Paradigma   Manuel Avila   Coraje nacional

“… ese muchacho Rondón es un idiota, trajeado de demócrata que le sigue el juego a los bolivarianos para seguir ocupando su sillón de asalariado del régimen.

Se perdió el coraje, se murió la fuerza libertaria y no quedó ni la herencia de la raza guerrera venezolana. La última vez que oí hablar de estas historietas fue hace 3 años, cuando dijeron los medios de comunicación que Leopoldo López tenía parentescos con Bolívar. Más  nunca se dijo nada y pasó a la historia el afán libertario de entregar el báculo de mando, a algún heredero del libertador.

Al parecer, la tierra se tragó la fuerza telúrica de Mariño, Arismendi, Sucre, Fajardo, Bermudez, Gómez, el de “Matasiete” y de tantos héroes que lucharon por la libertad de los venezolanos.

No quedó nada en la madre tierra, y solo ahora aparecen en escena Henry Falcón, Henry Ramos, un tal Mujica y un pastor evangélico que pretenden hacer el juego al régimen para dar legalidad a unos comicios, que son inconstitucionales y carecen de legalidad.

Pero como cada cabeza es un mundo, le ha correspondido a Henry Falcón junto a Felipe Mujica echar a rodar la tesis de que, con votos se le gana a la revolución porque un 80% de los venezolanos no quieren a Maduro.

Aquí no se trata de que los ciudadanos quieran al Presidente o no, tampoco es cosa que las encuestas señalen que 80% quieren un cambio de Presidente, aquí la única realidad es que los venezolanos no saldrán a votar, porque creen que el CNE está parcializado y porque aquí todo el mundo conoce de las trampas de Tibisay, Oblitas y compañía.

Pero más lejos es que ese muchacho Rondón es un idiota, trajeado de demócrata que le sigue el juego a los bolivarianos para seguir ocupando su sillón de asalariado del régimen.

Por eso es que sostengo que el coraje de los libertadores, quedó sepultado hace medio siglo, y por eso no aparece en el liderazgo nacional alguna figura representativa que dé la cara por el país.

Y mientras eso pasa, ningún líder saldrá del alma nacional a defender el futuro de los venezolanos. Esa es la razón por la cual un chavista de apellido Quijada salió a hablar por televisión, para aparecer como el nuevo centauro del proceso que habla mal de Maduro y lanza bondades a Chávez sin entender que fue “el arañero de Sabaneta” el culpable de la crisis de nuestro país.

Qué vengüenza sentí cuando escuche por retazos a ese incondicional de Chávez, proclamándose como candidato de la oposición venezolana y lo que es peor, un cristiano sin votos, que forma parte de las payasadas nacionales hizo su entrada en escena, para proclamarse el nuevo redentor del hambre y la miseria.

Entre ese grupo, aparece Henry Falcón como otra opción para salvar a Venezuela, pero su paso por las filas revolucionarias emulando a Arias Cárdenas, lo saca del juego de una vez, porque la gente recuerda al candidato de la gallina desplumada, e inmediatamente se olvidan del candidato, que es apoyado por Felipe Mujica y sus gladiadores naranjas.

El chavismo con sus trampas electorales jugó a la desestabilización electoral y a generar desencanto, frustración y decepción en la gente, razón por la cual ese 80% de los venezolanos opositores, no se prestará más nunca a las trapisondas de Tibisay Lucena y sus tramposas compañeras.

Pero ese fue un diseño elaborado por actores del G2, que planificaron el odio mellizal de los ciudadanos contra el  voto popular. Les dio resultados a los chavistas haber realizado las trampas electorales, en procesos consecutivos, porque lograron el objetivo de condenar el voto al desprecio nacional.

Por eso la posición de Falcón, Mujica y el pastor evangélico es contraria a la realidad de una nación que en el 80% quiere salir de Maduro, pero la oposición venezolana se encuentra atada de pies y manos, porque no hay depuración del REP, ni cambio de autoridades, ni auditoría de las máquinas y por tanto, sin transparencia  no se puede realizar proceso electoral alguno.

Eso parece no entenderlo una clase política a la que no le importa la posición de los organismos internacionales, que decretaron el carácter de ilegalidad de estos comicios, porque el gobierno no respetó los plazos, ni las condiciones de libertad democrática.

Ahora si es que Henry Falcón y los otros payasos del circo político venezolano, quieren ir a elecciones para legitimar al régimen eso es harina de otro costal, porque la mayoría de los venezolanos han dicho tajantemente, que no irán a un proceso electoral viciado de irregularidades.

Pero como cada ciudadano tiene derecho de decidir su suerte, es válido que estos cuatro candidatos vayan contra la corriente nacional e internacional, a dar validez a un régimen de malandros y fariseos.

Nada de medirse con Maduro, porque sería legitimar al régimen y es ir contra la sugerencia de todos los grupos políticos del mundo, que van contra la ilegalidad de unas elecciones arbitrarias y antidemocráticas.

No pueden tres tipos como Falcón, Mujica y el evangélico apoyar semejante locura, pero lo peor es que Felipe Mujica y lo que queda de un partido, el MAS que no tiene votos, estén patrocinando una locura que nos lleva al entierro de la democracia.

No apareció nunca el líder y se perdió la democracia, por los caminos de este mercado persa de elecciones sin rumbo. Todo ha sido hambre y miseria en medio de esta locura revolucionaria que estafó a la nación.

No quedan dudas de que la sangre de nuestros libertadores se perdió en el tiempo y tengo fe, que más pronto que tarde saldrá de esta tierra el líder que asomará sus narices para libertar a Venezuela.

Manuel Avila @enciclica

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