no consiguen puestos de trabajo”, explica sobre la mencionada cifra que representa un 77% de la muestra, porcentaje que señala dicha tendencia sobre la verdadera causa del flujo migratorio a territorio venezolano. Igualmente señaló que 57% de los colombianos de la muestra accedió a empleos en la empresa privada y cuentan con derecho a utilidades, seguridad social, libre sindicación, entre otros beneficios. Señaló que 17% de los colombianos trabaja por cuenta propia y tan solo 1%, que se traduce en 231 personas, está desempleado, ante lo cual remarcó la disposición del Gobierno Bolivariano en ofrecer opciones laborales a todos por igual.

Más de 5 millones de colombianos llegaron a Venezuela huyendo de la guerra y la falta de oportunidades que el Gobierno de su país les ha negado por años. Decenas de colombianos siguen huyendo de la guerra que vive su país desde hace más de 50 años, así lo denunciaron los defensores de los derechos humanos y extranjeros.

En los últimos 10 años Venezuela ha concentrado el 30% de la migración colombiana, de acuerdo con un informe presentado por el vicepresidente de Planificación y Conocimiento, Ricardo Menéndez.
En nuestro país viven actualmente más 5,6 millones de colombianos, quienes se benefician de los mismos derechos que tienen los venezolanos.

Sin discriminaciones y si nos ponemos creativos hay tan poca discriminación en nuestro país para con los colombianos, que se ” rumora “, en apariencia de buena fuente y con montones de evidencias, que nuestro presidente es oriundo del otro lado de la frontera e incluso se mantiene en pseudo secreto con complicidad del presidente del otro lado de la frontera, quien tiene los documentos que prueban la nacionalidad. Y me pregunto ? cuál será el motivo del silencio? Cuál es la razón final de todo este historial ?
Hemos pasado por un sinfín de incongruencias, el año pasado en una especie de política loca e inexplicable, de acuerdo con La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) cifró que 1.467 los colombianos habían sido expulsados de Venezuela y otros 18.619 habían abandonado voluntariamente el país por la crisis fronteriza desatada entre ambos países durante unos días. Y por parte de los venezolanos, en nuestro legitimo afán de buscar nuevas posibilidades que tampoco se encuentran en nuestro país, muchos usando quizá el mismo modus operandi de nuestros vecinos se han pasado para el otro lado de la frontera, nuestro país hermano que durante décadas nos ha surtido de sus nacionales sin que aquí se les pusiera cortapisas.
Y en una especie de ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente, empiezan la cacería de brujas contra los venezolanos. Esos venezolanos que le han abierto por más de 5 décadas las puertas. Tenemos una historia loca, por un lado un conductor errático que toma decisiones alocadas y sin sentido, y por el otro lado, otro conductor, por llamarlo de alguna manera igualada, tomando decisiones estrambóticas como ésta de devolver a Venezuela nuestros connacionales.
Definitivamente yo no sé quien escribe estos guiones asquerosos en los que los seres humanos se convierten en carne de cañón para jugar con ellos, con sus vidas, con sus destinos.
Será que alguien podrá importarle en forma individual cada ser humano al que exponen en esta especie de juego macabro ?
Si el conductor de aquí es nacido allá y el conductor de allá lo sabe… A quién le importa los venezolanos ?
qué clase de Obra nos están montando.
La realidad absurda supera la mente maquiavélica que la tiene montada en escena.
Y mientras tanto el destino de miles en la picota sin saber el fondo de lo que sucede.
Quién le pone el cascabel al gato ?

 

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