Manuel Avila                         Entre lanzas

De Manuel Millán Zabala se han dicho tantas cosas buenas y malas, pero aquí solo le damos cabida a las grandes cosas que el sociólogo sanjuanero ha dejado plasmadas en sus actuaciones políticas en la región. Dicen que su amistad con Francisco Mata y con Pastor Heydra es indisolubles y solo la muerte puede poner fin a tan importante afecto.

Y es que Manuel Millán fue director de Turismo, secretario privado y hasta director de un organismo de cuyo nombre no me acuerdo por lo complicado para llegar a su significado, pero que si me obligan lo puedo denominar como Dirección de “Entregas Inmediatas a las clases populares”.

Desde “Siempre al día” en Radio Nueva Esparta Manuel y Francisco Mata todas las tardes ocupaban un espacio importante en el corazón del alma insular, pues lanzaban dinamita contra el gobierno de turno para proyectar al “eterno Gobernador” de nuevo al Palacio de Gobierno.

A Manuel y a Francisco le tocó la parte dura del asunto y con su voz finita el sanjuanero cazó peleas importantes con Arístides Bermúdez “El morrocoy” hasta que la sangre casi llegó al río. De eso pueden dar fe hasta los seguidores de Fucho Tovar que también recibieron los dardos envenenados lanzados con una cerbatana que se trajo Francisco Mata del Valle de Pedro González.

Eran otras formas de hacer política y aguantó Manuel hasta descalificaciones pasadas de tono en tiempos cuando la disputa política no permitía el irrespeto familiar y el abuso destemplado del verbo caliente.

A Manuel le correspondió llegar a ser candidato a diputado por AD por el circuito 1 que abarcaba Macanao, Tubores, Díaz, Villalba, Antolín del Campo y Gómez. Todavía recuerdo el paso acelerado de aquella Bronco blanca que todos los días danzaba entre Macanao, Díaz, Tubores y Antolín del Campo. Nunca descansó Manuel Millán porque su opositor era nada menos que el Secretario General de Profesionales y Técnicos de AD en Nueva Esparta, el archi conocido Nicola Penna Millán.

Grandes esfuerzos hizo Manuel para sacar casi 5 mil votos que al final no pudieron alcanzar la votación de su primo hermano. No sé qué hicieron Marisel y Checame en ese momento, pero como andaban en eso de dar el salto de rana entre Copei y el PSUV, no se metieron mucho en el problema.

Esa disputa la ganó Nicola porque tuvo la maquinaria blanca a su favor y a Manuel le correspondió pelear a pulmón limpio y solo con su camioneta bronco como el jumento de Sancho Panza en su lucha contra los molinos de viento.

Ahora se le presenta más compleja la situación a Manuel porque no solo tiene como candidato a su amigo “El Maestro más rico del mundo”, sino a Alfredo Díaz que es su amigo y ex compañero de partido que va escapado en las encuestas y se vislumbra como el coronado de la prueba y a Marisel Velásquez que asoma sus aspiraciones como el tuqueque, pero no se atreve de una vez a retar a Mata Figueroa, sino que vive con el espejismo de una caja de machetes que no se sabe quién la maneja en el proceso.

Eso indica que Manuel está en un candelero porque tiene por un lado a su menor político que sabe ya está chamuscado por el paso del tiempo, a Alfredo Díaz su amigo y a Marisel que es parte del Monagato.

El eterno asesor ya luce retirado de la política, pero no deja de meter la cuchara para mantenerse como el Cassius Clay que danza como la avispa y analiza la política, pero que no termina de aterrizar para ver con quién va a las elecciones de gobernador, pero lo que si es cierto es que si le dieran la oportunidad de ser candidata a la gobernación a Marisel, no hay dudas que ahí si rompería fuentes porque “El Monagato” es una tradición familiar que se le respeta.

 

De todas formas Manuel es buen asesor político que ya no quiere nada con la política, pues se cansó de tantas decisiones democráticas partidistas y busca anotarse a ganador para las próximas elecciones, pues ya no hay mucho tiempo para anotarse a ganador.

Manuel Avila

@encíclica

Comentarios: