OTRO CASO “GORDO BAYÓN” DE SICARIATO OFICIAL O COMPETENCIA EN EL NEGOCIO DE LA “SEGURIDAD”

Kristof Kleuters  asesinado en el Hotel Eurobuilding

Kristof Kleuters asesinado en el Hotel Eurobuilding

DE “LA CAIMANA”[I] A SU CAIMANERAS [III]

“… Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante…” – Ryszard Kapuscinski (1932-2007)

RAFAEL RIVERO MUÑOZ  Con este expreso ataque para el asesinato a tiros del ciudadano alemán Cristophorus Wilhelm Kleuters, en el lobby del Hotel Eurobuilding en Caracas (miércoles 18/06/14; 15:15 horas), salta dramáticamente a la palestra pública, de nuevo, el tan trillado como ignorado severo problema de conflictos de intereses que, impuestos por sobre y en detrimento de las normas, juegan en forma más que determinante en la ya sempiterna, política de inseguridad en Venezuela:

3.400 asesinados durante primer trimestre 2014; 25.000 sólo en 2013 y un consolidado por sobre los 260.000 asesinados en tres lustros de régimen; para la programada eficiencia de la “Maquinaria de Justicia Administrada”[iv], sólo siete detenidos/procesados por cada cien crímenes (7/100) y si es que fueran iniciadas/terminadas las causas penales, sólo tres condenas (3/100)

¿Políticas?

Desde el mismo inicio de las informaciones divulgadas sobre este “crimen del alemán”, comenzaron, como es habitual, los acomodos informativos.
Ya tomaron de nuevo irrefutable vigencia, algunos precisos detalles en los hechos, que, agravados, se mantienen como el eje y la periferia en el tema de esta Política de Inseguridad Pública en Venezuela.

Si bien durante más de diez lustros ha sido punto central la ausencia de Políticas de Seguridad, sin embargo, ni en uno ni en otro sucesivo período de gobierno, se ha querido o podido abordar por el Ejecutivo, menos por los otros poderes del Estado; mucho menos, tomar en cuenta y puesto en agenda en función de esas políticas.

Antes por el contrario, en la medida del paso del tiempo, un mayor y más definitivo abandono las ha agravado y quizás sea esto, una de las determinante en esos efectos exponenciales.

¿Robo…?

Bastarían citar algunos datos –confirmados o no– difundidos por los medios sobre el ataque y asesinato de Cristophorus Wilhelm Kleuters, comparados con el silencio oficial, para percibir que se inició con la difusión de inconsistencias en las informaciones dejadas colar a los medios.

Casi es el calco como lo fuera en el recordado y silenciado asesinato de la pareja Mónica Spears/Thomas Berry .

Un tratamiento que resulta indispensable para comenzar a fabricar e instaurar ese manto de sombras, claro oscuros, de medias tintas, medias verdades, destinadas a empastelar y para, definitivamente, como en el caso citado, silenciar algunas muy escabrosas realidades.

Hechos

Cristophorus Wilhelm Kleuters, llegó a Venezuela por Maiquetía; contratado servicio de  escoltas y vehículo blindado lo esperan y trasladan a Caracas, llegan a Hotel Eurobuilding, se estaciona el vehículo en la entrada; se baja del blindado, entra al lobby del hotel a las 15:15 horas y es atacado a tiros por un trio de sujetos.

Recibe dos disparos de frente, uno en la pierna otro en el tórax, muere en una mesa de atención clínica de emergencia.

Una balacera con no menos de 30 disparos de armas automáticas; las armas de tres atacantes, que parecieran dotadas con cargadores largos y al parecer, con selectores de secuencia (ráfagas) y tiros de respuesta de escoltas.

De los tres tiradores, uno es herido y en su huida cae muerto en una jardinera; un segundo es herido y recogido por el tercero y ambos huyen en una camioneta.

En el inmediato, se presentan a la escena del crimen varias comisiones de Policía de Baruta, de Policía Nacional, de Sebin y hacen su aparición, comisiones de funcionarios del cuerpo diplomático en varias camionetas con matriculas especiales.

