Rafael Ramírez Ya no hay tiempo

(Dom, 01/07/2018) El país no aguanta más. Ya no hay tiempo para seguir improvisando, reciclando ministros, repitiendo tácticas gastadas, políticas fallidas. Ya no tenemos más tiempo para que el madurismo siga prometiendo cosas que sabe, no puede cumplir, haciendo anuncios que se convierten en estruendosos fracasos. Destruyendo una a una las instituciones y empresas del Estado en su afán sectario de controlarlo todo. No hay más tiempo para este gobierno.

Nuestro pueblo ha pagado un precio muy alto por la incapacidad para gobernar del madurismo, por la improvisación y por los “ensayos” del empirismo político. Una gestión donde se desprecia el conocimiento, la experiencia, donde el trabajo y la capacidad son una excepción. Una dirigencia que ha impuesto el miedo, la persecución como política de Estado, un gobierno policíaco donde se violan de manera permanente los derechos fundamentales de sus ciudadanos.

El madurismo ha impregnado y estimulado los peores valores en nuestra sociedad: el individualismo, la intolerancia, el desgano, la irresponsabilidad. El “pranato” se ha convertido en su forma de accionar político: la violencia, la censura, la utilización de la justicia para la persecución política, el secuestro y prisión por razones políticas, sin derecho a la defensa, al debido proceso, la inseguridad de estar en el país, el miedo a expresar opiniones políticas, los linchamientos morales, las acusaciones sin derecho a la defensa, las ofensas de todo tipo.

Pdvsa en ruinas, desmantelada, aniquilada en su moral, sus trabajadores perseguidos, acosados, en tan solo cuatro años, la producción cayó ¡mas de un millón quinientos mil barriles día de petróleo!, nuestras refinerías inoperantes, la empresa estigmatizada, sus líderes perseguidos, su unidad fracturada.

Fueron capaces de destruir lo que no pudieron las transnacionales, ni el sabotaje petrolero, ni la gente del petróleo: destruyeron a la Nueva Pdvsa, la Roja Rojita, en una “vendetta” miserable, contra una de las obras y política mas exitosa del Comandante Chávez y de la Revolución, nuestra Política de Plena Soberanía Petrolera.

Lo destruyeron todo en su afán de extirpar de su seno al “ramirismo”, al Chavismo. Hoy día es un retazo de intereses grupales-económicos, que la están entregando por partes, incapaces como son, de operarla y de conducir la otrora quinta empresa petrolera del mundo.

La política petrolera tiene una extraña y única característica en nuestro país, altamente dependiente del modelo rentista petrolero: aunque es una política que resulta siempre muy compleja, difícil de explicar y de entender, que se dirime en el ámbito de decisiones soberanas, en la relación con los intereses transnacionales, en la arena internacional, en las operaciones petroleras, en los contratos, juicios internacionales, modelos económicos, en complejas operaciones financieras, técnicas y alianzas, aunque resulta la mayoría de las veces compleja para la discusión pública, nacional, sus resultados se reflejan de manera directa en la economía y calidad de vida de todos los ciudadanos.

Así, en los años de la “apertura petrolera”, se vivió en el país una crisis de dimensiones tales que dieron origen al 27 de febrero de 1989, al 4 de febrero y al 27 de noviembre de 1992. Luego, durante el Gobierno del Presidente Chávez, nuestra política de Plena Soberanía Petrolera, logró revertir la entrega de la “apertura”, fortalecer nuestra empresa Nacional Pdvsa, recuperar el ingreso fiscal, la política de precios, en vez de la política volumétrica de la apertura, y logramos captar más de US $480 mil millones de la renta petrolera, que, de otra manera, se la hubiesen apropiado las transnacionales.

Con esa cantidad inmensa de recursos fue que el gobierno del Presidente Chávez pudo hacer una distribución popular de la renta, lo que se tradujo en un sostenido crecimiento de la economía, el pago de la deuda social con nuestro pueblo, y disfrutar de más de una década de crecimiento y prosperidad para todo el país.

Ahora, en un mezcla desastrosa de improvisación, miedo a asumir una política económica correcta en su momento, intereses de grupos económicos que han surgido y se han hecho poderosisimos medrando entre las ruinas de nuestra economía, a la sombra de la especulación financiera, las importaciones, el acceso de los “panas” a dólares preferenciales, aunado todo ésto a la destrucción de Pdvsa, ahora incapaz de producir los tres millones de barriles día que producíamos hace sólo 4 años, incapaz de abastecer ni siquiera el mercado interno de combustibles, incapaz de captar el ingreso petrolero que genera un precio razonable de más de 67 dólares el barril y en alza, tenemos una situación económica tan compleja y difícil, que nos ha colocado al borde del abismo como país.

Acá debo recordar que, lamentablemente, yo tenía razón cuando por allá en 2013, le argumentaba a los compañeros del gobierno, a los líderes del madurismo, al propio presidente, a los líderes del Psuv que el tema petrolero no es cualquier cosa, Pdvsa hay que cuidarla y preservarla de los apetitos e intereses de grupos de poder.

El comandante Chávez siempre cuidó a Pdvsa, la protegió, la estimuló, siempre nos tuvo, me tuvo, fuera del alcance de los intereses de grupo que coexisten en nuestro movimiento, él sabía además que nuestro equipo en el sector petrolero, era uno de los pocos capaces de avanzar a su lado, sin cálculos egoístas de ningún tipo, en el desarrollo de las tareas políticas y económicas, nacionales e internacionales, que imponía o requería la revolución, la soberanía y el interés nacional; sabía que lo haríamos y, muy importante, lo haríamos bien, con capacidad de trabajo y toda la calidad política que él quería darle.

Por cierto, que, este afecto, confianza y camaradería del comandante Chávez, despertaron, de manera insospechada, las más bajas y abyectas pasiones, celos y rencor que estaban allí, luego de la partida del Comandante afloraron abiertamente y se expresaron de la manera que lo han hecho.

El comandante Chávez cuidaba y protegía a su “Nueva Pdvsa”, a sus trabajadores, porque él sabía, por su experiencia durante el sabotaje, que, en Pdvsa, no se podía improvisar, que hacía falta compromiso, conocimiento, capacidad y calidad revolucionaria.

Por eso y bajo esa premisa, estuvimos al frente del sector durante más de doce años, y los resultados estaban a la vista de todo el país, con una empresa poderosa, una política petrolera correcta y, en consecuencia, un robusto, por decir lo menos, ingreso petrolero, no sólo derivado de nuestra producción y política de defensa del precio, sino, fundamentalmente, por los ajustes que hicimos a las regalías, impuestos y el control sobre las operaciones del sector.

Así es que, esta “vendetta” emprendida hace cuatro años contra lo que llamaron el “Ramirismo”, esa destrucción de la obra del Comandante Chávez, de nuestra obra colectiva, de la Nueva Pdvsa ha resultado en un desastre, el peor error del Presidente.

Pero no sólo Pdvsa está mal, como hace ver el madurismo en su propaganda. No, todo está mal, muy mal. No hay empresa del Estado que no esté paralizada o a mínima capacidad de funcionamiento, no hay sector productivo, del ámbito privado, que no esté en iguales o peores condiciones.

Ningún sector productivo está cumpliendo sus tareas. Es obvio que no producimos ni siquiera los insumos básicos de alimentación, de otra forma, las cajas Clap no serían necesarias y menos aún, traerán productos extranjeros. La caída consecutiva, acumulada de cinco años del Producto Interno Bruto, PIB, es una clara medición de que estamos ante la peor crisis de nuestra historia en el ámbito productivo.

Los servicios públicos colapsaron, no funcionan: el sistema eléctrico, Corpoelec es un caos con sus apagones consuetudinarios; graves problemas con el abastecimiento de agua, agua potable; el transporte público es inexistente, entre las fallas permanentes de El Metro de Caracas, la desaparición de la flota de autobuses del Estado, y la modalidad de transportar a los ciudadanos en camiones de transporte de ganado, el Pueblo trabajador hace esfuerzos extraordinarios para trasladarse. Un país sin medicinas, sin internet, sin cobertura celular, sin conexión satelital, sin conexión ni transporte aéreo.

Una gestión del gobierno que ha sido una calamidad para el pueblo, el desmantelamiento de todos los programas creados por la Revolución para proteger, incluir y dignificar a nuestro Pueblo, nuestras Misiones Educativas, de Salud, Alimentación, todo eso ha desaparecido, todo se reduce ahora al llamado “Carnet de la Patria”.

Para millones de venezolanos, el tiempo se acabó hace bastante rato. Para los que no pueden alimentarse, ni conseguir alimento para sus hijos o sus familias, para las víctimas de la violencia en la calle, viviendo en un virtual toque de queda impuesto por el malandraje, para los pacientes de enfermedades de alto riesgo: Sida, Cáncer, enfermedades Cardíacas, Artritis, Renales, Diabetes, Hipertensión, Depresión, no consiguen los medicamentos, ¡se mueren! Los niños de la calle, los Pueblos Indígenas.

Para los cientos de miles de jóvenes, profesionales que han decidido irse del país, sin posibilidades de mantenerse o vivir en nuestra patria, empezar de cero, en una tierra desconocida, sometidos al escarnio del recién llegado, la explotación de la que son objeto.

Estamos retrocediendo décadas en nuestras posibilidades de desarrollo con la pérdida de nuestro talento humano, convertidos en un país triste, de supervivencia, donde las enfermedades endémicas y superadas hace décadas han vuelto, no hay perspectivas de futuro, con un proceso hiperinflacionario que expropia todos los días al trabajador; con una moneda que no tiene ningún valor, un país donde cualquier aventurero con unos pocos dólares lo compra, donde todo se vende, donde el trabajo y la honestidad no tienen valor alguno.

Un país que tan sólo hace cinco años era la esperanza de los pueblos de la tierra, el ejemplo de posibilidad de redención de los humildes, de los países en desarrollo, con un líder carismático, un país respetado en el Mundo, con programas y experiencias sociales exitosas y únicas, que alcanzó las metas del milenio de las Naciones Unidas, que abatió la pobreza y la exclusión, un país, líder en el mundo petrolero, con una Pdvsa fuerte, sólida, en expansión, con una economía estable, listo para dar un salto hacia adelante en su proceso de industrialización y diversificación económica, un país alegre (así catalogados por los índices correspondientes), donde había alimentos, medicinas, cultura, esparcimiento, donde todos podíamos estar y expresarnos. Ese país ya no existe mas, lo acabaron.

Por eso Ya no hay más tiempo. Algo tenemos que hacer por nuestro país, mientras se pueda evitar una explosión social o un zarpazo de la derecha, porque lo que vendrá será el fascismo, o una intervención extranjera.

Está claro que las fuerzas de extrema derecha, apoyados abiertamente desde el exterior, están trabajando para un golpe de Estado, cruento, que tendría un desenlace violento, o bien por la fuerza que aún tiene el Chavismo o porque las fuerzas golpistas buscarán arrasar con todo lo que se parezca a Chávez, al Poder Popular.

Hay mucho odio acumulado y la actitud del “pranato” del madurismo lo que ha hecho es exacerbar las ganas de la revancha, de un “ojo por ojo”, donde todos quedaremos ciegos.

Hay que insistir en las posibilidades que brinda la Constitución antes de que todo se siga deslizando al abismo. La Asamblea Nacional Constituyente existe y es una realidad política. Como lo mencioné en mi artículo titulado “La línea Roja de Chávez”, se activó este mecanismo supraconstitucional, para resolver un problema político, que no tenía nada que ver con la Constitución, pues la misma seguía perfectamente vigente. Pues bien, ese problema político no sólo persiste, sino que se ha agravado, es sólo cuestión de tiempo, volver a escenarios de confrontación y violencia, porque el fondo del mismo, no se ha resuelto.

Ahora, por azares de la política, la Asamblea Nacional Constituyente cambió de manos, se le escapó el control al madurismo, en un movimiento surgido desde el seno de los propios Asambleístas.

Se abre así una posibilidad de que la ANC actúe en concordancia con las necesidades políticas del momento y las atribuciones supraconstitucionales que tiene. La “línea roja de Chávez”, hace rato fue traspasada por el madurismo en el seno de la ANC, prueba de ello, son las Leyes entreguistas e inconstitucionales que se han aprobado en su seno, su silencio ante hechos y decisiones absolutamente contrarias al espíritu de la Constitución, y a los principios que dieron origen al Chavismo como movimiento: El Arco Minero, las Nuevas Empresas y Contratos otorgados en la Faja Petrolífera del Orinoco, el Decreto 3680 donde se dan plenos poderes para entregar Pdvsa, la Violación de los Derechos Humanos, la Crisis Económica: la Hiperinflación, Devaluación, Especulación, El Petro; La crisis de Salud, de Alimentación, de los Servicios Públicos: agua, electricidad, transporte y un largo, etc. La ANC ha guardado silencio, sólo levanta la mano para aprobar decisiones que el madurismo ya trae “aprobadas” desde su círculo íntimo.

Se abre la posibilidad de que la ANC rectifique y asuma un papel estelar en estos momentos tan difíciles y aciagos para nuestro país. De otra manera, las soluciones o respuestas vendrán desde afuera del campo del Chavismo.

Habría que decir entonces, que la ANC tiene o es, probablemente, la última oportunidad de que este desastre sea resuelto de manera pacífica por el Chavismo, podríamos decir, por el Chavismo originario que es, esencialmente, cívico-militar.

Si nó, el tiempo, no sólo se le habrá acabado al madurismo, sino también al Chavismo como un todo, que pagará, y con él pagará nuestro pueblo, un altísimo costo por el silencio, sectarismo y falta de valor, para tomar las decisiones impostergables en esta circunstancia histórica.

La primera decisión en el campo del Chavismo y el seno de la ANC, es que el madurismo debe hacerse a un lado. El madurismo y el presidente en particular, constituyen el primer obstáculo para resolver esta profunda crisis. Es un presidente que no ha podido con el gobierno ni con el manejo del Estado.

Dice el madurismo que nos ha conducido a “victorias” sucesivas. Yo diría más bien, que nos ha conducido a una profunda derrota estratégica, con un país en ruinas, un pueblo que sufre y trata de escapar, un rechazo generalizado a la sola idea del socialismo y del propio Comandante Chávez, porque se asocia a su gestión.

Va a ser difícil revertir esta destrucción de conciencia y de pasión revolucionaria. Pero se puede hacer, porque tenemos un núcleo duro, poderoso, en el Psuv que, con una política correcta y exitosa, podría revertir esta derrota en la conciencia y la pasión del pueblo.

Pero lo primero es que el madurismo se haga a un lado. Debería ser de forma voluntaria, debería ser una exigencia del Congreso del Psuv y un accionar de la ANC. El presidente y el madurismo deben salir de su “zona de confort”, reconocer que le hacen mucho más daño a la Revolución y al país como un todo, en su empeño de mantenerse en el poder, un poder que no es de ellos, es originario, es del Pueblo.

No es la primera vez, ni será la última, donde un colectivo, ante los desaciertos, errores, incapacidad, severas desviaciones ideológicas o sencillamente, por ser inconveniente para una situación histórica específica, hace a un lado a una dirección entera y la sustituye por otra, con un mandato específico y apoyo político al esfuerzo de cambio o rectificación.

El madurismo argumentar la legitimidad del Presidente electo. Pero todos sabemos que, teniendo el presidente tan alto rechazo en el país, esos votos son, hasta donde yo sé, votos del Chavismo, del Psuv. Digamos que los votos del madurismo y su partido “ni fú ni fá”, apenas alcanzaron los 300 mil, como cualquier otro partido minoritario del Gran Polo Patriótico.

La ANC reconociendo que estamos ante un Estado de Conmoción en el país, debe trabajar en la Conformación de un Gobierno de Emergencia, por lo que resta del período, compuesto por lo más destacado de las Figuras del Chavismo y más allá, figuras que puedan ayudar a recuperar la confianza de todo el país.

Debe simplificarse el funcionamiento del Gobierno, colocar Ministros que tengan la capacidad política y profesional, conocimientos y experiencia en batalla, para hacer frente a esta situación de conmoción.

La ANC y el Congreso del Psuv deben llamar a la Unidad del chavismo y del país. Debemos ser llamados los que estuvimos en el gobierno del comandante Chávez, con altas responsabilidades en la Conducción del Estado y del partido, y que hoy somos víctimas de la persecución política, somos acusados de cualquier cosa sin posibilidad de defendernos, los que hemos sido exiliados de nuestro amado país, los que están presos, los que fueron hechos a un lado por la intolerancia y el sectarismo, los que están extrañados en embajadas y organismos internacionales.

Un gran proceso de reunificación de las fuerzas patriotas y progresistas. Llamar a los partidos y movimientos que han apoyado, en cualquier momento a la Revolución. Llamar a las voces críticas, las fuerzas morales, los líderes militares, donde sea que estén, a un proceso de unificación con base en los principios de un amplio movimiento progresista, Bolivariano, Chavista.

Hacer una proclama de compromisos y responsabilidades para con la patria y el pueblo. Un código de conducta que rija la actuación de estos órganos especiales de recuperación de la patria, del Estado, de todo el pueblo.

El llamado a todo el país, razones sagradas para la lucha, nuestros principios, propósitos, convicciones, compromiso. Restablecer la esencia de la conducta y la ética del Bolivarianismo, su moral y necesidad de sacrificio y entrega en estos momentos tan difíciles para la Patria.

