Manuel Avila Esto se jodió

 

Cuando salimos a la calles y vemos, escuchamos y palpamos que los precios se volvieron locos entendemos porque la gente quiere salir de Maduro. Qué no esté creyendo la gente del gobierno que con inauguraciones de obras fastuosas, con entrega de pensiones, becas y créditos podrán parar ese tsunami que viene avanzando por los mares venezolanos, están bien equivocados.

Esa no es la solución al problema porque es el hambre que atraganta al pueblo venezolano cada día porque la gente no encuentra los posibilidad de sobrevivir a una crisis que no es virtual como dicen los enchufados, sino una realidad que mata y agobia.

Miles de almas mueren cada día por no tener medicamentos y otros tantos perecen por hambre colectiva y el resto ante los embates del hampa que anda suelta. Esa es la cruda realidad de un país que se volvió nada en medio de un ambiente desolador que amenaza con llevarse en sus garras la suerte nacional.

A este gobierno le cayó la pava ciriaca, se le vino encima el modo viral que deja bien claro que no hay gobierno para enfrentar la cruda realidad de una sociedad que se muere a menguas. Y no hay posibilidad de darle respiración boca a boca al bolívar fuerte que dejó Chávez moribundo al convertirlo en monedas de niquel ante el peso del dólar.

No vale nada nuestra moneda porque devaluamos nuestro futuro al convertir el bolívar en un pedazo de moneda nacional. No se entiende cómo este gobierno dejó que la inflación se montara en más allá de números prohibidos que convierten a Venezuela en una patria destruida por las pésimas políticas económicas de un gobierno sin rumbo.

Ya ni el agua pueden consumir los venezolanos porque los niveles espaciales de unas cisternas de agua que valen lo que un ojo de la cara, porque no hay luz y todo se puso tan complicado que conseguir una bombona de gas es una suerte.

Y si consigues una urna para tus parientes te conviertes en un héroe nacional porque ni madera hay para construir las urnas para los difuntos y si las consiguen, un servicio funerario supera los 750 mil bolívares.

Todo se puso complicado en medio de una crisis mortal que se lleva por el medio a miles de venezolanos arropados por una inflación anormal que tiene fuera de lugar a miles de almas que se mueren a menguas.

No hay vuelta de hoja para resolver los problemas del país porque no hay gobierno en medio de una crisis que destruyó la nación con los 27 años más nefastos de la historia nacional. Ahora si hay miembros de la revolución que todavía no se han dado cuenta de esta calamidad social y económica, pues que sigan el juego de la defensa ideológica y sigan de espaldas al pueblo.

A ese pueblo que duele le dieron la espalda durante mucho tiempo para matar la ilusión que con el socialismo se vive mejor. Con esos números se acabó la revolución para siempre y entramos en la peor pesadilla de la historia para terminar elevados como los fantoches del proceso.

Dios quiera puedan los chavistas frenar en algún momento porque en las colas se refleja el odio de una sociedad enferma que apuesta al cambio de gobierno por la vía electoral, pues a Maduro no lo quiere nadie. Ese es el cuento y los revolucionarios no se han percatado de lo que viene en medio de la tormenta y que seguro se los llevará a todos por el medio. No hay futuro porque los delincuentes se llevaron en sus alforjas el sueño de país.

Manuel Avila

@enciclica

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