Paradigma       Manuel Avila        Diálogos y mentiras

El encuentro de las negociaciones entre chavistas y opositores en Dominicana es parte del teatro que la sociedad venezolana presencia impávida y sorprendida por tan magno evento de la desproporcionalidad política. No creen los venezolanos en tan alocada decisión de las cúpulas de los partidos y del entreguismo de una oposición que perdió el cariño del pueblo venezolano en tan poco tiempo.

Este cónclave tan cacareado por el gobierno es tan solo una obra de teatro de mala muerte, que pone al frente de las negociaciones políticas a cuatro idiotas que van a bailar merengue para lavar la cara al régimen. Si creen que el Gobierno de Maduro aflojará algo, relativo a los cambios de las autoridades del CNE y del resto de los poderes nacionales están locos y sudados, pues es evidente que los chavistas no aflojarán las cuerdas que los mantienen aferrados al poder.

Por otro lado, la tesis de abrir un canal humanitario para que lleguen alimentos y medicinas para salvar a los venezolanos de este holocausto diseñado es parte de las infantiladas de una oposición que no termina de aprender la lección.

Venezuela merece respeto y poner en manos de las cúpulas de los partidos políticos los negocios con el oficialismo es parte de una locura llamado diálogo que solo tiene el objetivo de lavarle la cara al régimen y solo eso.

Por eso Maduro anuncia en cadena nacional como un logro que las conversaciones se realizarán en Dominicana entre el 1º y el 2 de diciembre, pues solo les interesa que el mundo se entere que los venezolanos se ponen de acuerdo en los asuntos democráticos cuando todo el mundo sabe que comunista no tiene palabra.

Es el mismo estilo de hacer política por parte de Maduro y su equipo de malandros, que se esconden tras las cortinas de las mentiras para engañar una vez más a la maltrecha oposición venezolana.

Ir a República Dominicana es una torpe decisión de una juntilla de personajillos de poca monta, que pretenden dar un salto al vacío en unas negociaciones fraudulentas que solo buscan dejar a la revolución ante el mundo como los diplomáticos de las fábulas de la paz.

Es mentira que estos violentos que han arrestado a miles de jóvenes, que asesinaron a inocentes estudiantes, que torturaron a jóvenes inocentes y que enviaron a prisión a toda la clase política venezolana y hoy mantienen en el exilio a lo más granado de la política venezolana.

No se entiende como los mismos personajes de la política venezolana, los que señalaron que eran compañeros de luchas de María Corina Machado, de Antonio Ledezma, de Freddy Guevara, de Leopoldo López, de Simonovis, de Forero y de todos los muchachos que fueron asesinados y torturados, ahora se sientan como si nada… con una jauría de hombres y mujeres preñados de odios contra un pueblo venezolano que se muere de hambre, por falta de alimentos y que por la escasez de medicinas y por la quiebra de la red de salud se han muerto miles de ciudadanos que solo les duele a sus familiares.

Entonces ¿Qué conversan? ¿Qué tratarán? Y ¿Qué van a conversar con un rival que no da tregua y que pone en boca de Jorge Rodríguez, un personaje malévolo que nunca cederá un solo centímetro de terreno a una oposición que odia históricamente porque los culpa por la muerte de su padre?

Mientras estén Jorge y Delcy al frente de este sarao llamado  “conversaciones”  no hay ninguna posibilidad de salvación aunque se sienten sobre la mesa, aunque bailen un joropo y no un merengue. Para nada sirve un diálogo con malandros que irrespetan al pueblo venezolano, al  violentar el Estado de Derecho cada minuto y convierten a los venezolanos en guiñapos que ni piensan, ni sienten y menos le permiten tener medicinas para su salvación.

Aquí se han muerto miles de venezolanos en las puertas de los hospitales, en las medicaturas, en sus casas y en las calles del país, porque no tienen la medicina necesaria para subsistir y todavía los enviados de las cúpulas partidistas pretenden negociar no sé qué cosa con tipejos que nunca le darían un poco de agua a su madre para salvarla, porque para ellos primero está el proyecto del eterno.

No se trata de ir a Dominicana o no, se trata de saber con quiénes se sentarán y si  no lo saben es con tahúres de la política a quiénes no les ha importado que se mueran los venezolanos, y lo peor que se hay producido el éxodo más grande de la historia nacional con miles de hombres y mujeres que han salido por la frontera a radicarse en otras naciones.

Perdimos la mitad de la población, perdimos el talento nacional y los mejores exponentes de la medicina, la ingeniería, la informática, la literatura, la química, la física, la biología y de todas las ramas del conocimiento.

Se fue medio país, la gente sigue huyendo como si hubiese llegado la hojarasca a destruir toda la República. Entonces ¿Qué negociamos, con quiénes le han hecho tanto daño a los venezolanos? De verdad no entiendo qué camino transita una oposición que solo se ocupa de sus ambiciones y de apoderarse del Gobierno para satisfacer sus egos enfermos de poder.

Sigue la pregunta ¿A quién le duele Venezuela cuando 8 o 10 tipos de los partidos políticos se sientan a “guisar” su futuro en tierra del merengue? Razón tiene María Corina y Ledezma de no aceptar tan abominable diálogo, que solo contribuirá a legitimar al régimen y a más nada.

Solo eso quiere el régimen, pero de remover a Tibisay y a Oblitas nunca lo lograrán porque el secreto de la permanencia en el poder está marcado por la huella de la picardía revolucionaria, a quien Jorge Rodríguez montó en la olla del modo psiquiátrico para dejar a la revolución reinando para siempre.

La vergüenza sobrepasa la capacidad de respuesta de los venezolanos y nadie acepta que se sienten estos políticos sin credibilidad a ocupar sillas para entregar la dignidad nacional a cuenta de beneficios para esos protagonistas de la nada.

Manuel Avila

@enciclica

 

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