Ligio Stern “¿QUÉ SE ESTÁ SACRIFICANDO?” Alaridos de una persona loca…

Para la persona cobarde, que ha enviado una cadena por WhatsApp escudada en el anonimato, bajo el título: “¿Qué se está sacrificando?”.

He aquí la cadena que anda rodando:

“¿QUÉ SE ESTÁ SACRIFICANDO?”

“Me asombra y duele ver la torpeza de todos estos opinadores aficionados que ahora andan festejando la “victoria” del chavismo pero en especial la “derrota” de la oposición, aquellos que hicieron campaña abierta y rabiosa por la abstención.

Construir desde hace muchos años una opción política y democrática ante este régimen nos llevó un martirio de sangre, sudor y lágrimas con sacrificios y luchas cotidianas. Subir cerros, conversar con la gente y fundar células en las barriadas, conseguir medicinas para los enfermos, abogados para los indefensos, y muchas actividades más con diligencias madrugadoras y vespertinas sin ninguna contraprestación más allá de volver a la libertad, y que uno obviaba porque los políticos se deben formar en la adversidad y los jóvenes nuestros lo han hecho con dolor, mucho dolor y así asumieron el rol que deben tener en las luchas sociales.

Y uno siempre bregando para abrirles el paso hacia mayores responsabilidades. Esos muchachos se formaron en todas las aulas universitarias como líderes de su generación, desde los tiempos del cierre de RCTV.

Lloré de emoción al ver que nuestro esfuerzo, el de muchos hombres y mujeres canosos, había fructificado al ver que esa labor de los primeros años de lucha contra el despotismo había parido a esta generación que despuntaba y me prometí nunca abandonar la batalla porque detrás venían ellos con el mismo afán de libertad y democracia y el país iba a quedar en buenas manos.

Así se fueron afiliando a los distintos grupos políticos, pero nunca hice diferenciación entre unos y otros, porque el enemigo que está enfrente es inmenso y la lucha interna nunca fue la lucha propuesta, por eso nunca me he manifestado a favor o en contra de ninguno. Ya habría tiempo para dirimir liderazgos.

Mientras eso sucedía, otros jóvenes se iban del país para salvar su seguridad personal, su bienestar económico o porque el país no le ofrecía un “buen futuro”, pese a que habían sido los venezolanos más beneficiados por la república en educación gratuita y oportunidades.

No es la patria la que construye nuestro futuro, somos nosotros los que construimos el futuro de la patria. Y uno callaba y tragaba grueso porque esa tampoco era la batalla de cada día, la de atacar a los que habían tirado la toalla en la lucha por la libertad.

Pero dirigentes independientes venidos en paracaídas, y que nunca habían participado en política y subido cerro, hacían por mampuesto una campaña de socavamiento de los luchadores por la libertad, porque solo decían lo que querían oír aquellos torpes que, desde las encuestas y los tableros de las computadoras solo denostaban de la oposición. Que si… porque lo que habló fulano o sutano /zutano/ no les gustó, o porque sutano o mengano saludó a Maduro, y pendejadas como esas.

La MUD no es perfecta y sí ha cometido errores; ni siquiera algunos de sus dirigentes son gente confiable, pero es lo mejor que hay en el país y por eso la defiendo de los paracaidistas. Trato de proteger a nuestros jóvenes para que ellos encaren un futuro, que por mi edad no me pertenece, pero trato que para ellos ese futuro sea el mejor.

Ahora quiero que los hijos de los abstencionistas vengan y luchen y substituyan a Leopoldo, Henrique, a Julio Borges, a Jon /Yon/ Goicoechea que está en la cárcel, a todos nuestros presos políticos, que los cachorros de la abstención vengan a subir cerro, a madrugar para buscar medicinas para los humildes y salven lo que quede de ese esfuerzo de 19 años.

Sí, eso es lo que espero que hagan los hijos de ellos, los de María Corina, de Diego, de Petit, de la insensata Nitu, del muy desleal Pablo Medina, de esos que por su ambición personal dejaron a nuestra juventud en la estacada.

De los hijos de ustedes amigos de facebook, los abstencionistas que están detrás de los tableros de las computadoras echándole mierda a nuestros jóvenes dirigentes para hacer más pesada su ya pesada carga, que ellos, sus hijos vengan a sustituirlos.

Yo sigo de pie en la lucha por la libertad y si alguien está en contra de lo aquí dicho, que me rete a un debate de verdad, cara a cara, porque si alguien es bueno carajeando a sus rivales en público es este suscrito, que no le teme a la verdad y aspira solo a seguir siendo un simple luchador por la libertad.”

