Manuel Avila                         Hospital deplorable

Botaron a Torbello porque se murieron más de 40 neonatos en el Hospital “Luís Ortega” de Porlamar, por la comida de los pacientes que era a base de mortadela y pan, además las intervenciones quirúrgicas duran hasta 6 meses para realizarlas, la presencia de las milicias entorpecedoras en todas las áreas del hospital, el maltrato al personal médico, enfermeras y personal de mantenimiento.

Por el abandono del Hospital “Luís Ortega” que incluye el desorden de la farmacia, la falta de insumos médicos y los instrumentos para las intervenciones quirúrgicas. Un desastre total que pasa por tener una sala de espera que semeja un campo de concentración nazi y un hospital militarizado por unos funcionarios vestidos de verde que son de la milicia bolivariana y que parecen los jefes del nosocomio insular.

Todo eso me lleva a reflexionar sobre las declaraciones del concejal Gómez que abordó sin temor la denuncia de la quiebra y abandono del hospital “Luís Ortega” y las reflexiones filosóficas del cronista falconiano Pedro Salima que puja por defender al régimen usando como argumento las debilidades de la IV República.

Y es que no miente el edil Gómez cuando habla de las deplorables condiciones del hospital, ni de la muerte de los neonatos y las protestas de sus familiares. Tampoco hay medicamentos por ninguna parte a pesar del convenio con Farma Cuba y los pacientes se mueren a menguas por no tener ni siquiera termómetros o yelcos para toma de vías o para poner los sueros.

Esa es una crisis hospitalaria real, no virtual que habla de la pésima gerencia de más de 12 Ministros de Salud que nada hacen por la salud de los venezolanos. Por esa cartera ministerial han pasado revolucionarios de uña en el rabo que prometieron resolver la crisis hospitalaria y hasta ahora solo lograron agudizarla porque toda la red hospitalaria nacional está por el suelo y en condiciones deplorables.

No tienen ninguna defensa los espadachines del régimen que buscan defender la salud en un proceso que solo ha conseguido los tours a Cuba para operaciones de catarata y solo eso, pero de la crisis hospitalaria no se han podido realizar grandes avances. Solo de intentos fallidos que han terminado poniendo al frente del “Luís Ortega” a ex adecos como Wicho Gamero que en las postrimerías de su vida política asumió el rol de apagafuegos revolucionario con una introspección de hombre del proceso y defensor de la filosofía del galáctico de Sabaneta.

Y confieso que no escurrió el bulto Wicho Gamero que sin importarle su pasado adeco ahora recibe de Cruz Rivas y los alabarderos del proceso su reconocimiento como “camarada” que debe arrugarle el alma a quien fue un defensor de la tesis romuliana en otros tiempos.

Pero bien por Wicho que es margariteño y defiende con el corazón la salud espartana, pero que cuando todo el mundo esperaba el nombramiento del Dr Jesús Pérez Salazar como Ministro de Salud que nunca se lo dieron o de Director de Salud de Nueva Esparta que tampoco se lo ofertaron, pues ese cargo de Director del Hospital no se lo recomiendo a nadie y ninguno de los médicos de Margarita, “tampoco se echan ese soco ‘e vaina”.

Es que no es fácil para la doctora Plaza la sustituta de Torbello remendar tantos capotes porque ese hospital tiene fisuras por todos lados y muy pocos recursos del Gobierno Nacional para acometer una cruzada nada fácil para cualquier mortal.

Lo cierto del caso es que la deplorable situación del Hospital “Luís Ortega” es real y no virtual y no es de tratar de recordar los oscuros momentos de la salud en la IV República, sino de ver hasta donde el convenio Cuba-Venezuela benefició a cuatro entre los cuales estuvo el escritor falconiano Pedro Salima.

Y es que Venezuela no es Cuba porque en los hospitales cubanos atendieron al Presidente Chávez y no lo pudieron salvar, pues realmente no tenían posibilidad los destruidos hospitales venezolanos de atender a un paciente de tanta envergadura.

No es que denigremos de la salud venezolana, pero aquí no hay un carajo y si ni las fracturas se pueden operar, y cada intervención pasa por 6 meses, ahí la tiene Usted doctora Plaza para que saqué los conocimientos de gerencia aprendidos en el Hospital “Miguel Pérez Carreño” y póngalos en práctica para salvar a Margarita de una crisis de la salud que se lleva en sus alas a miles de margariteños que mueren por falta de atención médica.

Manuel Avila

@encílcica

 

 

Comentarios: