Ultimátum

Ya en vida del comandante supremo se hizo patente que ese engendro conocido como Socialismo del Siglo XXI era absolutamente insostenible. Había sobrevivido durante 14 años gracias a ingentes ingresos por los pagos provenientes del capitalismo a cambio no de productos generados por la economía socialista, sino por la venta de un regalo de Dios a esta tierra venezolana: el petróleo; regalo del cual cualquier otro sistema también hubiera disfrutado sus beneficios. Dos enemigos del socialismo, Dios y el capitalismo, paradójicamente lo mantuvieron con vida.

El Socialismo del Siglo XXI, que no es más que una monserga fascista nacionalista militarista populista de algo que llaman izquierda, fue una excusa para expoliar a un país inmensamente rico, por medio del asalto al poder con los votos recibidos en virtud de las dádivas a una clientela electoral ignorante, incapaz, fanática y ciega, que solo veía la solución de sus problemas más inmediatos, como comida y DirecTV, y que patrocinó la más rapaz corrupción que ha infectado la Administración Pública de país alguno.

Con la contracción de la producción de petróleo y sus derivados agregada a la destrucción sistemática del aparato productivo nacional, con la ruina de la economía y de la infraestructura del país por obra de las políticas socialistas, La Tierra Arrasada como política de Estado, era claro para 2012 que sería totalmente imposible para la dictadura continuar financiando el populismo que la mantenía en el poder; que el Estado populista no podría continuar con el soborno a ese pueblo clientelar para que votara por la élite gobernante corrupta.

Este panorama desolador, no sabemos si por efecto de la negación o por el mero deseo de sobrevivir un tiempo más a la espera de un milagro, no fue óbice para que el soldado de sabaneta hiciera un esfuerzo titánico para ganar las elecciones de 2012. Un esfuerzo titánico para el país, esto es, ya que su lisiada economía sería sobrecargada con el desvío de recursos e, incluso, de endeudamiento externo adicional aun en exceso de la capacidad de pago, con el objeto de proporcionar cierta ilusión de bienestar que impidiera la fuga de votos. A la efímera supernova económica provocada por esta inyección de recursos, siguió la implosión que comenzamos a ver en diciembre de 2012.

Sucedió lo inevitable, lo previsible: el inicio del derrumbe de la economía. El gobierno desesperado, incapaz de tomar medidas correctivas, ya por impericia, ya por razones ideológicas, y además exhausto de recursos, solo atinó a inventar una fulana “guerra económica” de la cual era víctima la “exitosa” revolución, perpetrada por la derecha fascista internacional, la oposición apátrida, el empresariado burgués, los yankees, los judíos y la oligarquía. La dictadura pretendió culpar a otros de su estruendoso fracaso.

En una jugarreta del destino que pone una vez más de manifiesto el carácter autodestructivo del chavismo; carácter que no es más que el reflejo de la personalidad de su extinto líder, este designó como heredero de su trono a un colombiano tan incapaz e impresentable que fue barrido en las elecciones del 14 de abril de 2013, a tal punto, que con todos las herramientas fraudulentas que le proporcionó el Estado y con todo el poder de éste, solamente fue capaz de forjar una ventaja ínfima de 200 mil votos. A esta ilegitimidad de origen se le sumaría la imposibilidad del flamante presidente electo por fraude de presentar su partida de nacimiento venezolana; partida que jamás presentará por haber nacido en Colombia, lo que hace nula su proclamación como Presidente de Venezuela. Lo anterior, sumado otros factores que examinaremos, le niega de forma absoluta gobernabilidad al régimen.

