Muy importante- Normas obvias y pertinentes de higiene para evitar contagio

Las normas utilísimas para sobrevivir en Venezuela para evitar contagio de bacterias, virus y demás vectores de enfermedades. Les recordamos que las aguas del embalse de La Mariposa, que surte parte de Caracas, El Junquito, Los Altos Mirandinos no están siendo tratadas con los químicos necesarios ni imprescindibles, por lo que está muy contaminada inclusive con coliformes fecales.

Todos esos bichitos aparentemente inocuos y muchos otros más, abundan en las aguas no tratadas, no potables de Venezuela. ¡Ojo! son mortales.

“Las normas que nos sugirieron a nosotros fueron algo mas o menos asi y que me corrijan los que saben mas de esto por fa, para darnos buenas recomendaciones a todos:

-Limpiar a diario con cloro los baños,

-lavarse las manos con jabon cada vez que vas al baño tu o a ayudar a tus niños,

-Lavar con jabon las manos antes de comer cualquier cosa

– antes de manipular cualquier cosa de la cocina lavar tus manos con jabon,

-usar antibacterial para las manos varias veces al dia.

-Cepillarse los dientes, el aseo bucal y bañarse sobre todo a los niños con agua hervida.

– A penas lleguen huevos a tu casa, lavarlos muy bien y luego dejarlos remojar con un chorrito de vinagre o cloro, botar de inmediato el carton en el que venia y NO METERLOS A LA NEVERA.

– Los Médicos recomendamos:
Lavar por fuera los huevos y los cocinen hasta que queden duros, no dejen la yema, lo amarillo blando, ya que no se están usando productos para la salubridad de las gallinas, los huevos, ni las granjas de pollos y gallinas ponedoras.

Hoy en Venezuela hay brotes de esta bacteria, Salmonella, facilita de eliminar cuando hay prevención y medicamentos, cordón sanitario y ayuda médica: por eso hoy la salmonella es mortal en Venezuela.

-Todas las medidas emitidas higiénicas son necesarias para evitar contaminación pues es oficial el inicio de Epidemia de Salmonella Humana en los estados Barinas, Táchira, Zulia. Se sugiere no consumir huevos a media cocción, ni carnes a término medio, además de las recetas con huevos o yemas de huevos crudas, merengues de tortas a base de clara de huevos, etcétera. Lo que anteriormente se combatía con un tratamiento sencillo, hoy es mortal pues no hay medicamentos para el tratamiento y ya han fallecido muchas personas entre ellas niños,

– No consumir huevos que estén partidos.

-LAVAR con vinagre los vegetales y frutas ANTES de meterlos a la nevera.

Y hay muchas otras medidas de prevención que tienen que ver con el pollo, los enlatados, el pescado o la carne, como explicamos a continuación:

– No compres pollo pasado. Si la cantidad de jugos es excesiva, elige otra bandeja.

– Lávate siempre las manos con agua tibia y jabón antes y después de tocar el pollo.

– Nunca laves pollo. El agua facilitará la proliferación de bacterias,- y mucho menos si está contaminada por falta de tratamiento químico para potabilizarla,-  y los jugos podrían extenderse en la cocina contaminando otros alimentos, utensilios y superficies.

 Usa una tabla específica para cortar pollo, y nunca trocees ningún otro alimento sobre ella o cualquier otra superficie que haya contenido pollo crudo.

 Nunca mezcles pollo crudo y pollo cocinado en el mismo envase, plato o bandeja.

– Tras cocinar o manipular pollo, lava todas las superficies con agua caliente y jabón, mejor con desinfectante.

– Si crees que el pollo que te sirven en un restaurante o el que has preparado en casa está algo crudo, devuélvelo para cocinarlo un poco más.

– Si no consumes el pollo comprado en el mismo día, es mucho mejor trocearlo y congelarlo para después, que dejarlo en el frigorífico a la espera.

Así sale el agua en Venezuela. Hay que hervirla para todo uso.

MANIPULAR LA CARNE PICADA SIN RIESGOS

DEBE COCINARSE A MÁS DE 70ºC PARA EVITAR LA PROLIFERACIÓN DE BACTERIAS COMO E.COLI O SALMONELLA.

Hamburguesas, albóndigas, embutidos, rellenos de pizza o acompañante en un plato de pasta. Éstas son algunas de las numerosas utilidades de la carne picada, un producto con unas particularidades muy específicas que lo hacen más vulnerable a posibles “ataques” bacterianos.

