Manuel Avila: Viejas glorias

En la Cancha Mata Illas de La asunción organizó la Comisión de Deportes de La Alcaldía de Arismendi, un homenaje a las viejas glorias del baloncesto neoespartano que en 1975 dio el salto a la fama del orbe basquetbolístico regional, con un triunfo contundente en Cumaná, para elevar las banderas de nuestro baloncesto.

De verdad fue una mañana del sábado llena de emociones y de mucho afecto y camaradería entre los amantes del deporte de los gigantes, pues ver sentados en sus respectivas sillas al DT de aquel histórico acontecimiento Amalio Romero, uno de los mejores entrenadores del baloncesto insular, a Carlitos “Hormiga de catuche” Acosta y Cheo Figueroa es bastante para los seguidores de la historia basquetbolística de Nueva Esparta.

Y también estuvieron los grandes protagonistas, los jugadores entre ellos Luís y Rodolfo Lairet, con la excusa del “Diablo” Cruz quien estuvo ausente, pues no pudo estar por razones de trabajo, por reuniones en Caracas, en atención a sus funciones de Alcalde de García, Jesús “Bejuco” Castillo, José Luís “Apamate” Morales, Reinaldo “Pavo Lucas” Sánchez, Carlos Gutiérrez en representación de René Gutiérrez (Q.E.P.D), el profesor Silva y Pedro “chupa” Velásquez.

La historia de Guaiqueríes fue contada por Carlitos Acosta Noriega, quien hizo una breve presentación de su amigo y hermano Cheo Figueroa, y éste hizo un discurso histórico de la trayectoria no solo de la selección de Baloncesto de Nueva Esparta y de sus triunfos y derrotas, sino de la histórica aparición de Guaiqueríes de Margarita, en el baloncesto profesional venezolano, donde se rompieron todos los récords al conseguir 5 campeonatos Puros Criollos de manera consecutiva y marcó la hegemonía más importantes en la primera etapa del baloncesto criollo. No dejó Cheo Figueroa de mencionar a los que rodearon la época dorada del baloncesto insular, desde los aguateros, kinesiólogos, médicos, jugadores, coachs, asistentes y directivos.

No se le escapó ningún detalle, desde que fueron al Campeonato Nacional de Mayores, en Cumaná donde se trajeron el trofeo de campeones para que insurgiera Nueva Esparta, como potencia basquetbolística del país.

En palabras del Presidente de la Cámara Municipal de Arismendi, “La Perla Negra” Pedro Marcano resaltaron los mejores elogios para unos héroes de Margarita, que saltaron al estrellato de la mano del “hombre de la tiza”, Amalio “Potoco” Romero quien con sus estrategias, enseñanzas y don de mando, pudo liderizar una propuesta deportiva que se convirtió en una afrenta a los colosos del baloncesto nacional.

Y es que Amalio Romero le inyectó actitud triunfadora a un equipo insular, que con su líder Cruz “Diablo” Lairet a la cabeza, terminó pulverizando a los “machos” del torneo, que eran Carabobo, Distrito Federal, Aragua y Táchira, pues para la época no había quien pudiera parar en esta liga, a los hermanos Lairet, los hermanos Morales, Jesús Castillo.

Pedro Velásquez, Torombolo Castañeda, Alexis Castillo y tantos otros que hicieron su aporte para que la Lancha Nueva Esparta tomara rumbo seguro en el baloncesto nacional.

De palabras de Cheo Figueroa salieron epítetos de reconocimiento para estos gladiadores del baloncesto insular y se les dio su reconocimiento con aplausos y un reconocimiento otorgado por la Alcaldía y su burgomaestre mister Fermín.

Ahí estuvo lo más granado del baloncesto regional con figuras como Carlos “Mono” González y Antonio “Toñito” Torcat y donde la narración del excelente locutor Abraham Boadas hizo disfrutar a los asistentes del juego final entre Atamo y Buenos Aires, donde resultó ganador el equipo de Atamo y se hizo acreedor del premio de 25 mil bolívares en una partida jugada a sangre y fuego, que fue dirigida por árbitros FIBA como Daniel Delgado y Américo Rodríguez, que le dieron carácter de competencia de alto nivel a la final realizada en la Cancha “Mata Illas” de La Asunción.

También estuvieron presentes personalidades de la Alcaldía de Arismendi, tales como sus concejales Nelson Acevedo, Pedro Marcano y Pedro “Pilotico” Romero, quien emulando a su padre, Miguel Romero fungió de moderador en el acto de entrega de reconocimientos a los homenajeados.

Esos actos son los que acercan a los políticos a la ciudadanía y que deben repetirse y donde la política se aleja por momentos del acontecer deportivo. Ahí estuvo el profesor Luís Ortega, en nombre de AD y ojala el edil Carlos Galea, Juan Carrasco y otros líderes políticos del municipio entendieran que en esos actos son los ciudadanos los que llevan la voz cantante.

Manuel Avila

@encíclica

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