Debe cesar la persecución por razones políticas. Liberar a los detenidos cuyas penas se hayan cumplido, los que no hayan tenido el debido proceso, los que están sin juicio, los que están secuestrados, sin derecho a la defensa.

Dar beneficios procesales, régimen de presentación a aquellos que estén retenidos por razones políticas, pero acusados de actos de corrupción o cualquier otro delito, para que puedan ejercer su derecho a la defensa, excepto aquellos que estén acusados de crímenes o violaciones de los Derechos Humanos y que estén o hayan sido procesados por estos hechos.

Debe cambiarse al Fiscal, nombrar al frente de esa institución, a una persona de reconocida experiencia en el ámbito legal, Jurídico, de respeto a los derechos humanos, que tenga el suficiente equilibrio para ser garante de la legalidad, que no esté vinculado a ningún grupo o parcialidad de poder político o económico.

El actual Fiscal se ha convertido en un violador de los Derechos Humanos, de los Derechos Fundamentales consagrados en la Constitución, para convertirse en un instrumento de persecución política, de chantaje y extorsión. Se debe restablecer la legalidad y el principio de ser garante del debido proceso, y del respeto a los Derechos Humanos.

Deben colocarse al Frente de la Comisión de la Verdad, a personas comprometidas con la necesidad, de esclarecer los innumerables crímenes cometidos durante todos estos años de violencia política. No puede haber paz con impunidad. Sus resultados deben ser una prioridad para el país.

Debe iniciarse un proceso de movilización popular y nacional para combatir en la calle todos los ilícitos vinculados a la especulación, acaparamiento, transporte, niños en la calle, salud, alimentación. El Psuv, Frente Francisco de Miranda, el Poder Popular, los trabajadores petroleros, las Asociaciones de Vecinos, la Reserva, las Misiones, la Juventud, las mujeres, estudiantes, los campesinos y obreros, deben volcarse junto a gobernadores y alcaldes, autoridades civiles y militares a liberar territorios del accionar de estos elementos antisociales, establecer mecanismos de satisfacción de las necesidades del pueblo.

Todas las inmensas capacidades de comunicación y propaganda de la que dispone el Estado deben enfocarse a una tarea de explicar a todo el país lo que sucede, las razones reales de la crisis, las vías para salir de ella. Estimular los valores de la solidaridad, hermandad, el interés colectivo, el deber y la responsabilidad social, la emulación de las conductas positivas, la cultura, el trabajo, la honestidad, el desprendimiento.

Debe hacerse un llamado a todos los que se han ido del país, a los jóvenes, profesionales, que vuelvan, que los queremos, que hacen falta, que se incorporen a esta tarea de reconstrucción nacional. Debe desarrollarse un programa de reinserción a la Patria, facilitarse su retorno, su restablecimiento, su trabajo, su puesto en la sociedad.

Debe estimularse la participación de todas las fuerzas espirituales de nuestro pueblo, hay que derrotar al odio y la cultura de la muerte. Todas las iglesias, todas las creencias, el Papa Francisco. La Cultura de la Vida en todos los espacios de la Patria.

Las Fuerza Armada Bolivariana, debe concentrarse y movilizarse en las tareas vinculadas a la Defensa Nacional, el resguardo de la Seguridad Ciudadana, el Control de los Distintos Cuerpos Policiales, garantizar el libre tránsito, movilizarse en el apoyo a las tareas de restablecimiento de la estabilidad económica del país, la autoridad del Estado, haciendo énfasis en el control de fronteras, de puertos, aeropuertos, dejar la gestión de las Empresas e instituciones públicas, a los cuadros civiles que designen las distintas autoridades.

Debe darse tratamiento de seguridad de Estado a la lucha contra grupos paramilitares o armados que operen en nuestro territorio. Considerar los delitos de corrupción así tipificados por ley, dentro de la Institución como una falta grave y causal de juicio militar.

Todas las Instituciones deben iniciar un proceso de reunificación, simplificación y gestión bajo los nuevos códigos y principios del llamado que se hace a todo el Pueblo.

Debe romperse el aislamiento internacional. Hacer un llamado a todas las organizaciones y países amigos a que nos ayuden a recuperar a nuestro país. Siempre bajo nuestra conducción y en apego a nuestra soberanía, serán bienvenidas todas las ayudas y apoyos, sensibilizar al mundo de nuestra posibilidad de superar esta situación calamitosa. En todos los ámbitos: salud, alimentos, agricultura, educación, un llamado a todos los jóvenes y organizaciones populares, internacionales, nuestro país será el campo de batalla a favor de la vida, de la esperanza.