Precisión oficial

Según una declaración oficial del MG Miguel Eduardo Rodríguez Torres, ministro del Interior/Justicia, jefe del Plan Patria Segura, del Patrullaje Inteligente y máximo responsable por la seguridad pública en Venezuela:

Difundida el 21/06/14 sábado 12:19:40, a la casi 72 horas del asesinato:
“… no tenemos el móvil perfectamente claro pero sí tenemos claro todos los que participaron en el homicidio desde el momento en que lo identificaron en el aeropuerto, hasta que llegaron al hotel…
… el proceso de investigación se está desarrollando de manera ‘acelerada’…”

Desde lo que informa o desinforma el ministro comienza la contradicción en la información oficial:

A 72 horas, el proceso de investigación no ha concluido y no tiene el ministro “… el móvil perfectamente claro…”; sin embargo afirma, tener “… claro todos los que participaron en el homicidio desde el momento en lo identificaron en el aeropuerto, hasta que llegaron al hotel…”

Lo que intenta el ministro, es que se debe asumir que se trata de un simple atraco y que la víctima, como vestía costoso reloj y yuntas fue “marcado” a su arribo al país y luego, su vehículo y escoltas fueron seguidos desde el aeropuerto hasta que llegaron al hotel.

Es decir, en otros términos, el ministro sin los resultados de una verdadera investigación, zanja el asunto y sienta las bases para afirmar oficialmente, que se trata de un simple atraco ejecutado por la delincuencia común.
Común el delincuente muerto, lo que resulta no tan común, es la parafernalia que rodea el crimen.

Datos 
I. Cristophorus Wilhelm Kleuters llega a Maiquetía en vuelo Lufthansa 534 procedente de Frankfurt, que aterriza a las 14:14 del miércoles 18/06/14

II. Es cliente habitual del Hotel Eurobuilding en Caracas, donde había hecho reservación para él y sus dos escoltas hasta el sábado 21 día que tenía pautado partir.

Se desempeñaba como gerente de la empresa constructora de maquinarias Aker Wirth, especializada en equipos de perforación y maquinaria petrolera de acuerdo a la prensa local alemana

En esta visita – según su abogado Dr. Karsten Faulhaber– llegó por invitación de PDVSA y para conversaciones de negocios con el gobierno

Datos II

La empresa de seguridad, escoltas y vehículos blindados que prestaba el servicio de seguridad a Cristophorus Wilhelm Kleuters, fue contratada por su empresa y es propiedad de un general activo de la Guardia Nacional Bolivariana; de hecho, los dos escoltas que le acompañaban el día de los hechos, eran efectivos de ese organismo; el sargento ayudante Pedro Jesús Castellanos Tosquero, fue el que repelió el ataque y resultó con tres heridas de bala; el otro efectivo conducía la camioneta Toyota Sequoia blindada; armas, municiones, vehículos, propiedad pública bajo custodia de la GNB.

Para la fecha del asesinato 18/06/14, para las 11:00 horas la Policía de Baruta había instalado una alcabala a 200 metros del hotel.

Las cámaras de seguridad del hotel registraron las incidencias del crimen, sobre las 15:15 horas.

En esos registros aparece la escena, tanto la muerte de uno de los delincuentes, la del segundo delincuente que fue herido quien huyó en la camioneta, mientras que el tercero huyó en moto.

Al parecer los atacantes no lograron tomar en su poder propiedades de la víctima, si ese hubiese sido el objetivo; sin embargo, entre las informaciones, existe una que trata sobre la desaparición del maletín de la víctima.

El delincuente muerto portaba una cédula expedida a nombre de una identidad forjada, Arnulfo Pérez Morales; la verdadera identidad: Julio César Corrales Machado; con amplio prontuario y solicitado por siete tribunales,

La “acelerada” investigación

Hasta ahora ni confirma ni niega las informaciones alrededor del ataque y asesinato del alemán Cristophorns Wilhelm Kleuters.

Cabe señalar que el hecho de la muerte de uno de los delincuentes, pareciera que, precisamente, fue el que mayor prontuario criminal tiene registrado y puede ser documentado, no podrá jamás ser definitivo y tomado como una determinante para clasificar el ataque y el crimen, como una obra exclusiva de unos delincuentes comunes que atacaron, marcaron en el aeropuerto, siguieron al vehículo de la víctima sin ser detectados por el servicio de escoltas –o no están entrenados para ello o están demasiado entrenado para otras maniobras– tan sólo para robar unas yuntas y un reloj.