No solamente comenzó el cucuteño Maduro su gobierno ilegítimo con una base popular diezmada y enfrentado a una inmensa mayoría que lo adversó en las urnas electorales, sino que con sus atropellos, desmanes, y desatinos de las semanas subsiguientes, entre los cuales no es de menor importancia el hecho de haber propuesto el recuento de votos y la apertura para su auditoría de las cajas comiciales, para atemorizado ante su derrota retractarse horas después; desalentó y espantó a la mayoría de los antiguos seguidores de su amo que habían votado por él. Igual consecuencia tuvo la asqueante represión desatada contra las protestas –especialmente las estudiantiles- contra el fraude. Y finalmente, el bochorno de su manifiesta e infinita torpeza, causó que el hombre de la “multiplicación de los penes” perdiera el apoyo de los pocos de “millones y millonas” de fieles del comandante que aún se mantenían a su lado. Quedó solo en compañía de lo más corrupto del régimen, de los malhechores que medran bajo su protección, de los colectivos armados, los narcomilitares, es decir, del residuo en el fondo de la olla putrefacta que una vez fuera conocida como chavismo. Y claro está, en compañía de sus jefes: los dos ancianos criminales dueños de Cuba, nuestra metrópolis.
guerra8
Mas ante este escenario aterrador para Maduro (del cual él tiene conciencia a juzgar por el torrente interminable de actos fallidos en los que incurre), sus secuaces y su dictadura, la reacción de la primitiva cúpula roja ha sido la emisión de una declaración de guerra acompañada de un ultimátum. Maduro amenazó con pasar a una nueva etapa de la revolución si los enemigos de “la democracia” continúan en la “guerra económica-eléctrica-psicológica” contra ·”el pueblo” (el pueblo es él y los ladrones, narcotraficantes y demás malandros que quedan en el poder), y para ello convocó al partido de gobierno, a los grupos armados que lo apoyan, a la milicia y a la FAN a tomar calles y puntos estratégicos. Señaló como fecha de inicio de esta guerra el 5 de octubre de 2013. Por su parte, Diosdado Cabello, quien ya nos tiene acostumbrados a sus declaraciones y amenazas de corte totalitario muy impúdicas (como el “no se equivoquen, Chávez no está y él era el único muro de contención a nuestras locuras”, o sea, “si se resbalan los fusilamos”), declaró a miembros de su partido que no se detendrían en nada, que “estaban dispuestos a hacer absolutamente cualquier cosa” para proteger la revolución.

guerra9

La sangrienta amenaza de estos dos delincuentes disfrazados de políticos es clara: “No vamos a abandonar el poder sin un derramamiento de sangre, pues no estamos dispuestos a rendir cuentas por nuestros crímenes. Si persisten en adversarnos, los asesinaremos”. Y para esta amenaza han llamado a su lado a la FAN.

De manera que corresponde ahora a una FAN, por cierto también amenazada por la existencia de una milicia y cuerpos armados cuya razón de ser no es solo someter al pueblo disidente sino sustituir a esa misma FAN, decidir si toma parte en la carnicería que el régimen planifica con sus capos cubiches contra el pueblo venezolano. Decidir si dirigirá sus fusiles contra sus hermanos que no aceptan formar parte del expolio ni de la entrega a Cuba, China y Rusia de nuestras riquezas, ni de nuestro territorio a Guyana. Decidir si defiende la permanencia en el poder de malhechores que arruinaron al país mientras se enriquecían groseramente, y que además, aun con esa defensa, tan solo serán capaces de sostenerse en el cortísimo plazo. Decidir si vuelve la cara cuando la misma milicia que más tarde la aniquilará, dispare sobre ese pueblo indignado, hambriento, humillado y harto de los crímenes cometidos contra su nación. Decidir si su día final será en La Haya.

guerra10

La decisión de la FAN solo puede ser una: tomar partido con ese pueblo amenazado. No solamente porque es su función y obligación, sino porque obrar de otra forma sería autodestructivo. La aventura criminal que pretende emprender la dictadura es suicida y está condenada al fracaso. El oprobio tiene los días contados.

Leonardo Silva Beauregard
Twitter: @LeoSilvaBe

Comentarios:

5 comentarios

  1. Es difícil de omprender, poque muchos Venezolanos no terminan de despertar y se dejan acarrear al barranco. Venezuela no es una isla y los venezolanos no son los zombies cubanos, que pasa? ¿hasta cuando se dejarán altratar y robr descaradamente?

  2. Extraordinario artículo, real, crudo, el país, graciasa ellos, hudido en la mseria moral y física, realmente espero que las FFAA recuerden que los crimenes de lesa humanidad, no presciben y, que no habrá perdón si no reflexionan..

  3. Articulo muy acertado, que nos dibuja con exactitud, la realidad de lo que nos ha tocado vivir estos 14 años, no es dificil predecir el final de estos seudo izquierdistas, creo que todo venezolano, apostara a que venezuela sabra cobrarles sus fechorias

  4. Los culpables son los mismos venezolanos que se empeñan en votar por estos malandros, sólo por la miseria que les arrojan al piso para que lo recojan con la lengua…

No se puede comentar.

Más ariculos
Cerrar

José Guerra: Entre Pdvsa y la República debemos $ 1.200 millones en intereses a los bonistas

Caracas, 21 nov (EFE).- El diputado opositor venezolano José Guerra, presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), aseguró hoy que...