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Respuesta de Ligio Stern al reto de esta persona anónima:

“Pasando por alto sus errores, ¿Quién es esta persona que no firma su mensaje ni deja una coordenada de contacto para debatir? ¿Acaso es una neoespecie de Quijote que pelea con molinos de viento? ¿Una persona imberbe, que grita como loca desde lo oculto hacia un valle, donde solo se escucha el eco de su voz…?

Acaso esa persona es una de las que ha ¿Subido cerros? Entonces quién co…es?

¿Le asombra y duele ver la torpeza de los opinadores de oficio? ¿Y acaso esa persona no es una? Solo veo en ella a otra criticona más. Dando gritos estériles y sin ideas coherentes ni aportes.

¿Festejando la victoria del chavismo y especialmente, la derrota de la oposición? Otra beata perdida más. Otra que apoya causas perdidas. Señala a aquellos que hicieron campaña abierta contra la abstención. El problema per se no es quién haya hecho esta campaña o no, sino las razones por las cuáles lo hicieron. Con ellos es con quienes hay que debatir estos argumentos, sin insultar ni dar alaridos de loca desesperada.

Construir una opción política… Se erigió la Coordinadora Democrática, y le aplicaron la eutanasia por allá por el 2004… Y Chávez siguió en el poder. Y siempre mareó a los opositores venezolanos. Y ahí persistió. Solo la muerte lo apartó de las vidas de los venezolanos, pero quedaron sus herederos. Lo mismo pasó con la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Esta se suicidó tras el revolcón electoral del pasado 15 de octubre. Siguen haciendo lo mismo pretendiendo obtener resultados diferentes. ¡¡¡Por Dios Santo!!!

El régimen imperante en Venezuela es diabólico, infernal, de la peor calaña. Y como cualquier régimen de esta naturaleza, ha conducido a sus adversarios por las sendas del dolor, el sufrimiento, el vejamen, el ultraje, la tortura, y les han cobrado con sangre, sudor, lágrimas, y hasta con sus propias vidas… ¿Qué cosa aquí es novedosa? ¿Quién es el culpable de abrazar bestias voraces creyendo que son peluches?

Subir cerros, conversar con gente, crear células, me parece loable. Pero qué sentido tienen si las convidan a abrazar peluches cuando son bestias de verdad verdad. Y para colmo, acudir a citas electorales que ya de antemano analistas políticos que las beatas perdidas han tildado o etiquetado de “guerreros del teclado” u “opinadores de oficio”, advirtieron que iba a ser un fraude, y con los pelos del burro en la mano. Que acudir a esas elecciones era relegitimar al CNE, al régimen y a la iANC. Y para nada, porque los iban a decapitar igualito. ¿Quién tuvo la razón al final? ¿De qué sirvió gastar pólvora en zamuros?

Los políticos se forman en la adversidad, así como marineros se forman en las tormentas. ¿Qué se ha aprendido desde aquella generación del 2007? Todos los ciudadanos venezolanos hemos ansiado la libertad, y aún la deseamos.

Pero es necesario entender que ese régimen, que se instauró en Venezuela desde el 2 de febrero de 1999 JAMÁS FUE DEMOCRÁTICO. Usó la democracia como fachada o máscara para esconder su esencia autocrática. Pero nada más.

Desde 2004, la oposición fue mayoría, según ese grupo de sapientes que se dedicaron a investigar el voto electrónico desde aquel año. El régimen perdió todas las elecciones, incluyendo aquel referéndum revocatorio de ese año. Pero como la diferencia era mínima, pudieron manipular los votos a su antojo.

En 2010, cuando se eligió a aquella Asamblea Nacional el 26 de septiembre de ese año, la oposición sacó 52% de los votos, pero no obtuvo la mayoría parlamentaria ya que la Ley Orgánica de Procesos Electorales fue cambiada a imagen y semejanza del régimen meses antes, donde se pasaron por el forro de los huevos o la cara de la cuchara, la representación proporcional de las minorías. En síntesis, ese régimen jamás dio puntada sin dedal. Y el difunto Oscar Yánez lo dijo. “No se puede combatir por medios democráticos a una cosa que no es una democracia…”

El error de esta generación de 2007 fue haberse asimilado en los partidos políticos contaminados de dinosaurios. Craso error. Creyendo que por las vías democráticas se iba a alcanzar la libertad. Pero no. El vil egoísmo y el vil despotismo, otra vez triunfaron.

El enemigo es un monstruo. Un aparataje conducido por unas bestias engendradas por los demonios desde el seno de los infiernos. Es imposible derrotarlos sin agua bendita y espada.

Los que huyeron de Venezuela, tuvieron razón de hacerlo. Como dice la politólogo guatemalteca Gloria Álvarez, “cada ser humano sabe hasta dónde llegan sus límites. Sabe hasta dónde resistir o tolerar, o en qué momento debe huir”.

