Venezuela, justicia inaudita

Es que, definitivamente, cada día uno pierde la capacidad de asombro ante los hechos que suceden en este país. Como muchos sabrán o entienden, la justicia venezolana viene en un franco deterioro día a día. Han sido 15 años, donde el látigo revolucionario o mejor dicho robolucionario ha venido sostenidamente con una política infranqueable de quebrar los pocos vestigios de una justicia que estaba tratando de alcanzar las doctrinas y los principios de la justicia moderna del siglo 20.

Hasta el momento de la puesta en práctica y entrada en vigencia del nuevo Código Orgánico Procesal Penal, en los tiempos del segundo mandato del presidente Rafael Caldera, Venezuela tenía UN SIGLO de atraso con respecto a las demás legislaciones del mundo y la justicia moderna.

Pues, seguíamos implementando procesalmente un Código de Enjuiciamiento Criminal, que era una copia Franco-Italiana de finales del Siglo 19. A pesar de que, en el siglo XX en diferentes gobiernos venezolanos, se hicieron diversas reformas al Código de Enjuiciamiento Criminal, se siguió practicando el sistema procesal penal INQUISITORIO; propio de los regímenes monárquicos y sistemas arcaicos más desgarradores y atrasados que rigieron por siglos la humanidad.

 

Lo que muchas personas no saben, es que durante el último mandato del presidente Carlos Andrés Pérez, la Copre (COMISION PARA LA REFORMA DEL ESTADO) estaba trabajando, en una reforma constitucional entre la que se ponía en práctica el cambio jurídico pasamos de aplicar el sistema INQUISITORIO al ACUSATORIO, en el cuál los procesados, iban a tener garantizados plenamente sus derechos a partir de la apertura de la investigación criminal, con todas las máximas y principios del derecho penal. Todo, para garantizarle a la persona la correcta aplicación de la justicia. Usted, me preguntará ¿A qué se debe esta clase de Enjuiciamiento Criminal Penal? Fíjese, en lo que les voy a narrar y saquen sus propias conclusiones.

 

Hace unos días, cuando regresaba de mi jornada diaria de los tribunales como abogado litigante. Llegó a mi casa, una señora bastante mayor, humilde, solicitando urgentemente hablar conmigo. Al salir atenderla, resulta ser que era una dama muy respetuosa, honesta a carta cabal, que me conocía desde niño.

Al pasarla a mi casa y atenderla, observé que la señora estaba bastante nerviosa y desesperada me informó que su esposo, quien es un señor mayor de aproximadamente 75 años, lo habían detenido en un procedimiento que estaban haciendo las autoridades policiales en la vía pública, entiéndase, una redada.

justicia

 

Sin saber, los motivos y la causa, después de unas gestiones de la señora se le informó que su esposo tenía una orden de auto de detención y que iba a ser puesto a la orden de los tribunales. Inmediatamente, ante tal noticia la señora sorprendida acudió a mi, a los fines, de darle el respaldo jurídico necesario. Después de cumplir con una serie de labores y ya entrada la noche, me presenté con la señora ante las autoridades respectivas para que me explicaran la situación jurídica del ciudadano.

Debo acotar y esto es importante, que después de identificarme ante el funcionario público de guardia, quien me recibió de forma educada, respetuosa y en todo momento me trato con la máxima diligencia, cuestión que es de admirar y de destacar en estos días.

Según su relato, me fue informado el ciudadano tenía una orden de detención por una “presunta” comisión de un delito contra la Cosa Pública, entiéndase “Corrupción”. Lo que me causó, una gran extrañeza y me sorprendió… pues inclusive, lo pasmoso del caso, era que la orden de detención data de hace más de 34 años atrás, (es decir, que el caso está prescrito penalmente).

Y, además como colorario de toda ésta reláfica éste ciudadano, nunca ha estado en ningún cargo administrativo del Estado y su profesión de toda la vida ha sido la de ELECTRICISTA. Es decir, el señor no tiene ni la menor idea de que se le acusaba y cuáles eran los hechos que “presuntamente” se le imputaban. Y lo más delicado es que siendo totalmente inocente de todo este asunto, siendo una persona de tercera edad, tuvo que pasar toda una noche en la cárcel “hasta que se aclararan los hechos”.

Más allá, de la solución jurídica que se logró, gracias a la acción diligente del Ministerio Público y demás funcionarios, quienes, reconocieron el error judicial logrando la liberación del ciudadano, inmediatamente al día siguiente. Lo delicado aquí, sin querer imputarle nada a nadie, lo insólito, lo inaudito, lo increíble por no decir lo irracionalmente jurídico es que a cualquier ciudadano se le invente una causa por un hecho y que no tenga conocimiento de nada.

Ok, estamos de acuerdo con que la política revolucionaria de estos tiempos es luchar contra la corrupción, eso se aplaude… pero lo que es inconcebible es que por un lado materializan una orden de detención de hace 34 años atrás contra alguien que no tiene nada que ver en el asunto; y por el otro lado nadie ve, ni nadie se dio cuenta, nadie sabe nada del traslado de 1,4 toneladas y media de droga que mandaron a Francia y que fue publicado en todos los medios de comunicación.

Como también, no nos explicamos los venezolanos como en un país sentado sobre un inmenso pozo de petróleo y cualquier cantidad de riquezas tenemos a una Juez titular, sometida a juicio por hacer cumplir la ley. Tenemos presos políticos, que se están muriendo y pudriendo en las cárceles sin asistencia médica y respeto a los derechos humanos. Tenemos un presidente que falleció sin partida de defunción y un presidente ilegitimo nombrado por el CNE, sin partida de nacimiento.

Tampoco, ninguna autoridad nos ha explicado cómo es posible que las penitenciarías se convirtieron en una especie de Club Social, con piscinas, discotecas, mangas de coleo, estríper, etcétera… y los PRANES y luceros, bajo la mirada de las autoridades del Estado “presuntamente” manden en las cárceles, hagan toda clase de negocios ilícitos y tengan bajo su custodia “presuntamente” fusiles, granadas, morteros (que son armas de guerra pesadas y que son de uso exclusivo de las FANB) droga, caimanes, tigres, etcétera. Y nadie después de una requisa que salió en todos los medios de comunicación, les explique a los ciudadanos absolutamente nada. Si no, que por el contrario tenemos a una ministra de penitenciaría que nos informa a todos los venezolanos, que ella nunca ha conocido a un PRAN y si existiese alguno que se los presente.

Sinceramente, me pregunto ¿Debemos creer los ciudadanos en esta justicia revolucionaria? ¿Debemos, creer los ciudadanos en la lucha contra la corrupción del implacable justiciero rojo rojito? ¿Debemos creer, en una Ley Habilitante que quiere ser otorgada por un año, justo cuando hay elecciones y sin conocer que es lo que se ha habilitar? ¿Que garantía tenemos los ciudadanos de aspirar a un mejor país en medio de todo este inmenso desastre?. Por eso, afirmo definitivamente Venezuela es un país con una JUSTICIA INAUDITA.
lamzelokj.a.m.e.
@lamzelok

Comentarios:

Un comentario

  1. ¿Cuál justicia? En este País esa es una palabra que no tiene significado y se usa para lo que a los "mandamases" les provoque: perseguir gente inocente, dañar reputaciones, legitimar vagabunderías, etc

No se puede comentar.

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