La ANC debe derogar las Leyes entreguistas que comprometen nuestras posibilidades de desarrollo, en el ámbito petrolero, los decretos inconstitucionales para entregar nuestra empresa Pdvsa, los Contratos y empresas mixtas entregadas en la Faja y otras áreas petroleras, donde se cede nuestro control o se entregaron a empresas intermediarias, sin capacidad, en el ámbito minero (El Arco Minero), la Ley de Inversiones Extranjeras en su articulado entreguista y en nada promotor de la sana inversión en tecnología. La ANC debe legislar y darle un piso constitucional y legal al este esfuerzo de defensa de la Soberanía político-económica del país.

Debe Decretarse un “Estado de Economía de Guerra” y conformar equipos de intervención a los sectores claves de la actividad económica:

Intervenir Pdvsa, cambiar su Junta Directiva, traer a los cuadros técnico-políticos, capaces de motivar y dirigir un proceso de recuperación de la Empresa en todos sus niveles. Debe hacerse una profunda evaluación del daño causado durante estos cuatro años, y presentar al país un plan de recuperación realizable y ajustado a nuestra Política de Plena Soberanía Petrolera.

Intervenir el Ministerio de Finanzas, BCV, Fonden, Fondo Chino, el Sistema Bancario y Financiero. Deben restablecerse las cuentas Fiscales, los equilibrios, establecerse metas macroeconómicas, un presupuesto e inversiones en las áreas estratégicas y priorizadas, dar un horizonte a los actores económicos nacionales e internacionales.

Intervenir las Empresas Básicas, Empresas del Estado, deben agruparse bajo el Sistema Presupuestario de Financiamiento, establecer objetivos claros, metas, su contribución a la reactivación de la economía, a las exportaciones no-petroleras.

Intervenir las empresas de servicios, cambiar sus Directivas: Corpoelec, Transporte, Hidrológicas, Agropatria, entre otras. Debe ser una prioridad restablecer su operatividad, identificar y reconocer errores en la gestión, en su estructura.

Intervenir los Ministerios, Empresas e Instituciones responsables de Alimentación, Salud, Medicamentos. Restablecer el funcionamiento de las Misiones Educativas, de Salud, de Alimentación como prioritarias.

El retroceso en todos los aspectos sociales es evidente en este período. Deben establecerse las estadísticas y tener un mapa de actuación de la situación. Hay que pedir apoyo a las organizaciones internacionales de salud, a los países amigos para restablecer los niveles e índices correspondientes al 2012.

Debe desarrollarse un proceso de agrupamiento de empresas, simplificación en las operaciones y gestión financiera, presupuestario, objetivos de producción, transporte, distribución. Establecer Zonas de Emergencia Económica, para hacer una gestión concentrada en el ámbito territorial y por rubro.

Un fuerte equipo económico-financiero, debe trabajar, en conjunto con Organizaciones Internacionales como la Cepal, en una propuesta para restablecer el valor de nuestra moneda, combatir la hiperinflación, con una política Fiscal y Monetaria adecuada, de emergencia, restablecer la producción con apoyo internacional.

Recurrir a nuestros socios estratégicos y otros para lograr un Plan coherente en el ámbito económico, con metas de corto, mediano y largo plazo. Un Plan que sea el Plan de todos, para salir de la crisis. No será fácil, pero tenemos cómo hacerlo.

Estos son sólo algunos elementos de lo que hemos venido trabajando sobre como salir de esta crisis, de esta situación de deterioro de todos los aspectos de la vida nacional. Hay mucho más por hacer y aportar, tengo la convicción que no será un asunto sólo del Chavismo, será de todo el país.

Nosotros, como movimiento, tenemos la responsabilidad de garantizar que esta recuperación se haga en paz y en Revolución, de acuerdo con los más sagrados intereses de nuestra patria y de nuestro Pueblo, en el más estricto respeto a nuestra soberanía, Constitución y principios bolivarianos, por los que hemos trabajado, colectivamente, por tantos años, pero, tengo la convicción que debemos ser más inclusivos, llamar a todos los que quieran sumarse a este esfuerzo, que será gigantesco, épico.

De esta crisis debemos salir con nuestros propios pies, caminando hacia un futuro pleno, de garantías y posibilidades de desarrollo humano, espiritual, colectivo, de justicia social. Ya no hay tiempo, es aquí y ahora, con Chávez siempre, ¡Venceremos!
Rafael Ramírez

Fuente: https://www.aporrea.org/actualidad/a265725.html

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