Antes por el contrario, la mejor táctica para desviar la atención de un asesinato por encargo para que la actividad investigativa y la atención de la opinión se concentren en áreas que desvíen la atención de las verdades detrás del crimen, está precisamente, en hacer y uso de delincuentes comunes con amplios prontuarios; esos que si no mueren en el lance, después podrán ser y serán rastreados y, regularmente –no por casualidad–, mueren en un enfrentamiento y así: caso cerrado.

Lo ético de estos servicios privados

En la época de La Caimana y hasta casi finales de siglo XX, con previas y ulteriores comprometedoras reuniones, se contrataban y pagaban personalmente los servicios de seguridad privados; la más afamada área: las escuchas clandestinas.

Tomemos esa contratación y ejecución privada de servicios de seguridad, por ser la más conocida y rápida de describir en sus pasos, como ejemplo:

En aquella época, las entregas de cassete de 30 minutos, eran periódicas; las más onerosas, complejas, continuadas y largas horas de operaciones de escuchas, estaban en formato reels.

Hoy el registro se soporta en formatos CD, Blue Ray, Pen–Drive4G, que se canjean en los tan peligrosos enlaces cliente/proveedor.

Los mucho más tecnológicamente desarrollado, están en plaza, cuando los registros se montan en bloqueados archivos en Cloud.

A las fechas acordadas y una vez que el proveedor de servicios verifica el depósito de los dólares americanos –o euros– en su cuenta en el exterior, abre el acceso al cliente y: servicio contratado/ejecutado/pagado

Variantes

Ya no se necesitan motorizados ni comprometedoras reuniones entre prestadores del servicio y clientes, transferencias manuales de paquetes; bastan rápidas llamadas y códigos preestablecidos.

Tanto para contratar los servicios y ejecutarlos como para las entregas de resultados y los pagos por servicios prestados, sólo se necesitan terminales inteligentes entre las dos partes, sin terceros comprometedores testigos en hecho y en derecho.

Y la modalidad de relación instaurada, vale tanto para las intercepciones, como para las otras múltiples áreas clandestinas de seguridad en ese activo mundo del crimen organizado, entre otras, los asesinatos por encargo.

Contrataciones que van desde las simples o complejas penetraciones, la captura y tránsito de información; la siembra, alteración, modificación o destrucción de evidencias físicas comprometedoras; operaciones que pasan por perquisiciones con o sin detenciones arbitrarias; hasta la captura y secuestro con sitio de reclusión en los propios cuarteles de policía o en cárceles; que llegan hasta el asesinato, con el simple o complejo ataque armado para ejecución in situ del objetivo señalado.
¿Sicariato?
El asesinato por encargo, ya como industria, es contratado con y manejado desde y dentro de los propios órganos de seguridad del Estado.

Baste recordar que Yormán Pedro Márquez Rodríguez, alias “Gordo Bayón”, conocido sicario autor de la muerte de no menos de cuatro de los 296 sindicalistas asesinados en 66 continuados meses de junio 2008 a diciembre 2013; estaba en libertad por orden del tribunal 3° de Control de la Jurisdicción del estado Bolívar; el mismo sicario que día que lo asesinan en Caracas, salía de una “reunión de trabajo” en Miraflores; de lo cual, oficialmente se guarda silencio.

¿Qué no sea de su especialidad criminal, sicariato, sobre qué tema político, laboral, sindical, puede negociar un asesino a sueldo con Nicolás en Miraflores?

Conclusión

De los caimacanes y sus caimaneras, buenas referencias existen por décadas y lo más rentable del negocio para jefes policiales y comandantes generales de fuerzas militares, afloró en este régimen y está detrás de las inducidas ineficiencias en Seguridad Pública.

El problema radica en que cualquier persona natural o jurídica, que contrata con esos servicios de seguridad propiedad de funcionarios activos en un régimen, a partir del momento en que se inicia la ejecución del contrato, pierde total libertad decisional.

De allí en adelante, el chantaje tendrá las más sutiles o más drásticas expresiones puesto que; la empresa de seguridad contratada, una vez en posesión de la información interna, tiene en sus manos y puede manejar y rentabilizar a su voluntad, los dos extremos de una acomodación de seguridad personal o empresarial. |

comisario riveroRAFAEL RIVERO MUÑOZ

Comisario General Disip

Comentarios:

One thought on “OTRO CASO “GORDO BAYÓN” DE SICARIATO OFICIAL O COMPETENCIA EN EL NEGOCIO DE LA “SEGURIDAD”

Comments are closed.