Ligio Stern … he aquí mi Padre nuestro meditado

 

Padre nuestro que estás en el cielo, la tierra y todas partes. Tú que estás allá en tu asiento en el Sol Central, en lo más profundo de nuestra mente y corazón. Ante tu Luz me inclino a adorarte…

Santificado sea Tu Nombre.

Venga a cada uno de nosotros Tu Reino, Tu Luz, Tu Perdón, Tu Misericordia y Tu Amor.

Que se haga Tu Voluntad siempre, tan justa y maravillosa.

Danos e infúndenos la luz y energía que nos permita hacer y atraer lo necesario para satisfacer cada una de nuestras necesidades, a través del pan, dinero y todo lo que sea necesario, hoy y siempre; en perfecto equilibrio.

Perdona nuestras ofensas. Y que el amor que nos infundes se incremente cada vez más para perdonar a quienes nos hayan ofendido.

Jamás nos dejes caer en tentación y líbranos de todo mal y peligro. Asístenos juntos con los Seres de Luz en cada paso, para que nos mantengamos siempre en conexión a ti, y con ella, agudizar nuestros sentidos y reconocer las vibraciones bajas, para apartarnos de ella cambiando de dirección.

Tuyo es el Poder y la Gloria por siempre.

Así es. He aquí. Hecho está.

 

 

 

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