Paradigma ¡Viva la corrupción!

pudreval

Los niveles de corrupción del gobierno nacional en los últimos 14 años han sido de película porque se han robado hasta el queso que estaba sobre la mesa y se llevaron hasta el agua del florero después de la fiesta.

No había conocido la República tanta corrupción ni en los peores gobiernos de la IV República, donde los affaires más grandes de la corrupción le reventaron como una bomba en la cara a los conchupantes del momento.

Ahora los revolucionarios, jugando a la comunicación al revés pretenden mostrar la corrupción en la otra cancha amparados en los casos de la cotidianidad política de los diputados Juan Carlos Caldera y Richard Mardo, por haber recibido dinero para sus campañas electorales.

Esa simpleza de la política venezolana de buscar dinero con los amigos que la hacen siempre oficialistas y opositores para suplir la ausencia de dinero por el zarpazo que le dio el ex presidente Chávez a los partidos políticos, en busca de su extinción, es parte del folklorismo político nacional.

Con esa jugada de Maduro de pretender combatir la corrupción después de 14 años de gobierno al lado de Chávez y donde los corruptos nadaron olímpicamente en un mar de la felicidad y bajo el amparo de un estado de derecho cómplice, no es nada nuevo en Venezuela porque los revolucionarios prometieron acabar con la corrupción y terminaron cultivándola bajo sus propias complacencias.

Nada innovador es buscar una Ley Habilitante para empezar el combate contra la corrupción cuando los casos de corruptelas han desbordado los planteamientos éticos con los que la revolución llegó al poder.

Y esos emblemáticos casos como el de la valija con dólas venezolanos regalados a la campaña presidencial argentina, Pudreval, FUS, FONCREI, CADIVI, Fondo de Pensiones de Trabajadores Petroleros, Plan Bolívar 2000, Caso Danilo Anderson, Gobernación de Miranda en manos de Diosdado Cabello, Acosta Carlez, Ronald Blanco La Cruz, Giancarlo Di Martino, José Vicente Rangel Avalos y Juan Barreto, Bancos quebrados, Ciudad Lebrún y otros como el Central Azucarero “Ezequiel Zamora”.

Si la Asamblea Nacional aprueba esa Ley Habilitante es para investigar a fondo casos de la corruptela revolucionaria que están impunes y nadie ha movido un dedo para limpiarle la cara al proceso.

Me imagino que es para eso para lo que Nicolás está solicitando una ley que solo pretende voltear la papeleta para que el país vea a Juan Carlos Caldera y Richard Mardo como los muñecos de este vudú rojito.

Eso si, no puede perder Nicolás esa oportunidad estelar para depurar una revolución que con estos casos emblemáticos de la corruptela impune ha llevado a la revolución a  perder la credibilidad ante los venezolanos.

Con el Caso PDVAL donde se pudrieron más de 120 mil toneladas de alimentos ni un solo preso fue a parar tras las rejas en un caso supremo de la impunidad revolucionaria. Algo insólito en un país donde sus autoridades se precian de ser éticos y moralistas.

El Caso Makled salpicó al Poder Judicial y a los militares y eso quedó tapado para siempre.

En el Caso de la estafa al Fondo de Pensiones de Petróleos de Venezuela se perdieron 540 millones de dólares y nadie dijo nada.

El Plan Bolívar 2000 es otro caso emblemático que se tapó con la venia presidencial.

En el Caso Danilo Anderson el gobierno nacional no actuó porque tuvo miedo que se desplomara su andamiaje legal.

El Caso Ciudad Lebrún solo salpicó a Velásquez Alvaray y a nadie más.

Al Caso del maletinazo le echaron tierrita porque estaba implicado el Gobierno Nacional y solo se lo achacaron a Guido Antonini Wilson.

Otro caso sonado fue el de los bancos quebrados que usaron la centrifuga de los ahorros para comprar otras entidades bancarias.

En el Central Azucarero “Ezequiel Zamora” donde hubo ilícitos también taparon al Gobierno Nacional y en los casos de los Gobernadores Luís Acosta Carlés, Diosdado Cabello, Ronald Blanco La Cruz y los Alcaldes Juan Barreto, Giacarlo Di Martino y José Vicente Rangel Avalos, tampoco pasó nada.

Si la Ley Habilitantes es para investigar estos casos y el resto que existen en la historia nacional bienvenida y que se apruebe, pero si solo es para mal poner a los políticos de la oposición y buscar ventajas electorales, entonces señor Maduro equivocó el rumbo porque aquí hay corruptos de lado y lado.

Manuel Avila 

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