Manuel Avila           Hay dos sacos

Se imaginan ustedes a Diosdado Cabello entregando la Presidencia de la AN? No me lo imagino y es por eso que no veo tan fácil las elecciones del 6D como las ve parte de la oposición fanatizada. En eso radica un análisis que salta a la torera los resultados de encuestadoras nacionales que ven unos comicios fáciles para la oposición y que solo falta el trámite de las elecciones para ratificar el triunfo apabullante que la oposición se endosa de manera cómoda.

No hay nada fácil en política porque hasta que no se cuente el último voto, nadie puede adjudicarse el triunfo. Y sobre todo cuando la Presidenta del CNE es Tibisay Lucena, pieza clave del chavismo-madurismo. Esas son las razones que no permite a los opositores cantar victoria antes de tiempo y miren que de4sde hace 8 meses se viene la oposición venezolana atribuyendo un triunfo que no ha pasado la prueba con 18 derrotas en 19 procesos electorales.

No se puede ocultar la crisis económica del país, la hiper inflación y la inseguridad como las tres divinas personas que se convierten en obstáculos insalvables para el chavismo venezolano, pero que según los estrategas del proceso las han tenido más negras en otros procesos y se han salvado.

No quedan dudas que la crisis nacional que sacude al país afecta a tirios y troyanos, pues es evidente que el alza desmedida del dólar, la escasez y la inflación le endosan al Gobierno Nacional una pesada carga que los mantiene anclados en los estudios de opinión y con la perspectiva de la derrota sobre sus espaldas.

Eso es evidente y está más que demostrado en las calles del país, donde los insultos a la figura presidencial por las medidas tomadas dejan huellas profundas en el alma nacional.

La tesis que chavista no vota por opositores es otro estudio serio que ha sido probado con números de encuestadoras que demuestran el desplazamiento del voto chavista al bando opositor en una menor proporción.

Es normal que los chavistas inconformes por la grave crisis nacional hayan buscado salvarse al intentar saltos olímpicos hacia nuevos derroteros políticos en busca de espacios para crear una nueva patria.

Pero el chavismo duro y radical que si existe se mantiene a pie firme contra la supuesta “Guerra Económica que le carcome el alma a las nuevas generaciones de ciudadanos de la patria.

Hay dos sacos dicen los chavistas para quitarse de encima la posibilidad de una derrota aplastante, pues es evidente que con un voto duro de la revolución, tendrá la oposición que hacer maravillas para salir del paso avasallante que llevan las banderas opositoras.

Lo que si pueden tener por seguro en las filas de la oposición es que los rojos saldrán a votar y llevarán sus familiares a un acto electoral que es histórico por sus connotaciones democráticas.

Con dos bandos enfrentados a muerte en la arena política se juegan los venezolanos su futuro democrático en unas elecciones del 6D que forman parte de la historia contemporánea de esta Venezuela sometida a grandes calamidades políticas.

Por eso apostar a unos estudios de opinión manidos por la falta de credibilidad de sus protagonistas hacen esos juegos clarividentes como falsos anuncios de brujas de la mentira.

No pueden los venezolanos en los mensajes que ruedan por las redes sociales cada día y donde los opinadores del país anuncian el fin del imperio rojo el 6D, pero sin entender que los chavistas que están en el poder hacer sus movimientos, mueven piezas y ponen a pensar sobre el tablero a una oposición sin liderazgo y solo sostenida en la crisis económica nacional.

Así andan las cosas a 6 días para la realización de las elecciones y cuando los anuncios son de ganadores por mayoría simple o descomunales palizas electorales que solo caben en la mente de los usurpadores de la mentira.

No caben dudas que estamos ante un proceso reñido que dará de que hablar en los próximos años y donde la oposición y el gobierno se juegan su permanencia en el poder, pues más allá de elegir parlamentarios se trata de mantener el contacto con las clases populares y el dominio de la conciencia de los ciudadanos.

Esa es la verdad de tanto alboroto opositor y de un silencio oficialista que le pone la carne de gallina a los más osados analistas políticos y teje serias dudas sobre el proceso electoral del 6D.

Manuel Avila

@encíclica

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