Puedo decir algo…El Mandón no es candidato

Él sabe que no es candidato y el pueblo todo debe saberlo también. No lo es a ningún cargo; busca ganar adeptos para sus bacalaos –perdidos y a los que aún le siguen- por las débiles opciones que estos representan, la falta de propuestas y la ausencia de popularidad.

Convencido de la bendita “conexión” que todavía posee, la ha puesto al servicio de sus compañeros candidatos para que sirva de apoyo necesario a ver si triunfan el próximo 16 de diciembre.

Buena parte del país, esa que decide en momentos coyunturales, en la chiquitica, como ocurrió con ocasión del referéndum constitucional que amenazaba con imponernos una reforma de índole totalitaria, autocrática y concentradora de poder, ya no cree en las promesas de amor del presidente ni en sus arranques de ardorosa pasión por la patria. Esa misma se expresará el 16D

Desconfianza mata popularidad. Amor con hambre no dura. Si a esto se añade la inseguridad galopante, corrupción a niveles satelitales y el hediondo tufo a impunidad, sencillamente el pueblo pasará –debe hacerlo- la factura de monto muy alto el próximo 16 de diciembre.

Los casos del maletín volador, el Central Azucarero Ezequiel Zamora, la floristería asamblearia, VTV trocado en Psuv televisión, el cierre de Radio Caracas Televisión, la persecución y amenazas a medios de comunicación y periodistas, los insultos a los adversarios políticos, las nefastas listas, el presuntamente amañado caso del fiscal Danilo Anderson, entre otros no menos importantes, hacen imposible que el presidente traslade su menguada popularidad a sus candidatos, cuyas flacas opciones no calarán en el ánimo del electorado venezolano.

Hemos dicho menguada popularidad, porque no es poca cosa 6,5 millones que nos pronunciamos el pasado 7 de octubre, a pesar de la ventaja grosera del poder y del uso abusivo, de suyo delictivo, que se hizo de los recursos del Estado. De allí que afirmáramos “Miraflores nos derrotó”.

A él se le ha atribuido el carisma y no restaremos méritos en tal sentido; pero el 16D  no estaremos en el dilema de votar por Chávez o contra Chávez, no.

Se trata de votar por opciones democráticas que presenten los candidatos a las gobernaciones, candidaturas naturales, de arraigo y compromiso regionales, contrariamente a aquellos ejemplares o paracaidistas importados, dedodesignados, cuyo único mérito es estar bajo las faldas.

Habrá que votar por candidatos  comprometidos con el sistema de libertades y derechos del Hombre, la eficiencia en el control del Ejecutivo, la pulcritud  en el manejo del erario público, y quizá lo más importante, con la defensa y fortalecimiento de la descentralización.Acudamos  entusiastas a depositar nuestro voto a favor de la democracia; rechacemos la campaña grosera e infamante que ha emprendido el poder haciendo uso de bienes y espacios públicos (medios de comunicación y cadenas televisivas).

Digamos no a los candidatos oficialistas que sólo pueden andar con las muletas que les ofrece la mandonería, en evidente demostración de incapacidad, sin voz ni luz propias  para convencer a los electores.
Hemos oído al Presidente insultar hasta la saciedad ¿Es ese su talante democrático? Por ahora quebrantado de salud, ha hecho mutis, pero su estilo ha sido groseramente copiado por muchos, bueno, no habría otra manera de escanearlo.

Él no es candidato, no lo busquemos en el tarjetón, su popularidad no ha podido ni podrá transferirla fácilmente a sus acólitos.

Queda claro, la intolerancia es hoy, por hoy, el rasgo esencial del régimen que se nos pretende imponer a costa de todo tipo de arbitrariedades y desplantes totalitarios, y de ello van catorce largos años. Ya no  trata GangNam Chávez Style,  sino de una política y esa política debe ser derrotada so pena de convertirnos en una sociedad en la que sus pensadores, académicos, poetas o columnistas de opinión sean acallados para siempre.

 

Jesús Peñalver

@jpenalver

 

Comentarios:

Más ariculos
Cerrar

Gonzalo Oliveros Barra Plural 459      Volando

Así pasa el tiempo. Sin darnos cuenta. Segundos, minutos, horas, días, meses, años. Hoy se cumple un año de mi llegada a Colombia, para iniciar...