Paradigma            Manuel Avila                    Arde el país

Por todos lados hay protestas de todos los empleados públicos, los hospitales en cierre técnico, los bancos en crisis, los servicios públicos colapsados, la escasez de alimentos es bárbara, la hiperinflación destruyó la economía y estafaron a la gente con una cosa llamada Petro, que no la quieren ni los propios chavistas.

Se les fue de las manos el país a los revolucionarios que vendieron el sustantivo “pueblo” como la solución a la crisis del país y terminaron dándole la pela más grande de la historia a la propia gente que los eligió. Este gobierno cayó a lo más profundo del Averno y no encuentra la fórmula para recuperar la popularidad perdida.

Por eso, la estrategia de cercenar la libertad de expresión, de volar los puentes de la democracia para que nadie investigue el paso crematístico de la revolución de la mentira, se convirtió en  la peor pesadilla de Maduro y su grupete, de equivocados fantasmas del socialismo.

Ni fortalecieron el Socialismo del Siglo XXI, ni pudieron instalar un modelo económico que salvara a Venezuela de la crisis, porque su único norte fue destruir la República y lo consiguieron en tan solo 20 años.

No dejaron hueso sano en la democracia venezolana porque la quiebra institucional, el manejo perverso del poder dejó sin instituciones a una nación que contó por largo rato de la democracia más sólida del Continente.

Pero su objetivo estuvo siempre orientado al control total del país, sin medir las consecuencias de la locura que inseminaban en la conciencia colectiva, razón por la cual los mutantes que fabricaron, terminaron odiando a los que crearon esta fantasía revolucionaria.

¡Claro que lograron su objetivo de destruir el país, por cuanto cometieron todos los desafueros posibles y condenaron a la clase política venezolana a las torturas, prisión y exilio!

Por otra parte, arrinconaron a los líderes, mutilaron los partidos políticos y sembraron de historia bárbara el futuro de los pueblos. Como si fuera poco, arrinconaron a los más jóvenes al quebrar las universidades y limitar los presupuestos de las grandes universidades a la mínima expresión lo que trajo como consecuencia el éxodo de la juventud desesperanzada a otras naciones del planeta en busca de sus sueños.

Le robaron el futuro y los sueños a los venezolanos y sustituyeron los afectos y el amor de la familia por consignas políticas alusivas a Fidel Castro, al Che Guevara y a los revolucionarios de la mentira de la historia política nacional.

Todo el que tuvo un familiar vinculado a la revolución, como Jorge Rodríguez, Soto Rojas, José Vicente Rangel y tantos otros, que pujaron para cambiar el sistema democrático y terminaron usando la daga para matar la democracia venezolana.

No pudieron los ideólogos del proceso hacer un tapiz democrático, porque su norte era el comunismo en un cóctel con el Socialismo del Siglo XXI que terminó siendo un “arroz con mango” que ni sus propios creadores pudieron avalar como un proyecto viable para la salvación del país.

Por ni ninguna parte apareció el “hombre nuevo” del que habló el galáctico en su primeros años de revolución porque la idea estaba centrada en destruir la República con clichés socialistas traídos por guacales desde la Cuba de Fidel, pues la idea de traer maestros, médicos, instructor es deportes, enfermeros, torturadores y bichos de toda calaña fue un plan preconcebido para sembrar de odio y picardía la nación de Bolívar.

Por eso, el régimen empezó a deformarse al crear un mutante con cuerpo de gallo, cabeza de caimán y pies de elefante. Esa es nuestra realidad que empezamos a quedarnos demasiado rápido sin instituciones y sin líderes que enfrenten con  la fuerza del león a un régimen que alcanzó muy pronto su techo y se quedó sin argumentos para desarrollar un país con argumentos democráticos para salvar la patria de Bolívar.

Todo ese armatoste ideológico  que nació con la revolución se fundió en el camino, porque la destrucción de las instituciones y la quiebra de la economía llevó a perder el rumbo de esa ruta de los sueños.

Nos quedamos sin futuro, porque el régimen pudrió sus raíces y de aquel “Juramento en el Samán de Güere” solo quedaron palabras huecas que solo obedecieron al hambre de poder, pues por ninguna parte se cumplió el mal llamado “Plan de la Patria” y solo se convirtieron en fabricantes de miseria.

Después de 20 años en el mando la revolución colapsó en su totalidad, porque solo llevaron al poder a los motobanquistas de otros tiempos, a los que con pasamontañas asaltaron camiones blindados y a los que aplicaron el quítate tú para ponerme yo.

Por ningún lado aparecieron las nuevas generaciones de venezolanos, que ocuparan los espacios de poder en los puestos de comando de la revolución, pues solo momias andantes de la revolución cargados de odios y llenos de ira se apoderaron de los espacios de poder.

No hay dudas que estamos ante un mar de fondo que arrasa con los principios democráticos y pone en tela de juicio los sueños de los jóvenes de una patria que se vieron en la necesidad de partir a otros rumbos en busca de sus sueños.

Ahora cuando el país arde por los cuatro costados con una economía colapsada, con la delincuencia desbordada y con una inseguridad  sin los resortes legales para terminar con esa pesadilla de país, no quedan dudas que estamos viendo a un gobierno que mató el Puerto Libre de Margarita, dejó a la isla sin ferris, implosionó el puente sobre el Lago y que además cercena el derecho de la juventud venezolana al llevar a la cárcel a figuras emergentes, como Juan Requesens que le ponen más peso a un gobierno atolondrado y marruñeco.

Venezuela se resiente ante las locuras de un régimen sin los arrestos, para salir de ese atolladero económico y social en que se metieron los fabricantes de miserias que dan traspíey caminan como mutantes en busca de salida a ese estado de crisis, que solo se mantiene, porque la ignorancia mantiene atada la conciencia ciudadana a los caprichos de los seres sin alma que conducen los destinos de la República.

Por ahora la República arde en medio de tanta incertidumbre y no alcanzan los titulares de los medios nacionales y las frases cortas de los twiters para dibujar una sociedad sin argumentos para quitarse de encima a las bestias del juicio final.

Pero ya suenan las campanadas en los pueblos del país anunciando los cambios que una sociedad salpicada de hambre y purulencias solicita para dar a Venezuela la salida a sus problemas fundamentales. Contrario a lo que cree el régimen la sociedad se retuerce y se abalanza como un mar picado para llevarse por el medio todo lo que estorba para el desarrollo del país.

Manuel Avila

@enciclica

Comentarios:

Más ariculos
Cerrar

José Hernández 8 de noviembre de 2018, jueves #PeriscopioVenezuela buen día

http://www.descifrado.com/2018/11/06/padre-de-requesens-denuncia-robo-de-medicamentos-para-su-hijo/  Padre de Requesens denuncia robo de medicamentos para su hijo; desmintió que su hijo fuese llevado al Hospital Militar. Luis Damario Descifrado.  https://twitter.com/RequesensG/status/1060488323758731264  Cuando esto...