La muerte de los liderazgos

Hicieron como Atila que donde pisaba su caballo no crecía la hierba y fueron cortando los liderazgos por muchos años hasta que dejaron seco el manantial de donde brotaban los liderazgos regionales y nacionales. Por eso cuando veo que los justicieros abren las puertas al movimiento juvenil creo que si puede haber la intención de sembrar las flores para que renazcan los nuevos liderazgos.

Y tenía que venir de Jony Rahal, el único de los diputados que está claro sobre la ruta política y por eso apuesta al futuro y le da aire a PJ para enriquecer sus liderazgos. Eso de no haberse nunca arrodillado al poder de la región le da el aval al dirigente justiciero para llevarle ventajas al resto de los candidatos de la oposición en la región.

Es que solo por mantener la dignidad y no doblar nunca las rodillas lo hace acreedor de una oportunidad para pasarle por encima a los eternizados aspirantes a diputados. No se puede apostar a sembrar por siempre a los mismos hombres y mujeres en los espacios del poder y esa es la razón por la cual han sacrificado los liderazgos emergentes en todo el país.

La muerte de los liderazgos viene ocurriendo hace buen rato cuando AD y Copei castraron a miles de generaciones a cuenta y riesgo de acabar con la plantilla del futuro, pues es evidente que los cerebros de las organizaciones políticas jugaron a defenestrar cuanto olor a futuro se sintiera en esos predios. Y miren que el genocidio fue tal que en AD a hombres como Luís Emilio Rondón hoy encumbrado dirigente de Un Poco Tiempo, a Héctor Alonso López y tanto talento político lo mandaron a las mazmorras para toda la vida y no los dejaron crecer por nada del mundo. Eran un peligro para las viejas momias de la política venezolana y había que sacarlos del juego a toda costa.

Hoy cuando a los políticos rancios solo lo sacan de la carrera política con una decisión judicial que los inhabilite o los ponga tras las rejas se les corta las alas por primera vez a quienes han pretendido estar toda la vida disfrutando de las mieles del poder. Vienen vainas importantes y si las organizaciones persisten en dejar en el camino los nuevos liderazgos no contarán con las reservas políticas para el futuro.

Por eso la decisión del PSUV de poner al frente de las aspiraciones parlamentarias a menores de 30 años es un logro de la juventud venezolana y ojala la oposición entienda que se trata del futuro de los pueblos y no se puede continuar castrando a las nuevas generaciones de políticos.

Por esa decisión de eliminar las escuelas de formación de líderes vienen los partidos políticos dando un salto atrás en el tiempo y colocando los mismos bichos de uñas en posiciones de comando a la hora de los eventos electorales. A los jóvenes solo lo usan como conejillos de indias al ponerlo al frente en las manifestaciones, en las confrontaciones de calle y en los actos de violencia, pero cuando llega el momento electoral los condenan a la nada.

Eso ocurrió con Yon Goicoechea en PJ cuando lo condenaron a ser un segundón de viejos políticos y lo dejaron fuera de los espacios del poder político. Mo ocurrió lo mismo con Freddy Guevara y Stalim González de UNT a quienes le dieron en su organización un espacio para ocupar posiciones de comando y ahí han dado la talla. En Voluntad Popular le dieron la oportunidad a David Smolanski y ahí está dando la talla como uno de los alcaldes más exitosos del país. Cuando vemos ese panorama entendemos que esos tiempos ya pasaron y debe venir una nueva forma de hacer política.

Manuel Avila

@enciclica

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