Bacteria-de-escherichia-coli, o E. Coli, hoy también es mortal en Venezuela.

Cuando la carne se somete al proceso de picado, aumenta la exposición a bacterias dañinas como E.coli, salmonella y Listeria, cuya capacidad de multiplicarse crece de forma significativa, porque se incrementa también la superficie susceptible de contaminarse.

Para evitar que se generen estas “zonas de peligro”, deben seguirse ciertas pautas de manipulación e higiene, como una correcta preparación a más de 70ºC y un manejo adecuado de los jugos que se desprenden.

¡Ojo! La carne picada es uno de los alimentos más habituales. Puede ser el ingrediente principal de un plato (albóndigas o hamburguesas) o el acompañante idóneo de pasta y pizzas.

La más consumida es la carne picada de ternera, pero también se utiliza la de porcino e, incluso, de pollo. En cualquier caso, para considerarse segura, la materia prima debe ser de calidad.

Cuando la carne se somete al proceso de picado, aumenta su temperatura y, por tanto, el riesgo de desarrollar salmonella y E.coli. El olor y el color son dos aspectos que ayudan a distinguir el grado de calidad, si bien el color se puede alterar por dos motivos: debido a su exposición al oxígeno o a la acción de la mioglobina, un pigmento que se oscurece cuando carece de oxígeno.

Esto significa que un color más oscuro no siempre se debe relacionar con una peor calidad, aunque para eliminar cualquier duda, conviene someter la carne a un proceso de cocción.

Principales puntos débiles

La carne picada, y por extensión las hamburguesas, se considera un alimento de alto riesgo sanitario debido a su mayor superficie de contacto con el aire y al elevado grado de manipulación.

Ambos factores incrementan las posibilidades de contaminación. La prevención empieza en el punto de compra, donde se debe comprobar que se mantiene refrigerada en envases herméticos que impidan posibles goteos.

La manipulación de la carne picada debe hacerse con especial cuidado para evitar la formación de bacterias, sobre todo, de E.coli en hamburguesas de vacuno, cuya enfermedad afecta de forma especial a personas mayores o niños.

Las bacterias pueden desplazarse a través de los jugos que desprende la carne picada.

Para evitar que esto ocurra, la temperatura de refrigeración en el núcleo de la pieza debe llegar a 4ºC, ya que así se mantiene en buen estado durante unos tres días. Una temperatura superior favorece la proliferación bacteriana y aumenta la presencia de microorganismos.

Respecto a la cocción, elimina los posibles patógenos si se somete la pieza a más de 70ºC durante, al menos, 5 minutos. En las zonas crudas o poco hechas, el riesgo continúa latente. Si bien el peligro de desarrollar E.coli disminuye en la carne de pollo, no lo hace en el caso de la salmonella, aunque la forma de eliminarla es la misma.

Otra posibilidad es que las bacterias se “desplacen” a través de los jugos, una de las principales vías de transmisión entre alimentos. Cuando se cocine una hamburguesa, además de someterla a la temperatura de cocción indicada, no se volverá a colocar en el mismo plato en el que se colocó cruda: los posibles restos de jugos pueden contener bacterias que reinfecten el alimento ya cocido.

Una cocción parcial permite, de igual manera, que las bacterias sobrevivan y se multipliquen, un riesgo que no se elimina con una cocción posterior.

Respecto a la reducción de la pieza durante la preparación, el grado de alteración de la hamburguesa dependerá del contenido de grasa, de la humedad y de la temperatura a la que se cocine. Más grados suponen una mayor disminución del tamaño.

E.coli y hamburguesas

La bacteria E.coli es una de las más abundantes en el tubo digestivo de los animales de sangre caliente. Afecta sobre todo a alimentos crudos, como la carne y sus derivados, el pescado y sus derivados y los vegetales.

La variedad O157:H7 guarda una especial relación con las hamburguesas. El problema reside en que, si bien la variedad citada habita en la parte externa de la carne, al triturarla, las partes se mezclan y, por tanto, el riesgo de que la bacteria forme parte de la zona exterior e interior, aumenta.

Cocinar por encima de 70ºC es imprescindible para cualquier plato con carne picada, en todas sus variedades (albóndigas, lasañas o hamburguesas). Consumir estos productos todavía crudos o poco cocinados incrementa el riesgo de intoxicación alimentaria.

REENVÍA esta información es importante que se conozca.

 

 

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