Bolívar dijo: “Huid de la tierra donde uno solo ejerza todos los poderes. Es un país de esclavos”.

Gloria Álvarez es hija de un emigrante cubano y nieta de un húngaro. Ella dice que si su padre no hubiera salido de Cuba, se hubiera quedado allí, preso, sin fe ni esperanzas… Si su abuelo se hubiera quedado en Hungría, hubiera muerto en un gulag o campo de concentración soviético. Ambos se dieron cuenta de que ya no podían luchar contra el monstruo que tenían al frente.

Hay un dicho que dice, que si no puedes con el enemigo, únetele. Dicho que me parece patético, conformista, subyugante. ¿Cómo te vas a unir al hombre que te violó? Solo el enfermo mental que lo hace sufre el Síndrome de Estocolmo. Es el colmo unirse a quien te ultraja y te veja. Y dado que el padre ni el abuelo de Gloria sufrían de ese síndrome, ellos prefirieron huir.

Como dice el dicho criollo: “el cuello no retoña”. Por eso terminaron en Guatemala. Sus padres se conocieron allí. Se casaron. Y ella es fruto de esa relación. Ella aduce que “hay que tener la humanidad mental para aceptar lo que no puedes cambiar… Te pueden quitar todo aquello que te ganaste con el sudor de tu frente. Tus títulos, propiedades, tu identidad. Pero jamás te van a quitar todo aquello que aprendiste. Y con eso puedes ir a otra parte, sembrar tu semilla, y echar raíces; aunque lejos de tu terruño. De nada sirve que te den educación gratuita si el país se fue a la chingada, como dicen los mejicanos”.

Admite que han cometido errores. ¡Errores que se han pagado con sangre! Y esto ya es inconcebible. ¿Aceptar a los menos malos y verlos como buenos? Esto es aceptar ser denigrado. Es como graduar a un médico que sacó 09. Y hay dos. Uno con 09 y otro con 01. Y escogieron al que sacó 09. ¡Qué barbaridad! Admite que no todos los dirigentes de la MUD son confiables. ¡Mier…coles!¡Recórcholis! ¡SÍNDROME DE ESTOCOLMO!

Que si fulano le dio la mano a mengano. Que si perencejo habló con zutano… Admiro la transparencia de María Corina Machado. Más cuando le dijo “expropiar es robar”, a ErDifunto Chávez.

Deja mucho que desear la conducta de Capriles Radonsky cuando saludó a Vielma Mora o al mismo Maduro. Es una burla a los venezolanos que en él confiaron, y para nada los representó. Hubieran quedado representados si les hubiera hecho un desplante, porque ese es el sentir de los venezolanos.

Nada debo esperar de los hijos de María Corina ni los de Goicoechea. Son menores de edad, para empezar. Qué hiena de persona es usted que ataca a hijos cuyas edades son inferiores a los 12 años. Incluyendo los de Borges, que tampoco es santo de mi devoción.

De nada sirve ir a los cerros o a madrugar o a buscar medicinas o abogados, si un país se muere de hambre, no tiene nada qué comer ni tiene dónde comprar. Que subsiste hurgando en las basuras. Que muere por falta de medicinas.

¿Acaso esos paracaidistas son los culpables de las desgracias que sufrieron esos jóvenes? No. Los culpables son esa cuerda de travestis políticos en el seno de la MUD sordoMUD@. Jamás escucharon los deseos y anhelos reales de la ciudadanía.

Y los ciudadanos, inocentes, que confiaron ciegamente en sus dirigentes, y con estos hechos, los mataron. Se puede perdonar, pero la confianza, jamás se recupera. Por lo tanto, esos zamuros oportunistas, esos vejestorios decrépitos, esos travestis políticos, cometieron suicidio. Y el suicidio no es un crimen.

Cada ser humano está en su soberano derecho a ser gladiador y tirarse a la arena cundida de bestias hambrientas y feroces, y sin las armas adecuadas. Cada quién tiene derecho al suicidio. Cada quién tiene derecho a acostarse con su violador, y llegar a su casa con los condones y los lubricantes.

Y después ni se queje cuando sea víctima de una emboscada y termine peor que una actriz porno, pasada por todas esas armas, estacada y empalada por cada uno de los leños. Y de ahí salga a hospitalización y permanezca en terapia intensiva, de tanto palo que llevó…

Pero a lo que sí no tiene derecho es a vilipendiar a los demás por no seguir sus pasos… Se le respeta su derecho al suicidio, pero respete el derecho a los demás a resguardarse”.

Si tiene esféricas u ovarios para debatirme o refutarme, soy Ligio Stern en Facebook y @ligiostern en Twitter.

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